Prográmate un descanso

 

En los periodos de estudio que anteceden a una oposición, todos nos ponemos nerviosos, pensamos que no hemos aprovechado todo el tiempo de que disponíamos, que tenemos que volver a repasar todos los contenidos fundamentales… y, claro, esto nos causa un estrés emocional que perjudica nuestro rendimiento, llegando a mermar nuestra actitud positiva, necesaria para abordar una prueba de estas características.

Pero veámos, ¿no hemos estado durante tanto tiempo estudiando?… unos días atrás, ¿acaso no pensábamos que íbamos por el buen camino?… ¿hemos perdido la confianza en la tarea acumulada?…

Si valoramos críticamente todo lo que hemos conseguido hasta ahora, tal vez podamos relajarnos un poco. El camino ya está llegando a su fin, y seguro que pronto tendremos nuestra recomprensa. Ahora tan sólo tenemos que repasar, ampliar tal vez un poco algún tema, repetir números o fechas… En definitiva, recordar lo que hemos hecho durante este tiempo.

Lo importante entonces sería relajarnos un poco y descansar. Imaginad una paella, que al terminar de cocinarse, no la dejáramos reposar. El arroz no tendría el mismo sabor que pasados unos minutos para que empape todo el sabor del caldo.

Según unos estudios recientes del Instituto de Investigaciones del Sueño, mientras descansamos, nuestro cerebro procesa toda la información que ha adquirido a lo largo del día. Con ello favorecemos nuestra actitud ante el estudio del día siguiente, porque, además de estar descansados, nos sentimos recompensados al ver que nuestras horas de estudio están siendo aprovechadas al máximo. Es importante que el sueño sea reparador, no consultando nuestros problemas con la almohada. Mejor, que se queden en el suelo.

Por tanto, haced una programación de las horas del día, en las que establezcáis horas de estudio, horas de descanso y, además, horas para el ocio, que nos permitan desconectar un poco. El ejercicio también será positivo para ello.

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2 comentarios

  1.   SuKi dijo

    Ahí está la clave, como comenté en un mensaje en mi blog, en la planificación y programación diaria del estudio.

    No se trata de darse el atracón los últimos días, sino de llevar una planificación para que dentro del día haya tiempo para TODO y, por supuesto, para el descanso y las horas de sueño necesarias. Es contraproducente robarle horas al sueño o descanso para estudiar más, pues luego se acaba rindiendo menos.

    Interesante artículo, ameno y bien explicado 🙂 Un saludo

  2.   Conchín dijo

    La pena es que le damos muy poquita importancia a los momentos de descanso cuando estamos en plena fase de exámenes, como si el cuerpo pudiera con todo… Gracias por comentar el artículo. Un abrazo! 😛

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