Sensaciones despues de un examen

Justo después de hacer un examen, en la mayoría de los casos, nos embarga una sensación de tranquilidad, de habernos quitado un gran peso de encima… Pero otras veces, cuando hemos hecho el examen y sabemos que podíamos haberlo hecho mejor, o bien porque las preguntas sabemos que estaban en los apuntes pero no hemos podido dar una respuesta con la que quedarnos tranquilos, nos ataca una sensación de ansiedad, de querer volver a estudiar para no volver a cometer los mismos errores.

En esos casos pueden ocurrir dos cosas: que tengamos otro examen igual en otra comunidad autónoma, con lo que seguir estudiando puede ser una buena idea, pero siempre respetando un tiempo mínimo de descanso porque, aunque parezca mentira, los exámenes queman mucho en el organismo y podemos tener un mal resultado si no dejamos descansar al cuerpo (quedarnos en blanco en el siguiente examen, dormirnos, no avanzar, olvidarlo todo…).

Otra situación en la que nos podemos encontrar es que no tengamos más exámenes, que haya sido el único. En este caso lo mejor es dejarnos de estudiar un tiempo, unos meses o dependiendo de cuándo vuelvan a ser las oposiciones. Tenemos que descansar y aprender de nuestros errores pero nunca mortificarnos con ellos, a pesar de que supongan un cambio en nuestra vida (aprobar o suspender). Todo llega, quizás no cuando nosotros queremos, pero llegar, llega.

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