Pon un corrector en tu vida

Corrector ortográfico

En la infancia se hace especial hincapié en las reglas ortográficas, sin embargo seguimos siendo un país que escribe mal. Tan solo hay que darse una vuelta por diferentes blogs y webs, o leer cualquier manuscrito,  para darnos cuenta de que en algunas ocasiones se cometen errores imperdonables con nuestro rico idioma.

A escribir correctamente se aprende, y de diversas maneras, una de ellas es estudiarse al dedillo las reglas ortográficas para poder ponerlas en práctica con posterioridad. También puede aprenderse mucho leyendo textos bien escritos, es una manera sencilla de, sin necesidad de memorizar nada, aprender sobre la marcha de forma cómoda y amena. Por último está la opción de utilizar un corrector, un método con el que podemos visualizar los errores ortográficos cometidos de manera casi instantánea o activarlo posteriormente para una comprobación más exhaustiva por nuestra parte.

A la hora de utilizar un corrector ortográfico para nuestros trabajos escolares, los procesadores de texto más usados y populares, OpenOffice y Microsoft Word, incorporan recursos muy útiles y potentes que pueden sernos de gran ayuda. Tan solo tienes que configurar cada uno de estos programas para que se utilice mientras escribes o realizar una corrección posterior, cuando has terminado de redactar. Pero, ¿qué ocurre cuando, además, necesitamos un corrector para manejarnos en el correo electrónico, o por internet, en el propio Blog escolar??

No hay que desesperarse, por si no lo sabes existen complementos a todos estos programas que quizá desconoces pero que pueden salvarte de más de una. Por ejemplo, el cliente de correo de Mozilla, Thunderbird, te permite descargar el paquete de idioma que necesites y usarlo como corrector. Outlook, de Microsoft, lo trae por defecto, pero has de configurarlo en las opciones. Por otro lado, y si de navegadores hablamos, podrás escribir con más tranquilidad en el blog del aula mientras un corrector va comprobando tu ortografía y te marca los errores cometidos. Existen complementos y extensiones para la práctica totalidad de los navegadores más utilizados: Firefox, Explorer, Chrome y Opera.

Solo has de buscar el complemento idóneo para tu navegador e instalarlo como lo haces habitualmente. No te pierdas la ocasión de utilizar estos recursos sencillos, tremendamente útiles y gratuitos para mejorar tu ortografía. Tus textos ganarán mucho, recuerda… pon un corrector en tu vida.

Te puede interesar

Escribe un comentario