Revisa tus técnicas de estudio

Studygroup relaxing in beanbags while doing school work.

Cuando nos ponemos a estudiar en serio ya sea para un examen en concreto, para unas oposiciones, etc., intentamos por todos los medios que están a nuestro alcance concentrarnos no sólo en aprobar sino también en sacar la mejor nota. Quizás tu voluntad y tu disposición sean buenas pero quizás falla el cómo llevas a cabo ese estudio, consiguiendo después un suspenso o una nota inferior a la que esperabas. Si esto te sucede normalmente mi consejo es el siguiente: revisa tus técnicas de estudio. Y ya no sólo las técnicas sino también el ambiente en que el estudies.

Estudia para aprobar y sacar nota

Dice un estudio que las facultades y la inteligencia de cada uno sólo contribuye entre un 50% y un 60% a la hora de aprobar el examen con nota. El resto, ¿a qué crees que se debe?

  • Al esfuerzo que cada uno realiza.
  • A unas correctas técnicas de estudio (la técnica que puede irle bien a tu amigo no tiene porque irte bien a ti).
  • A factores ambientales que favorecen y propician el estudio.

Las técnicas de estudio son las estrategias que utilizamos a la hora de ponernos a estudiar. La más típica es la siguiente:

  1. Lectura de un tema del temario.
  2. Lectura más pausada subrayando lo más importante de cada apartado.
  3. Esquema y/o resumen con los puntos más importantes del tema.
  4. Estudio de ese esquema o resumen (normalmente de memoria).
  5. Repetición en voz alta del tema para afianzar conceptos.

Esta podríamos decir que es la técnica más “antigua” y usada por todos, pero como dije antes, no tiene porqué irte bien a ti. Investiga diferentes técnicas de estudio posibles y trabaja en aquella que mejor vayan con tu forma de estudiar.

Si lo que falla en ti es la motivación a la hora de estudiar: siempre estás buscando “excusas” para no ponerte a ello, dedica un tiempo a reflexionar, y pregúntate lo siguiente:

  • ¿Por qué estás estudiando?
  • ¿Qué quieres lograr con ese estudio?
  • ¿Te gusta lo que estudias?
  • ¿Tienes tus objetivos claros?
  • ¿Estudias en la franja horaria adecuada?
  • ¿Descansas correctamente por las noches?

Si ves que algo falla en alguna de estas preguntas, modifícalo. Siempre puedes mejorar tu rendimiento con el estudio, con empeño, esfuerzo y fuerza de voluntad, todo se puede sacar.

¡Mucho ánimo y muchísima suerte en los exámenes!

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2 comentarios

  1.   Oscar Frances dijo

    Excelente artículo, hacia tiempo que no recordaba ciertos puntos.

    1.    Carmen Guillen dijo

      Hola Oscar!

      Nunca está de más repasarlos 😉 Gracias por tu comentario!

      Saludos.

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