Compaginar vida opositor- vida social

Cuando nos ponemos a estudiar con ganas, no hay nada ni nadie que nos mueva de la habitación, de la silla o de la mesa en donde estemos. Vemos que nuestra capacidad de concentración es increíble y que avanzamos muy rápido.

Nos olvidamos de salir, de despejarnos, de llamar por teléfono a nuestros amigos e incluso nos olvidaríamos de comer, ir al baño o dormir si no fuera porque esa cosas sí que duelen y nos desconcentran.

Pero no es bueno apartarse de la vida normal sólo porque queremos sacarnos unas oposiciones. Las oposiciones son trabajo, si, y muy necesario tal y como están las cosas hoy en día, pero aislarnos del mundo no es algo que nos haga mucho bien, más que nada porque podemos perdernos cosas importantes, cosas personales, pero también profesionales.

Cuando eres opositor tienes que encontrar el equilibrio entre preparar las oposiciones y vivir una vida (o media de ella) normal. Tanto tu familia y amigos como tú mismo lo agradeceréis.

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Un comentario

  1.   Jose dijo

    Estoy de acuerdo, aunque si llevas unas cuantas intentonas comienzas a obsesionarte. Pero es fundamental no perder contacto con los amigos y familia, ya que el dominar la materia no te asegura el aprobado. Siempre hay un punto de suerte, ya que hay preguntas que pueden suelen escapar al temario.

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