El conflicto generacional

Conflicto generacional entre padres y adolescentes

A lo largo de la educación y formación que los niños reciben llega un momento en el que comienzan a aparecer discrepancias y el receptor (niño) no se muestra tan abierto a sugerencias y consejos con respecto al emisor (adulto). Ocurre en la adolescencia y viene a denominarse comúnmente como conflicto generacional, una circunstancia personal, y transitoria, entre ambas partes implicadas en el proceso educador (profesor, padres, tutores y jóvenes) y que pone en contraposición las experiencias de cada una de ellas.

Que esto ocurra puede considerarse completamente normal, pero se agrava en determinados casos en los que, por ejemplo:

– Los padres pretender ser amigos de sus hijos a toda costa

– Los padres ejercen un control exhaustivo, y hasta asfixiante, hacia el menor

– Los padres no aceptan el hecho de que en sus hijos se produce un sustancial cambio hacia la propia singularidad e individualidad personal

– Los hijos adoptan la pose de la rebeldía ante cualquier atisbo de conciliar posturas

– Los hijos no han tenido un referente ejemplarizante y han crecido por su cuenta

El conflicto generacional

Afrontar con éxito un conflicto generacional no es fácil, ya que si se produce o intensifica más de lo considerado lógico es porque existe un problema de base y latente.  Si los padres no han sabido ser un referente en la vida de sus hijos, si olvidan que un día también fueron adolescentes y que vivieron una intensa ruleta rusa emocional el problema se agrava. Ante la rebeldía, obstinación, actitud negativa o indisciplina solo caben la coherencia, observación y comprensión de los progenitores. Coherencia para reconducir una actitud en base al diálogo, observación para medir desde la distancia -y sin llegar a la opresión- el entorno en el que se mueve el menor, y comprensión para entender el comportamiento y los profundos cambios de los hijos.

Pero insistimos, la clave de todo este proceso radica en el modelo de comportamiento que como padres transferimos a nuestros hijos a lo largo de su crecimiento, ya que es la imagen que nuestros hijos logran dibujar como acertada.

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Un comentario

  1.   melany pombo dijo

    muy bueno me ayudo mucho

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