La música puede ayudarte en tus estudios

La musicoterapia puede ayudarte en tus estudios

Esta afirmación es totalmente cierta, pero con matices, porque todo depende de qué tipo de música empleemos. Cuando estamos sometidos a la presión de los estudios, encerrarnos en la habitación puede ocasionarnos, con solo pensarlo, situaciones de agobio y angustia. Así también, metidos en “faena”, puede resultar estresante notar la presión de la responsabilidad y todo ello desencadenar en estados de ansiedad y preocupación. En esta situación suele encontrarse, en mayor medida, el colectivo de opositores.

Si bien en situaciones de gravedad (se dilatan en el tiempo, se combinan con un deterioro físico o con otras alteraciones de índole psicosomático) o en aquellas que no estén relacionadas directamente con los estudios se hace imprescindible la consulta con un profesional de la medicina, es importante conocer que en un estadio inicial es posible atender con terapias que han sido reconocidas, gracias a pruebas experimentales, por sus efectos beneficiosos, tanto a nivel orgánico como psicológico.

La musicoterapia alude al hecho de utilizar la música y su sistema rítmico para influir en el estado de ánimo, así como en situaciones de estrés, ya que ayuda al desbloqueo emocional del sujeto. Las estructuras musicales empleadas en ésta técnica de tratamiento emocional obtienen sustanciales mejoras en aspectos como la concentración y la actividad cerebral,  estimulando y mejorando el aprendizaje.

¿Entonces se trata de escuchar música nada más? No es así de simple. Si bien una melodía que nos gusta puede provocarnos agradables sensaciones deben buscarse cambios beneficiosos a más  largo plazo. Los efectos de la musicoterapia cobran sentido cuando esta se instaura correctamente. El musicoterapeuta es un especialista en esta disciplina, y puede elaborar un programa conforme nuestras necesidades. Este profesional debe realizar una evaluación de aspectos como nuestro estado emocional, afectivo, físico y mental, por ejemplo, para instaurar una terapia que actúe en todos los frentes. Debe, además, realizar un seguimiento, controlar la evolución y registrar las mejoras alcanzadas.

Si alguna vez pensaste que esa expresión popular de “la música amansa las fieras” no tenía ningún fundamento seguro que a partir de ahora cambias de opinión.

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