Lo siento, me tengo que ir

 

En alguna ocasión os he hecho referencia a cómo podemos encontrar trabajos que podamos compaginar con la dura tarea de prepararnos para afrontar unas oposiciones. Eran trabajos temporales, en los que no teníamos mucha dificultad para hacer sus horarios compatibles al tiempo que dedicamos a nuestro estudio.

Pues bien, esto implica que, en demasiadas ocasiones, nos tengamos que enfrentar al hecho de renunciar a un empleo, por motivos de diversa índole. Tal vez, en nuestro caso, predomine la imposibilidad de prepararnos mejor para las oposiciones, por estar ya tan cerca y estar atacados de los nervios.

Lo primero que os quiero hacer valorar es, sobretodo, que la decisión de acabar nuestra labor en un empleo determinado, será la correcta. Tenemos que valorar los pros y los contras, aunque, por lo general, aquél que quiere dejar de lado un trabajo lo suele tener muy claro ya de antemano. Por lo tanto, la manera de comunicárselo al jefe será crucial, porque no se trata de cerrarnos puertas y, en caso de fallar en nuestras oposiciones, tener la confianza de poder volver a dicho empleo. Se deberán buscar las palabras más acertadas para este comunicado, pues nuestro superior no debe sentirse traicionado por nosotros, ni pensar que lo dejamos colgado.

Respecto al momento de aviso, si ya lo tenemos claro, debe ser cuanto antes. Los jefes deben ser conscientes de su nueva situación, y deben poder contrarrestarla con el tiempo. Tiempo que les permita formar a un nuevo empleado, antes del momento en que abandonemos el puesto de trabajo en su empresa.

Además, respecto a nuestra tarea, esta no deberá quedar inacabada si lo que pretendemos es quedar bien. Por lo tanto, nuestro objetivo, en este periodo de tiempo restante que nos queda, será solucionar todos los aspectos que encierran nuestros puestos.

Por último, debemos ser correctos a la hora de redactar la carta de renuncia. Esta será una manera de hacer ver al superior el motivo por el que dejamos la empresa, sin dejar de ser claros, y dejando conscientes de nuestra situación como opositores. Deberemos entregar esta carta directamente al jefe. Los rumores nunca son buenos, y si le llegan los rumores de que abandonamos el puesto antes de que le presentemos la carta, daremos una imagen muy traicionera de nosotros mismos.

De esta manera, nuestra renuncia será siempre óptima. Dejaremos puertas abiertas que, quién sabe, en el futuro nos puedan ser de gran ayuda. Suerte con vuestras renuncias, especialmente tras el periodo veraniego.

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2 comentarios

  1.   SuKi dijo

    Buen post, Conchi, y muy real. Es increíble los conflictos que se pueden crear a la hora de decidir si te merece un empleo o seguir con unas oposiciones que no te dan tantas garantías (a priori), pero podrán darte un mejor puesto de empleo en el futuro.

    Un saludo

  2.   Conchi dijo

    Sí, ocurre esto en innumerables ocasiones. Toda despedida de un puesto de trabajo, por insignificante que parezca, llegado el momento, es un mal trago que hay que saber llevar. Gracias por tu comentario, un abrazo.

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