Estudiando con sueño

León dormido

Es muy común que, cuando tenemos poco tiempo para estudiar, lo hagamos con sueño. Es decir, los exámenes están al lado, y no nos queda otro remedio que aprovechar el poco tiempo disponible para estudiar todo el contenido que podamos. Algo que da lugar a una amplia variedad de errores, incluso impidiéndonos estudiar con normalidad.

Uno de los fallos que se suele cometer es el de estudiar con sueño. El cuerpo está cansado, agotado, y ante la imposibilidad de disponer de más tiempo, nos ponemos a estudiar cueste lo que cueste. Algo que, por supuesto, no es recomendable. En otras entradas hemos comentado que para estudiar bien es necesario que estemos descansados. Aquí se aplica la misma lógica.

Para que nuestro cerebro asimile de forma correcta todos los contenidos necesarios para superar los exámenes es casi imprescindible que esté en buen estado. Esto significa, entre otras cosas, que esté descansado y saludable. De otra forma, deberá hacer más esfuerzos para memorizar todos los conceptos que estemos leyendo, lo cual repercutirá en nuestro rendimiento.

Aunque hemos hablado del cerebro, también podemos extrapolarlo al cuerpo. Si alguna parte de nuestro cuerpo está mal, es posible que el funcionamiento del cerebro se vea ligeramente modificado. Nuevamente, repercute en el rendimiento. No obstante, este concepto ya depende de muchos otros puntos.

En definitiva, estudiar con sueño no es una buena idea. Se puede estudiar, por supuesto, pero nuestro rendimiento no será el mismo que si lo hacemos estando completamente lúcidos. Lo mejor, en todo caso, es estar descansados.

Foto | FlickR

Te puede interesar

Escribe un comentario