Nunca es tarde para seguir estudiando

Llevas años alejado/a del entorno académico; el trabajo o nuevas obligaciones (como el formar una familia, por ejemplo) te empujaron hace tiempo a dejar a medias una carrera universitaria o ni siquiera empezarla. Con la perspectiva del tiempo te ves incapaz de retomar una actividad como estudiante, primero porque te sientes mayor y crees que las oportunidades solo existen para los más jóvenes, aunque sean inexpertos y – segundo-  porque ya no confías en tus capacidades.

Nunca es tarde para seguir estudiando

Primero de todo déjanos decirte que estás viendo el vaso medio vacío, cuando no es así. Llevas parte de razón en pensar que con el tiempo se pierde el hábito y la rutina del estudio y parece que todo cuesta un poco más, como si tuvieras que empezar desde cero, pero las aptitudes innatas de cada persona permanecen, y esa “maquinaria” puede echar a andar de nuevo, rindiendo igual, incluso más que antes. ¿Por qué?, porque ahora realmente estás convencido/a de lo que quieres y lo decides libremente, tienes un objetivo claro.

¿Piensas que la edad es un impedimento?. Pues a esto te diremos que no es excusa. Hoy es posible acceder a estudios universitarios siendo mayor de 25, 40 y 45 años. Si bien será necesario cumplir con unos requisitos mínimos, no siempre estarás obligado/a a poseer una formación previa como el Bachillerato. Tu experiencia profesional será tu mejor aval, y si tampoco la posees debes saber que existen pruebas de acceso específicas para estos casos a las que podrás optar.

Pero además de una carrera universitaria está la Formación Profesional, magnífico trampolín para perfeccionarse y consolidar unos conocimientos acordes al mercado laboral, algo que puede responder a tus expectativas. Retomar un ciclo de grado medio o comenzar uno de grado superior será posible de nuevo con las titulaciones exigidas o mediante las diferentes pruebas de acceso designadas para tal fin.

Quizá te ocurra que no quieres, o no puedes, abandonar tu trabajo y que veas imposible compatibilizarlo con los estudios. Para eso están las Universidades a distancia, que ofrecen por igual estudios de grado, máster y postgrado de una forma flexible y que se adapta a tus circunstancias.

Que la frustración por no hacer alcanzado tus metas académicas no sean un lastre en tu vida. Si tienes muy claro lo que quieres hacer sigue adelante, nunca es tarde para seguir estudiando. Infórmate bien en los centros donde deseas recibir la formación, prepárate bien las pruebas de acceso y verás como no hay nada imposible.

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