
El Gobierno ha dado luz verde a una amplia oferta de empleo público para reforzar Policía Nacional y Guardia Civil, que abre miles de oportunidades para quienes están preparando oposiciones a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Se trata de una convocatoria especialmente relevante, tanto por el volumen de plazas como por el impacto que tendrá en las plantillas en los próximos años.
En total, el Ministerio del Interior ha autorizado 6.094 nuevas plazas para 2026, repartidas entre 2.854 puestos en la Policía Nacional y 3.240 en la Guardia Civil, a las que se añaden 81 plazas de oficiales integradas en la oferta de empleo público de las Fuerzas Armadas. Con esta medida, el Ejecutivo mantiene la línea de los últimos ejercicios, en los que se ha optado por incrementar de forma sostenida el número de efectivos.
La mayor oferta en 15 años para las Fuerzas de Seguridad

Según ha explicado el Ministerio del Interior, la nueva convocatoria supone “la mayor oferta pública de empleo de los últimos quince años” en el ámbito de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Para ello se ha fijado una tasa de reposición del 125%, lo que permite no solo cubrir jubilaciones y bajas, sino aumentar de forma neta el número de agentes en activo.
Interior recuerda que desde 2018 se vienen aplicando tasas de reposición superiores al 100%, con la intención expresa de recuperar los efectivos perdidos entre 2011 y 2017, una etapa marcada por fuertes restricciones en la incorporación de nuevo personal. Esta estrategia se traduce en un refuerzo continuado de las plantillas en todo el territorio.
Desde ese año, el departamento que encabeza Fernando Grande-Marlaska ha sacado a oposición 46.706 plazas entre ambos cuerpos: 24.314 destinadas a la Policía Nacional y 22.392 a la Guardia Civil. Con este goteo constante de incorporaciones, las Fuerzas de Seguridad han visto crecer sus efectivos alrededor de un 20% de media, hasta situarse en torno a los 183.150 agentes.
La convocatoria de 2026 mantiene esa línea de expansión, con una dotación económica global de 273 millones de euros, presupuesto que se repartirá entre las nuevas incorporaciones de ingreso directo y los procesos de promoción interna necesarios para reforzar los distintos niveles de mando.
Detalle de la oferta para la Policía Nacional

En lo que respecta a la Policía Nacional, la oferta de empleo público para 2026 suma 2.854 plazas. De ellas, 150 se corresponden con la Escala Ejecutiva y 2.704 pertenecen a la Escala Básica, que sigue siendo la principal vía de acceso al cuerpo para la mayoría de aspirantes.
Dentro de la Escala Básica, una parte importante de las vacantes queda reservada al colectivo militar: 541 plazas se destinan a militares profesionales de tropa y marinería que acrediten un mínimo de cinco años de servicio, según lo previsto en la Ley 8/2006 de Tropa y Marinería. Las plazas reservadas que queden sin cubrir se incorporarán automáticamente al turno libre, aumentando así las posibilidades para el resto de opositores.
Junto a las plazas de acceso directo, la convocatoria también refuerza la promoción interna en la Escala Ejecutiva. En concreto, se han aprobado 225 plazas adicionales a las que solo podrán optar subinspectores de la Policía Nacional mediante el sistema interno de ascenso. Esta vía permite dar salida profesional a quienes ya forman parte del cuerpo y, al mismo tiempo, apuntalar los cuadros de mando.
El esfuerzo presupuestario en el ámbito policial no es menor. Interior calcula una inversión de alrededor de 130 millones de euros para esta parte de la oferta. De esa cantidad, unos 119 millones se destinan a las 2.704 plazas de la Escala Básica, cerca de 9,5 millones se reservan para las 150 plazas de la Escala Ejecutiva de ingreso directo y 1,5 millones cubren el coste de las 225 plazas de promoción interna.
Con esta distribución, el Gobierno busca reforzar al mismo tiempo el acceso de nuevos agentes y la carrera profesional interna, asegurando un relevo generacional equilibrado entre escalas básicas y mandos intermedios.
Oferta de ingreso y promoción en la Guardia Civil

La Guardia Civil es el otro gran pilar de esta oferta de empleo público. Para 2026 se han autorizado 3.240 plazas de ingreso directo en la Escala de Cabos y Guardias, el grupo más numeroso dentro del instituto armado y la puerta de entrada habitual para la mayoría de aspirantes.
Al igual que ocurre en la Policía Nacional, una parte significativa de estas vacantes se reserva al personal militar. En concreto, 1.296 plazas están dirigidas a militares profesionales de tropa y marinería, mientras que 240 se asignan a alumnos del Colegio de Guardias Jóvenes. Las plazas que no se cubran por estas vías se sumarán al turno de acceso libre, ampliando el número de oportunidades para opositores civiles.
A estas cifras se añaden 81 plazas para la Escala de Oficiales de la Guardia Civil, que forman parte de la oferta de empleo público de las Fuerzas Armadas aprobada recientemente. Estas plazas de oficiales se tramitan en una convocatoria separada porque el proceso formativo se desarrolla de manera conjunta con las Fuerzas Armadas, aunque en la práctica también incrementan la capacidad operativa del cuerpo.
La promoción interna en la Guardia Civil también ocupa un lugar destacado en la planificación para 2026. La convocatoria autoriza un total de 522 plazas de promoción profesional: 122 para la Escala de Oficiales —repartidas entre 96 por promoción interna y 26 por cambio de escala— y 400 para la Escala de Suboficiales. Con ello se pretende fortalecer la estructura de mandos y facilitar la progresión de carrera de quienes ya integran el cuerpo.
En el plano económico, la oferta de la Guardia Civil supone una inversión de aproximadamente 143 millones de euros. De esta cantidad, 138 millones se destinan a las 3.240 plazas de ingreso directo en la Escala de Cabos y Guardias, mientras que en torno a 5 millones se reparten entre las plazas de suboficiales y oficiales por promoción interna, con partidas específicas de 2,5 millones para cada una de estas escalas.
Contexto, requisitos de acceso y atractivo de la convocatoria

La nueva oferta consolida una tendencia iniciada hace varios años: las oposiciones a Policía Nacional y Guardia Civil se han situado entre las principales vías de acceso al empleo público en España. Cada convocatoria reúne a miles de aspirantes, que preparan durante meses —e incluso años— las pruebas físicas, teóricas y psicotécnicas necesarias para superar el proceso selectivo.
De forma general, quienes deseen optar a estas plazas deben cumplir una serie de requisitos básicos comunes: contar con nacionalidad española, haber cumplido al menos 18 años, carecer de antecedentes penales y no haber sido separado mediante expediente disciplinario de ninguna Administración Pública ni encontrarse inhabilitado para ejercer funciones públicas. También se exige aptitud física y psicológica adecuada, compromiso expreso de portar y utilizar armas en el ejercicio profesional y estar en posesión del permiso de conducir tipo B. Además, conviene conocer cómo apuntarse a bolsas de empleo público que pueden complementar las convocatorias.
En el apartado académico, la exigencia varía según el cuerpo y la escala. Para el acceso a la Escala Básica de la Policía Nacional se requiere el título de Bachiller o equivalente, mientras que para ingresar en la Escala de Cabos y Guardias de la Guardia Civil basta con la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) o un nivel superior. Además, en la Guardia Civil suele establecerse un límite máximo de edad en torno a los 40 años en el momento de la convocatoria.
El proceso de selección suele incluir pruebas físicas, examen teórico, psicotécnicos, entrevista personal y reconocimiento médico. Quienes superan todas las fases pasan a un periodo de formación en centros oficiales —como la Escuela Nacional de Policía en Ávila o las academias de la Guardia Civil en Baeza y Valdemoro— y, posteriormente, realizan un periodo de prácticas en comisarías o cuarteles antes de convertirse en funcionarios de pleno derecho.
El atractivo de estas convocatorias no solo reside en la estabilidad laboral, sino también en las condiciones retributivas. Un agente recién incorporado de Policía Nacional suele percibir en torno a 1.800-2.000 euros mensuales, mientras que un guardia civil de nuevo ingreso se mueve en cifras similares, con salarios aproximados de 1.700-2.000 euros al mes. A medida que aumentan la antigüedad, los ascensos y los destinos específicos, estos importes pueden superar con holgura los 2.200 o 2.500 euros, a los que se suman pagas extra, trienios y otros complementos.
En conjunto, la aprobación de 6.094 plazas para Policía Nacional y Guardia Civil en 2026 refuerza una política de ampliación de plantillas que viene de años atrás y que combina ingreso directo, promoción interna y reservas para personal militar. Para los opositores, se abre una de las mejores ventanas de oportunidad de la última década; para las Fuerzas de Seguridad del Estado, supone avanzar un paso más en el objetivo de contar con más efectivos y mejor distribuidos por todo el territorio, con un nivel de inversión que confirma la apuesta por mantener este ritmo de crecimiento.