Elegir al delegado de clase

Entre los alumnos y la directiva escolar deben existir vínculos que garanticen la fluidez en la comunicación. No obstante, en ocasiones, necesitan de un mediador para filtrar asuntos cuya importancia no sea la que recomendaría tratar con un estrato superior, o también serlo de tal magnitud que se requiera de una ayuda y un punto de vista diferente para afrontarlas de manera adecuada. El/la tutor/a escolar cumple exactamente esa función.

Elegir al delegado de clase

Paralelamente a esta representación del aula existe un puente entre los propios alumnos y el tutor. La figura del delegado de clase tiene una responsabilidad crucial en este sentido, dando forma a muchas de las peticiones de sus compañeros -que también son las suyas- y logrando un consenso entre todas las opiniones. ¿Cuáles son las cualidades de un buen delegado de clase? Si ahora os encontrais con esta circunstancia es hora de saber por qué criterios os debeis guiar para elegir a vuestro próximo delegado.

Saber detectar al delegado de clase no es difícil, se trata de una persona que tiene una buena relación con todo el grupo, que sabe mediar en los conflictos, respeta a todos por igual, sin distinciones, y se caracteriza por ser responsable y juiciosa. En situaciones de dificultad suele ser alguien resolutivo y capaz de defender enérgicamente al aula como un grupo con intereses comunes. Es capaz, además, de tener la suficiente iniciativa e intuición para conocer y plantear las posibles soluciones a un contratiempo.

El delegado de clase debe ser elegido por todos los miembros del aula, sin que el tutor tenga que intervenir, aunque también puede consultársele para que aporte su punto de vista imparcial y para que de esta manera pueda decidirse mejor entre, por ejemplo, dos personas igualmente válidas para el cometido.

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