Sobrecarga de trabajo: malo para nuestros estudios

Sobrecarga de trabajo

Cuando estábamos en la escuela, nos sucedía una cosa bastante interesante: la cantidad de deberes que teníamos podía llegar a ser tan grande que apenas nos quedaba tiempo para el ocio. Básicamente, estábamos todo el día haciendo ejercicios. Aprendiendo, eso si, las asignaturas que teníamos, pero invirtiendo una gran cantidad de tiempo en este tipo de trabajos. Al final nos llevábamos a casa una gran sobrecarga.

Es evidente que no podemos ni estudiar mucho, ni estudiar poco. Si lo hacemos poco, recibiremos resultados mayormente desastrosos. Nos tendremos que poner las pilas para poder llegar al aprobado raspado. En el caso de que lo hagamos mucho (muchísimo), nuestra cabeza podría verse colapsada y no responder adecuadamente. La solución se encuentra en estudiar en su justa medida, trabajando para que todo se haga bien.

No esperéis que una sobrecarga de trabajo para a ser bueno para vosotros. Todo lo contrario. No sólo os quitará tiempo (que a veces invertiréis en cosas vanas), sino que también os veréis obligados a bajar un poco el ritmo ante lo que estáis viviendo. Será mejor que os organicéis un poco con el fin de que podáis estudiar un poco todos los días y, así, ir avanzando todo lo posible. Estamos seguros de que al final llegaréis a conseguir vuestro objetivo.

Nos gustaría que nos contarais vuestras experiencias. ¿Pensáis que la sobrecarga de trabajo es mala? ¿habéis puesto ya medidas de por medio para evitar resultados malos? Estamos seguros de que ya os habéis dado cuenta de que lo que estáis haciendo no es especialmente bueno.

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