Solucionando la lateralidad cruzada

Lateralidad

Es uno de los inconvenientes más numerosos en clase y, a la vez, de los más ocultos. Hablamos de la lateralidad cruzada, un inconveniente que puede llegar a hacer mucho daño a los niños. De hecho, no se la detecta a no ser que prestemos mucha atención a la actitud de los estudiantes, que en ocasiones puede llegar a ser bastante extraña.

En primer lugar, diremos que la lateralidad cruzada es la preferencia (por llamarlo de alguna manera) que muestran algunas personas por los diferentes lados de su cuerpo. En el caso de que la actitud sea la correcta, no habrá inconvenientes. Todo viene cuando se ejecuta, lo que provoca que haya problemas en el aprendizaje, en los sentidos y varios más, los cuales son, evidentemente, un dolor de cabeza.

En el caso de que tengan este problema, podríamos decir que sufren de lateralidad cruzada, presentando dolencias tanto en la atención como en el nivel de cansancio. Para que os hagáis una idea, los alumnos suelen tener inconvenientes en la lectura, los cálculos y la escritura, por mencionar algunos. No obstante, hay que trabajar para mejorar esos aspectos y terminar con la enfermedad.

Si la detectáis, os recomendamos que os pongáis en marcha y la atajéis con la ayuda de algún profesional. Sólo así conseguiréis acabar con ella de una manera más o menos fiable. Incluso aunque no la notéis, no estaría de más que vigilarais a vuestros hijos con el fin de solucionar cualquier futuro problema. Más vale prevenir que curar los males.

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