Cuidado con las faltas de asistencia

Sillas vacías

Ya sea por el motivo que sea, habrá ocasiones en las que no podremos asistir a clase. Simplemente no podremos debido a que tenemos otras citas, incluso más importantes, o porque una enfermedad nos impide hacerlo. Cuando faltamos a clase se produce una falta de asistencia. Y esto, es evidente, se nos apunta en la ficha. ¿Qué debemos hacer para que no nos reste nota?

Si las faltas son pocas, con justificarlas tendremos más que suficiente (sólo tendremos que presentar algunos documentos) pero, si el número empieza a ser más o menos grande, entonces deberemos tener mucho cuidado, ya que pueden repercutirnos de una manera muy negativa. Lo ideal es que faltemos únicamente cuando sea completamente necesario. Y, si lo hacemos, que llevemos algún tipo de documento que acredite las razones.

También podemos hacer otra cosa: en el caso de que sepamos con antelación que faltaremos, lo comunicamos al centro con el fin de que lo tenga en cuenta y esté al tanto. Al estar avisados, aunque la falta de asistencia estará sobre el papel, contará a vuestro favor, ya que lo habéis comentado con la suficiente antelación.

No hay muchos más consejos al respecto. Si véis que vais a faltar a clase, comunicadlo con toda la antelación posible. Si no podéis, adjuntad algún tipo de documento que la justifique y que informe a los responsables de daros clase. Así estarán al tanto. Tened en cuenta que las faltas sin justificar pueden llegar a ser bastante negativas. No lo olvidéis en ningún momento.

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