Escoger a una niñera

El cuidado de un hijo es, actualmente, una tarea que recae casi en su totalidad sobre los abuelos del menor. Sin embargo, distintas circunstancias pueden impedir que esta situación se produzca y entonces los padres se plantean el difícil momento de escoger a una persona que tenga las cualidades necesarias para responsabilizarse de este cometido. ¿Cómo acertar?, ¿debe primar la formación o la experiencia? ¿es importante que sea madre también?, para orientaros sobre esta decisión, tan difícil y angustiosa para algunos papás, aquí van unos cuantos consejos.

La educación de un niño se inicia prácticamente desde el momento de su nacimiento, ya que se le empiezan a establecer unas pautas de juego, sueño y alimento necesarias para su correcto desarrollo. La importancia de que una persona comprometida y capacitada sea quien se encargue de acompañar y cuidar a nuestro hijo en sus primeros meses y años de vida es tal que el fruto de su trabajo puede marcar el desarrollo intelectual y la personalidad del niño.

Un buen punto de partida es acudir a una empresa especializada, que ya actúa de filtro conforme nuestras preferencias y nos ahorrará más de una entrevista, pero incluso así hemos de ser muy exigentes con ciertos requisitos. Una persona formada en jardín de infancia y primeros auxilios sería, en principio, una buena candidata que nos aportaría garantías suficientes, pero esto solo sería el comienzo, porque la experiencia es muy necesaria en estos casos. Si valoráis mucho la aptitud de aprender junto a vosotros lo mejor es que comience a trabajar en un periodo en el que podáis estar a su lado para orientarle y convenceros de que adquiere soltura y seguridad. A continuación puede quedarse sola con el pequeño un mayor espacio de tiempo; vosotros debéis estar disponibles si os necesita, pero ella debe demostrar que es resolutiva y que sabe lo que hace. Que sea madre puede ser un plus, pero esto no siempre es un aval.

Existe algo que nunca falla, y es el sentido común. Si es la persona adecuada, a su formación seguro se añade que conectáis muy bien y que vuestro hijo se adapta perfectamente a su presencia y a estar junto a ella cuando vosotros no estáis, que crece sano y feliz. En la labor de encontrar a una buena niñera no caben las prisas, tomaros vuestro tiempo y haced las cosas bien.

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