Repetir curso

repetir curso

Un curso complicado, suspensos que se repiten, un rendimiento académico muy por debajo del resto de alumnos y la decisión final es comunicada a los padres: “es necesario que su hijo repita este año”. Cuando un docente se ve obligado a hablar en estos términos de un alumno (casi) siempre se encuentra con la misma cara de preocupación en los padres. El argumento suele ser siempre el mismo: necesita reforzar sus conocimientos y madurar. No obstante no siempre esta es la mejor solución, de hecho las estadísticas confirman que existe un mayor índice de abandono escolar en alumnos repetidores, ¿por qué?…

Cuando repetir no es suficiente…

Repetir curso no garantiza que la base del problema que ha ocasionado el descalabro escolar se solucione. Se necesitarían programas de refuerzo curricular para alumnos que presentan estas dificultades. Si no se estudia cada caso de manera individualizada, si no se aplican planes de actuación específicos, la supuesta solución pasa a ser un número más dentro de la ya nutrida lista de fracaso escolar de nuestro país. Pero no bastaría con esto, sino que sería necesario contar con un programa de apoyo, cuyo papel podría perfectamente asumir el propio orientador educativo, para que el alumno mejore su autoestima, sobrelleve mejor el hecho de que puede sufrir discriminación por el resto de la clase, incluso por algunos profesores, y  supere la circunstancia de que el grupo de amistades que tenía ahora ya no existe.

El gasto social y económico de repetir curso es elevado, y si no se acompaña de las medidas necesarias el coste será completamente inútil.

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