Aprende a decir que ‘no’

decir que no

Parece que decir que no está prohibido socialmente y que si lo haces eres un/a grosero/a, pero nada más lejos de la realidad. La regla básica de la asertividad para tener éxito es saber decir que no sin tener que herir los sentimientos de los demás. Decir sí siempre a todo y a todos es tóxico y nada saludable, lo que sí es sano es decir que ‘no’ siempre que sea necesario.

Cuando empieces a ajustar tus prioridades y comiences a decir que no a las cosas que no son absolutamente necesarias o que no te incumben a ti, te ayudarás a ti mismo a recargar tus energías y a tener suficiente para poder invertir tu tiempo en áreas de tu vida que realmente importan. Así, sin que te des cuenta tendrás más energía para tus relaciones, tu trabajo y para cuidar de ti mismo.

Hay muchos beneficios para la salud cuando dices que no, pero, ¿por qué deberías decir que no? ¿Cómo puedes manejar la reacción de las personas después de lo que has dicho? Cuando piensas en esto es cuando te das cuenta de la realidad de decir que no, y de cómo debes tomarte las cosas para que tú, estés bien sin tener que dañar a nadie.

Por qué debes decir que no

Si siempre estás diciendo que sí a todo, los favores y las responsabilidades de otros te quemarán emocionalmente, no es algo bueno para ti y es realmente agotador. Cuando dices que sí a todo, no serás capaz de invertir tu energía en la gente y en las cosas que realmente importan.

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Cuando te sientes quemado o cansado de las cosas que te suceden, no serás capaz de poner tu mejor esfuerzo en tu trabajo o en tus relaciones. Decir que no a las actividades sociales y a los extraños favores, significa decir que sí a poner tu tiempo y energía en tus relaciones, tu trabajo y a ti mismo/a. Decir que no es más para ti mismo que para los demás, es la manera de cuidarte emocional, física, mental y espiritualmente.

Puedes sentirte culpable al principio, pero tu cuerpo lo agradecerá más tarde. Decir que no es necesario cuando ya tienes muchas responsabilidades y cosas que hacer… cuando estás agotado. Si es algo que requiere de tus habilidades, entregarlo a otras personas significa dar demasiado a otros sin recibir nada a cambio: agotador.

Cuándo debes decir que no

Decir que no tiene beneficios a largo plazo para tu salud, pero eso no quiere decir que tengas que decir que no todo el tiempo. Si hay muchas cosas que te piden hacer va a ser más difícil saber todas tus responsabilidades o tareas reales. Es necesario que empieces a delegar trabajo tanto en casa como en el trabajo o estudios, que digas que no a lo que no te corresponde y que aprendas a priorizar lo que realmente importa en tu vida.

En ocasiones, deberás decir que sí, pero solo se tratará de responsabilidades adicionales o cosas que son de menor importancia y que no importa si no dices que no. Por ejemplo, si dices que sí a eventos sociales importantes como cumpleaños, bodas o funerales… es necesario ser responsable de tu palabra y asistir. Pero puedes decir que no a eventos sociales como reuniones de personas que no tienes ganas de ver fuera de por ejemplo, el trabajo.

Rechazar algunas invitaciones ara cenar con amigos que ves todas las semanas en otro lugar es algo que puedes hacer, así puedes centrar tu energía en ti mismo o en tu familia. Si eres una persona introvertida no te tienes que sentir mal por hacerlo. Es la mejor manera de tener tiempo para ti y para realizar otras cosas que te carguen de energía. Te sentirás mucho mejor contigo mismo y con el resto del mundo.

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Cómo manejar una relación violenta

No todo el mundo acepta un ‘no’ por respuesta. No es fácil mantener la templanza al recibir críticas y comentarios insensibles de nuestros seres queridos cuando no están de acuerdo con las decisiones que tomamos. Pero hay una forma correcta e incorrecta de manera su reacción. Depende de cómo hagas frente a su reacción el resultado podrá ser muy diferente. 

La peor manera de manejar la reacción es acceder a las pretensiones de la otra persona, porque lo único que conseguirás es que el problema se haga mucho más grande de lo que debería ser. No le hagas entender a las demás personas que siempre estarás dispuesto/a a hacer favores solo porque ellos no respeten que quieras decir que no. Esta es una forma segura de dañar la relación que tienes con esa persona.

La mejor manera de manejar la reacción es ser empático y transmitirlo a las otras personas, ayudándole en su camino pero apartándonos cuando consideremos necesario. De esta manera, la conversación beneficia a ambas partes creando una relación de ganar-ganar y se producen buenos resultados en lugar de malas sensaciones.

 

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