Escoger una buena guardería

La educación de nuestros hijos no es un detalle que deba dejarse al azar. Desde su más tierna infancia, los niños reciben constantes estímulos de todo cuanto ocurre a su alrededor, y tanto padres como educadores han de aprovechar la receptividad de sus hijos en pos de un mayor aprovechamiento de sus capacidades cognitivas. Puede parecer algo trivial y sin importancia, pero el centro de educación infantil es el primer escalón dentro de un largo camino de educación académica, donde se sientan muchas de las bases que más tarde se consolidan en otros ciclos. Por todo esto, llegado el momento de escoger una guardería es necesario contar con suficientes garantías para que las jornadas del niño/a sean, no solo seguras sino provechosas.

¿Cómo escoger una buena guardería? Si bien la cercanía con el domicilio familiar es un detalle a tener en cuenta, este no debe ser el que prime por encima de otras características. Serán necesarias varias visitas al centro, en distintos momentos (en la merienda, durante el recreo, en horario de clases, a la entrada o salida de la jornada, etc.) para observar los rituales y la dinámica de trabajo, y -muy importante- comprobar el personal disponible en cada momento, ya que este debe ser suficiente como para atender la demanda de niños con las necesidades propias de su etapa de desarrollo, siendo lo aconsejable contar con un/a cuidador/a por cada 7 u 8 niños.

Además de esto, es básico que la guardería posea aulas clasificadas por edades, de esta manera lo que se consigue es brindar los cuidados que se precisan en cada momento sin que estos puedan interferir en el resto de los alumnos, además de adaptar las actividades didácticas a las mismas etapas evolutivas.

En el siguiente artículo seguiremos desgranando los aspectos a tener en cuenta en el caso de escoger una guardería para nuestros hijos.

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