Estudiante y voluntario

Aunque muchas veces el lado más crítico y mordaz de nuestra sociedad enjuicia comportamientos cada vez más insensibles e impasibles frente a las desgracias ajenas, no puede negarse el hecho de que si algo caracteriza a nuestra era es el movimiento de concienciación colectiva al respecto de ser solidarios con otras personas.

Estudiante y voluntario

El de los jóvenes, y dentro de estos los universitarios, al contrario de lo que pudiera pensarse, es el núcleo de población más asociado a causas en las que se lucha contra injusticias y se coopera por alcanzar un bien común. Principalmente por la satisfacción de ayudar, pero también por el beneficio académico que ello conlleva, muchos alumnos de estudios superiores se unen a organizaciones sin ánimo de lucro como voluntarios para que en la medida de sus posibilidades puedan colaborar en la labor de un mundo más justo.

Ayudar a través de proyectos sociales, bien como cooperante o a través de diferentes programas locales de colaboración social, no solo contribuye a consolidar ciertos valores como personas, sino que permite que a un nivel académico los plazos de tiempo empleados en labores sociales y voluntariado puedan convalidarse en créditos.

Por su parte, las Universidades firman diferentes acuerdos con entidades de proyectos solidarios para que sus alumnos puedan incorporarse a las actividades de estas y adquieren el compromiso de asesorar a la comunidad universitaria con el fin de sensibilizar y crear conciencia social y de facilitar a los alumnos que así decidan acogerse a estos proyectos cualquier tipo de acreditación al respecto de los servicios prestados.

Te puede interesar

Escribe un comentario