Aprende a subrayar y estudiarás mejor

Aprende a subrayar

Seguramente eres de los que has oído, o pronunciado, en alguna ocasión la expresión “estudiar no le gusta a nadie”, y no le falta razón a quien la puso en sus labios la primera vez. Realizar un esfuerzo, físico o mental, que a veces nos deja agotados y que suele reportarnos alguna que otra ingratitud traducida en baja nota, o suspenso, pues no es de lo  más ilusionante. No obstante, estudiar también supone un fascinante reto a nuestra capacidad de superación de retos, nos proporciona innumerables satisfacciones y, lo más importante, es la vía para que se cumplan muchos de nuestros sueños.

Sentarse enfrente de un libro o un tomo de apuntes debe ir acompañado de una serie de recursos y estrategias individuales de cara a hacer más eficiente el tiempo empleado en memorizar cada materia, y decimos “individual” porque el método empleado debe ser el que mejor se adapte a las circunstancias de cada persona. Todos tenemos nuestras propias rutinas y costumbres para realizar determinadas cosas, y estudiar no es distinto. Por ello, lo que hoy te aconsejemos te irá bien si lo pones en práctica y sin con ello consigues mejorar y optimizar tu actividad de estudio.

Subrayar un texto supone resaltar de él las ideas y conceptos más importantes, pero también tiene su técnica. Para que un subrayado sea útil, una vez llevado a cabo, deberíamos poder leer una frase con sentido si lo extrajéramos del propio texto. No ha de ser larga, solamente reseñar la esencia de ese concepto o definición. ¿Qué subrayar de un texto? Como ya hemos dicho, las palabras elementales: fechas, ciudades, nombre del hecho o acontecimiento, números que identifiquen, palabras que tengamos que buscar en un diccionario, títulos, etc.

¿Cuándo subrayar? Esto también es un punto a tener en cuenta, porque siempre deberás hacerlo tras haber realizado, mínimo, dos lecturas del texto en cuestión, así habrás podido entender realmente qué extraer de ahí.  Hay que tener la suficiente precaución y evitar subrayar en exceso, frases muy largas, esa es una tendencia que, tarde o temprano, se acaba poniendo en práctica sin darnos cuenta. Aprende a resumir, a quedarte con lo importante y necesario.

Trucos de subrayado. Existen ciertas claves utilizadas tradicionalmente por todos los estudiantes, que puede que te sirvan de inspiración. Puedes establecer diferentes subrayados para distinguir los “grados” o niveles de importancia de los conceptos, es decir, puede haber cosas más prioritarias que otras pero sin embargo necesitar todas ella un trazado. Utilizar distintos colores, o doble raya, o un marcador específico para cada cosa puede hacer, de por sí, crear un esquema interesante que luego podrás llevar a una hoja aparte de manera más fácil.

Sea cual sea la manera y modo en el que subrayes hasta que no lo pruebes no comprobarás su eficacia y determinarás el modo en el que puedes emplearlo para optimizar tu estudio. No tiene secretos, no es difícil, pero la práctica te hará ganar soltura y destreza.

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