La presentación, pieza clave en tus estudios

Te preparas a conciencia y en cada trabajo, prueba de evaluación y examen, lo das absolutamente todo; sin embargo, hay algo que tus profesores, desde primaria, te han repetido incansablemente: “debes cuidar la presentación“. A pesar de que te siguen avisando de lo mismo, llegada la enseñanza secundaria, no haces mucho caso porque consideras que conocer bien la materia es lo que realmente se valora. Sin embargo, el hecho de que sea tema común de todos los docentes con los que has tenido vinculación debe hacerte reflexionar de que este hecho cobra más importancia de lo que en un principio crees.

La presentación, pieza clave en tus estudios

Ciertamente, la estética, pulcritud, estado, disposición del texto, … en definitiva, la presentación de un examen o trabajo académico tiene un mérito añadido, y es pieza clave en prácticamente todas las asignaturas (si exceptuamos educación física) de tu formación. Lo es ahora, al igual que en un futuro será determinante para obtener un trabajo. Si te has decidido a solucionarlo he aquí algunas claves que deberás tener muy en cuenta.

– De un trabajo o examen no hay nada que, a simple vista, destaque por encima de algo, o mejor sí, las tachaduras y borrones. No hay nada más revelador del poco cuidado que un “tachón”. Todos podemos equivocarnos, pero existen métodos, como el rodear con un paréntesis y un ligero subrayado por encima del error. Si las equivocaciones se repiten ni lo dudes, hazlo a limpio.

– Cuando pienses en una respuesta haz en tu cabeza un esquema antes de escribir, para de esta forma calcular lo que puede ocupar tu respuesta. Es preferible que sobre a que falte espacio entre pregunta/respuesta o título/exposición, ya que buscar hueco donde no lo hay solo consigue amontonar el texto e imposibilita su lectura, contando -claro- con que el profesor se decida a leerlo.

Letra (caligrafía), escritura (ortografía) y márgenes son protagonistas absolutos de cualquier manuscrito. La evolución del trabajo escrito a mano hacia otros medios, como el ordenador, ha provocado que no pueda practicarse el trazado correcto. Si es tu punto débil no dudes en aplicarte con guías o cualquier otro medio caligráfico, al menos para resultar legible y no presentar trabajos con renglones desparejados.Por otra parte, confundir una baca (portaequipajes) con un rumiante no solo denota poca cultura, sino escaso interés y falta de “rodaje” en la lectura.

– Por último está la limpieza de la hoja en sí, y al decir limpieza no solo es el aspecto general que, en conjunto, presenta un trabajo por todos los elementos antes descritos, sino también en que la propia hoja esté en condiciones de ser cogida por otra persona que no seas tú. Sé cuidadoso con el medio que manejas, por higiene, responsabilidad y respeto hacia los demás.

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