Plan de convivencia en el centro educativo

Ya hemos mencionado en anteriores artículos cuales son los derechos y obligaciones de los alumnos al respecto de la nueva etapa en la Educación Secundaria, sin embargo esto no significa que en otros ciclos (no universitarios) no exista un compendio de deberes y privilegios que deban respetarse. En todos los centros se establece un Plan de convivencia que se regula a través de los reglamentos que decreta cada Comunidad autónoma y que -además- cada centro de enseñanza lo aplica y adapta a sus propias circunstancias y necesidades.

Plan de convivencia en el centro educativo

La implementación de estas normas no se dispone de manera arbitraria, sino que se encuentra contemplada en la Ley Orgánica de Educación desde su aprobación. En dicho Plan de Convivencia se establecen preceptos tales como la obligatoriedad de cuidar del material escolar o las instalaciones de este, la asistencia dentro del horario establecido o el respeto hacia profesores y compañeros.  Dentro de estas generalidades, como decimos, cada centro establece un nivel de gravedad o levedad en función de diversas particularidades que le son propias.

Debe, además, aplicar (dentro de una directrices previamente fijadas) las medidas sancionadoras que considere oportunas y que puedan constituir un medio que conduzca a una reparación del daño pero, sobre todo, a una concienciación en el alumno, siempre dentro de una actuación que respete sus derechos.

Es obligación de los centros, igualmente, comunicar por las vías oportunas las conductas sancionables y los diferentes grados de importancia en lo que a trascendencia y gravedad se refiere. Cuando se produzca un hecho de esta naturaleza deben establecerse las vías necesarias para su resolución, al igual que permitir al alumno su defensa, reconocimiento del acto y reparación del daño.

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