Tratar la ansiedad por la vuelta al cole

superar la ansiedad por la vuelta al coleA pocos días para el inicio del curso escolar muchos padres observan un cambio de actitud en sus hijos; empiezan a mostrarte algo decaídos y desganados, evitan hablar del colegio, duermen y comen mal, incluso dan síntomas de algún malestar físico, como por ejemplo dolores de cabeza o de barriga.

Todo esto, que coincide a poco del nuevo curso, nos puede dar una idea de una situación de ansiedad en el niño, una angustia que se vuelve irracional por no querer enfrentarse a una nueva etapa en su vida que, por otro lado, desconoce. Suele suceder en los niños más mayorcitos, normalmente en el último ciclo de primaria (sobre los 10 años) o en el paso de la primaria a la Enseñanza Secundaria (12 años), y es que a estas edades se toma conciencia de las obligaciones y suele exigirse un mayor rendimiento. Comienzan los conflictos en clase entre compañeros y a algunos niños estas situaciones les asustan, además del hecho que existe la posibilidad de un cambio de centro, por lo que los temores se disparan.

Vuelta al cole

¿Qué hacer en estos casos? el niño rara vez va a afrontar por sí mismo el problema y pedirá ayuda, por lo que son los padres, detectada la situación, quienes deben actuar. Primero es preciso descartar que pueda subyacer alguna enfermedad realmente y confirmada la fase de ansiedad del menor por la vuelta al cole la solución pasa por no demostrarle preocupación (aunque es lógico sentirse mal por ello) ni mucho menos regañarle o tomarse su actitud como una rabieta.

Es importante hablar con él y que este se abra a mostrar sus miedos. Si es necesario se puede ir con él al centro escolar y mantener una charla con sus nuevos profesores, entre todos pueden darle una nueva visión y mostrarle su apoyo, que note que existe una buena comunicación con el personal docente y que puede recurrir a ellos si lo necesita. Después se le puede explicar en qué consistirá su curso, el nivel de dificultad, a qué asignaturas deberá hacer frente, aportarle la mayor cantidad posible de datos para que tenga conciencia real de que puede asumir todo sin mayor problema.

Es necesario actuar cuanto antes para que la situación no empeore, mostrarle cariño y todo el apoyo posible. Ante todo tranquilidad, los niños tienen una gran facilidad para recuperarse y este malestar pasajero no tiene por qué afectarles más adelante.

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