Afrontar los malos hábitos, manías y conductas inadecuadas en los niños

En el desarrollo de vuestro hijo os veréis obligados a tomar las riendas de muchas situaciones que es necesario cortar de raíz para que no se extiendan a la edad adulta. Comerse las uñas, tirarse del pelo, decir palabrotas incesantemente o incluir siempre una muletilla al hablar, guiñar constantemente los ojos o chuparse el dedo, entre otras, son muchas de las conductas con las que hay que luchar de manera cotidiana y que cuando se detectan preocupan e inquietan a los papás.

Ciertamente, y si no son tenidos en cuenta, a menudo estos hábitos se siguen teniendo al crecer, pero lo que más angustia es el pensar en el hecho de que puede subyacer un problema y que la manía en cuestión es la forma de sacarlo a la luz.  Por esto se hace necesario detectarla a tiempo para afrontar la solución lo antes posible.

Si estáis atentos a como evoluciona vuestro hijo podéis estar, muy probablemente, ante la causa, porque todo dependerá de cuando aparezca el hábito, la circunstancia en la que se manifieste y la frecuencia con la que se repita.

Para tranquilizaros os diremos que la mayoría de las veces se trata de conductas repetitivas por mera imitación de su entorno (hermanos, abuelos, padres, amigos, profesores,…), pero no puede obviarse el hecho de que en otras ocasiones es una vía de salida a una frustración, como por ejemplo que se siente solo o en desventaja frente a un hermano, o también porque cree que no se le escucha o no se le quiere lo suficiente. Entonces no es capaz de decirlo con palabras pero sí con su propio “lenguaje”.

El diálogo y el cariño, pero también ser rápidos en reaccionar, perseverantes, afrontar la situación con voluntad y una actitud positiva, además de evitar ser un mal ejemplo, consiguen solucionar el problema sin mayores consecuencias.

Te puede interesar

Escribe un comentario