Cómo desarrollar la motivación intrínseca

Cómo desarrollar la motivación intrínseca

La motivación intrínseca es la más importante a la hora de obtener buenos resultados académicos y cumplir con el deber por iniciativa propia. Para desarrollar la motivación intrínseca es muy importante que te conozcas a ti mismo y sepas cuáles son tus límites. Por ejemplo, aquellas personas que consideran que no tienen voluntad para estudiar a distancia y marcarse sus propios horarios pueden asumir esta realidad y optar por la formación presencial.

¿Cómo desarrollar la motivación intrínseca?

1. En primer lugar, a través del entrenamiento práctico. Un hábito no se genera de un día para otro sino a través de la práctica repetida y cotidiana de acciones que te conducen hacia tu objetivo. Adquirir un hábito puede costar más de un mes, sin embargo, romperlo es muy fácil. Por ello, hay que ser perseverante.

2. Para desarrollar la motivación intrínseca escucha menos cómo te sientes tú y qué te apetece hacer  y piensa en tu objetivo y en qué puedes hacer para acercarte a esa meta. Cuando actúas al compás del apetecer, te comportas como una veleta que se rige por el viento cambiante. Por tanto, trabaja la seguridad en ti mismo y toma decisiones acertadas.

3. Date premios por el esfuerzo realizado en la rutina cotidiana. No vivas a la espera del reconocimiento ajeno porque es agotador. En cambio, vive desde la tranquilidad de sentirte bien contigo mismo por cumplir con tu agenda de forma responsable.

4. Ten una agenda en la que anotes las tareas que tienes que cumplir a lo largo de la semana y vete tachándolas cuando ya las hayas realizado. La semana en la que hayas cumplido de forma objetiva con todas tus obligaciones, puedes darte un premio importante.

5. La motivación intrínseca está basada en la autonomía que como adulto debes desarrollar.

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