La frustración de tener formación y pocas opciones de empleo

La frustración de tener formación y pocas opciones de empleo

Ser joven en el siglo XXI implica vivir un contraste amargo que produce frustración y dolor: existen personas que ya hablan de la generación perdida en plena crisis económica. Curiosamente, se trata de una generación preparada y formada, con muchas cualidades pero sin trabajo.

La frustración de vivir esta situación es similar a la que produce ver un problema con una visión en forma de túnel: es decir, la situación se observa con negatividad, oscuridad y sin perspectivas de un horizonte mejor a corto plazo. Con más de seis millones de parados, la crisis afecta especialmente a la gente joven que a pesar de tener una alta formación contempla como una posible opción en el desempleo, la idea de estudiar otra carrera.

Otros muchos jóvenes deciden buscar oportunidades en el extranjero. Algo que se vive con amargura cuando la decisión de viajar fuera para trabajar responde a una exigencia real por falta de empleo en España. Es decir, no es una decisión que surge de una forma libre y por una motivación intrínseca.

¿Cómo hacer frente a esta frustración?

1. En primer lugar, intenta ir más allá de las estadísticas para trabajar tu destino a nivel individual. Focaliza tu atención en los casos de éxito para no hundirte en la desesperación.

2. Vive el día a día. La crisis económica parece no tener fin y muchas personas miran al futuro con la ansiedad de querer ver un futuro más próspero. Ese deseo es muy humano pero conviene vivir el día a día porque cuando pensamos en exceso en el futuro surge la ansiedad y las preocupaciones se multiplican por mil.

3. Aprovecha las oportunidades que se presentan en tu camino: el que siembra, recoge en algún momento. Realiza un proceso de coaching para no dejarte vencer por los acontecimientos externos.

Más información – III Congreso Nacional de Coaching y Liderazgo

Fuente – ABC

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