Saber imponer un orden y disciplina en el aula

Saber imponer un orden y disciplina en el aula

A los pequeñines pocas veces se les controla en clase, necesitan desfogar tanta energía que basta con vigilarles en sus juegos y participar de ellos. Conforme van creciendo, si bien se establecen relaciones de diálogo y participación en el aula, comienzan algunos conflictos: indisciplina, rebeldía, opiniones confrontadas, etc. que responden, en mayor o menor medida, al propio hecho de adaptarse a la adolescencia o como consecuencia de la situación familiar en la que se encuentre inmerso el alumno.

Imponer un orden cuesta, mantenerlo es mucho más costoso, pero partamos de la base de que establecer unos pilares fundamentales de respeto y diálogo es esencial.

Para empezar, profesor y alumnos, si buen forman parte de un equipo con un proyecto en común, son dos ejes completamente diferentes. La responsabilidad de establecer las diferencias entre uno y otro es competencia del docente, quien, a pesar de que debe  fijar una relación amigable con los alumnos no es un amigo en el sentido más riguroso de la expresión. Hacerse respetar, desde un principio, deja claras las competencias y líneas de separación. Pero no solo es importante ganarse el respeto, sino respetar a los demás, ya que un alumno que no se ve respetado se siente en inferioridad de condiciones y discriminado.

De igual forma, es muy recomendable crear la figura de un delegado de clase, que realizará la labor de puente entre alumnos y profesor/es, de esta manera se garantiza la horizontalidad de las relaciones, permitiéndose el derecho de expresión. Como último punto encontramos el difícil momento de tener que reprender a un alumno. Con este punto es imprescindible actuar con firmeza, decisión y argumentos. Aquí pueden empezar a surgir enfrentamientos más duros, ya que pocas veces un alumno reconoce su error, incluso se “crece” delante de sus compañeros o cuenta a sus padres un hecho totalmente opuesto al sucedido, para ganarse el favor de estos. Si es necesario, llegado el caso,  se solicitará de parte del Jefe de Estudios o Director del Centro la intervención oportuna para una resolución satisfactoria de las partes.

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