Las tecnologías fomentan la concentración parcial

Las tecnologías fomentan la concentración parcial
Está claro que las tecnologías son muy positivas porque han hecho más cómoda la vida del hombre. Desde un punto de vista laboral y profesional, cualquier ser humano puede estudiar online, buscar trabajo, leer el periódico, consultar las bolsas de empleo, tener un blog…

Sin embargo, las tecnologías también están produciendo un efecto menos positivo a nivel intelectual que es la concentración parcial. A los jóvenes de hoy día cada vez les cuesta más concentrarse plenamente y al cien por cien en los libros porque han interiorizado la costumbre de vivir pegados a una pequeña pantalla, ya sea la televisión, el ordenador, el teléfono móvil…

Los estudiantes de hoy tienen que hacer gran esfuerzo para resistirse a la tentación de mirar las novedades de su cuenta de Facebook mientras que están estudiando. Pero además, esta concentración dispersa también viene de la mano de la sociedad de las ocupaciones en la que muchas personas se acostumbran a hacer más de una cosa al mismo tiempo. Sin embargo, la mente no puede concentrarse de verdad en dos objetivos a la vez, al menos, cuando uno de esos objetivos requiere un nivel de dedicación plena. Este es el caso de la preparación de un examen o cualquier tipo de objetivo intelectual.

La concentración dispersa muestra que mientras estamos centrados en estudiar podemos no estar totalmente concentrados al tener en mente un montón de pensamientos vinculados con la supuesta necesidad de estar conectados a las nuevas tecnologías.

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