¿Qué supone el nuevo contrato de formación?

Los nuevos contratos de formación tienen como objetivo permitir que jóvenes sin ningún tipo de título educativo oficial puedan acceder a formación teórica y práctica mientras desempeñan un trabajo. Estos contratos están dedicados en exclusiva a jóvenes que no hayan terminado sus estudios y no tengan todavía ningún tipo de título académico que les faculte para trabajar.

Los contratos de formación tienen no pueden tener una duración menor a los seis meses ni pueden ser superiores a los dos años. La única posibilidad de que un contrato de formación tenga una duración diferente es que así lo permita el convenio sectorial en el que se encuentra la empresa contratante.

Inclusive si se cumple esa condición los contratos de formación no pueden exceder los 3 años. La jornada laboral de un contrato de formación tiene que ser completa teniendo que estar la formación dentro del periodo de la jornada laboral. El periodo dedicado a la formación tanto teórica como práctica no puede ser inferior al 15% de la jornada laboral. Desde la última reforma laboral que se llevó a cabo en España los contratos de formación, una vez extinguidos y el joven en situación de desempleo dan lugar a la prestación por desempleo.

Los contratos de formación son diferentes a los contratos de prácticas. Mientras los primeros son exclusivos para jóvenes que todavía carecen de un título académico que les permita acceder a una categoría laboral determinada, los contratos en prácticas se pueden realizar a aquellos jóvenes que poseen una titulación determinada y desde la fecha de obtención de la misma no han pasado 4 años.

Fuente: Público |    Imagen: connect euranet

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