Los videojuegos como parte del entorno educativo

Rechazados durante años por considerarse un elemento impulsor de la violencia en los jóvenes, mero entretenimiento, objetos de culto, moneda de cambio de premios y castigos,… muchos y variados han sido los calificativos y usos para una herramienta lúdica como los videojuegos. Hoy en día, en sus múltiples plataformas, temáticas y canales de distribución, los videojuegos parecen encontrarse en un punto en el que han conseguido poner de acuerdo, por igual, a padres, educadores y jóvenes.

Los videojuegos como parte del entorno educativo

Recientes estudios llevados a cabo por Electronic Arts (empresa distribuidora de videojuegos) y la Universidad de Alcalá de Henares han concluido en afirmar que los videojuegos ayudan a fomentar la participación, desarrollan capacidades como la atención, logran una motivación añadida y pueden ayudar a combatir el fracaso escolar. En la investigación se han tenido en cuenta títulos como The Sims o Need For Speed, entre otros. La cabeza visible del proyecto, Pilar Lacasa, Catedrática de Psicología evolutiva y experta en métodos de aprendizaje, se muestra convencida cuando explica que los resultados han sido muy favorables.

Otro aspecto valorado de manera positiva, unido a los videojuegos, es la unión que estos vienen haciendo con otros entornos como las redes sociales, recordemos que algunas de las videoconsolas de última generación ya utilizan las conexiones a internet, incluso permiten publicar directamente en el muro de estas comunidades. Ambos elementos, afirma la investigadora, mejoran la comunicación, ayudando a una mayor fluidez en el intercambio de criterios y opiniones entre los jóvenes.  No cabe duda tampoco de que, bien empleados, pueden utilizarse en terapias de conducta, incluso dificultades del aprendizaje.

Bien en cierto que el catálogo de videojuegos es, actualmente, inmenso, y de que podemos elegir entre un buen número de temáticas: educativas, de ingenio y destreza, de agudeza mental y visual, de juego corporativo, etc. Aprovechar estos elementos, en su justa medida, puede hacer perder el miedo al videojuego como instrumento poco útil en el aprendizaje y convertirlo en aliado de nuestra labor educativa.

Te puede interesar

Escribe un comentario