Acreditaciones e indicios de calidad de revistas científicas

  • Los indicios de calidad de una revista combinan calidad editorial, indexación, métricas de impacto y citas para apoyar acreditaciones y sexenios.
  • Recursos como Latindex, ERIH PLUS, Web of Science, Scopus, MIAR, CIRC, CARHUS+ y el Sello FECYT son claves para justificar la relevancia de las revistas.
  • La correcta presentación de la calidad relativa, la indexación, otros productos de evaluación y las citas de cada artículo facilita una valoración positiva por parte de las agencias.

indicios de calidad de revistas

Cuando llega el momento de preparar una acreditación de ANECA, un sexenio de investigación o un informe de méritos, uno de los dolores de cabeza habituales es cómo justificar los indicios de calidad de las revistas donde hemos publicado. No basta con decir que una revista es buena: hay que demostrarlo con datos, fuentes reconocidas e indicadores aceptados por las agencias de evaluación.

En este contexto, resulta clave conocer bien qué se considera acreditación, calidad relativa, bases de datos, índices y sellos, y cómo utilizar toda esa información de forma ordenada en nuestras solicitudes. Hay muchos recursos (Latindex, ERIH PLUS, Web of Science, Scopus, MIAR, CIRC, CARHUS+, FECYT, ÍnDICEs CSIC, Dialnet Métricas, etc.), y es fácil perderse si nadie te explica con claridad para qué sirve cada uno y qué valor real tiene ante ANECA, CNEAI u otras agencias.

Qué son los indicios de calidad de una revista y por qué importan

Cuando se habla de indicios de calidad de una publicación, nos referimos al conjunto de pruebas objetivas que permiten defender la relevancia científica de una revista: en qué bases de datos está indizada, si cuenta con factores de impacto, si tiene sellos de calidad, si forma parte de listas selectivas, o si cumple criterios editoriales rigurosos (revisión por pares, puntualidad, transparencia, etc.).

Estos indicios son la base que usan las agencias de evaluación para valorar la calidad de los artículos, reviews, cartas al editor o notas breves. No evalúan solo el texto en sí, sino el contexto de publicación: dónde aparece, qué prestigio tiene la revista en su campo y qué visibilidad logran los trabajos gracias a esa plataforma editorial.

En la práctica, cuando prepares un currículo para acreditación o sexenio, tendrás que aportar de cada artículo una especie de ficha donde se recojan los principales indicadores relacionados con la revista: posición en rankings, presencia en bases de datos, inclusión en catálogos de calidad editorial, citas recibidas, etc. Cuanto más estructurada y justificada esté esta información, más fácil será el trabajo de la comisión evaluadora.

Es habitual organizar esta información en cuatro bloques: calidad relativa de la revista, indexación en bases de datos bibliográficas, presencia en otros productos de evaluación y citas recibidas por el artículo o por la revista en general. A partir de ahí, cada disciplina puede dar más peso a unos u otros elementos, pero la lógica general es la misma.

acreditaciones e índices de calidad de revistas

Latindex: directorio y catálogo para valorar la calidad editorial

Latindex es uno de los recursos fundamentales para las ciencias sociales y humanidades en el ámbito iberoamericano, sobre todo para revistas en español y portugués. Lo primero que conviene tener claro es que Latindex diferencia entre Directorio y Catálogo, y esto no es un matiz menor a la hora de presentar indicios de calidad.

El Directorio Latindex recoge revistas que cumplen unos requisitos básicos de identificación y descripción, mientras que el Catálogo Latindex agrupa aquellas revistas que superan un conjunto de criterios de calidad editorial más exigentes. Para efectos de acreditación y sexenios, es especialmente relevante poder demostrar que la revista está en el Catálogo, no solo en el Directorio.

Cuando busques una revista en Latindex (introduciendo el título o el ISSN), es imprescindible comprobar que junto al nombre de la publicación aparece el símbolo o mención de “En catálogo”. Esto indica que la revista cumple un mínimo de criterios de calidad editorial reconocidos por el sistema Latindex; si esta marca no aparece, significará que la publicación se incluye únicamente dentro del Directorio y no ha alcanzado el estándar del Catálogo.

Si haces clic sobre el título de la revista, accedes a una ficha detallada donde encontrarás información sobre la editorial, áreas temáticas, país, frecuencia de publicación y otros datos formales. Un aspecto clave es el número de criterios de calidad Latindex que cumple: por ejemplo, es frecuente encontrar revistas que alcanzan 30 o más criterios, lo que puedes destacar como indicio de la solidez de su política editorial y de la seriedad del proceso de selección de contenidos.

Además, Latindex no solo evalúa criterios formales, también ofrece información complementaria sobre las bases de datos bibliográficas en las que está indexada la revista. Esto te permite enlazar Latindex con otros recursos de indización (Scopus, Web of Science, ERIH PLUS, etc.) y reforzar así el bloque de “Indexación en bases de datos” dentro de la ficha de indicios de calidad de cada artículo.

ERIH PLUS: referencia europea en Humanidades y Ciencias Sociales

ERIH PLUS es un índice europeo dedicado específicamente a las revistas científicas de Humanidades y Ciencias Sociales. Nació como sucesor del antiguo ERIH (European Reference Index for the Humanities), que estaba limitado a Humanidades y vinculado a la European Science Foundation, pero con la incorporación de “PLUS” amplió su cobertura a las ciencias sociales a partir de 2014.

Actualmente, este recurso está gestionado por el Norwegian Social Science Data Services (NSD), dependiente del Ministerio Noruego de Educación e Investigación. En España, ERIH PLUS se ha convertido en un referente importante para valorar el reconocimiento internacional de revistas en estas áreas, especialmente para Humanidades, donde otros indicadores como el JCR o el SJR no siempre recogen bien la producción en lengua no inglesa.

El principal indicador de calidad que proporciona ERIH PLUS es de tipo binario: la revista está incluida o no está incluida en el sistema. Cuando realizas una búsqueda por título o ISSN, la pantalla de resultados te ofrecerá los datos clave de la revista junto con la fecha exacta de inclusión en la base de datos, un dato que puedes citar literalmente en tus indicios de calidad para mostrar desde cuándo la revista forma parte del índice.

Para que una revista sea admitida en ERIH PLUS, debe cumplir una serie de criterios editoriales y de contenido relativamente estrictos. Entre ellos, se exige un historial de publicación de al menos dos años, la existencia de revisión externa por pares señalada de forma explícita en la política de la revista y la disponibilidad de un ISSN válido.

También se establecen requisitos sobre los autores y el consejo editorial: las revistas deben indicar claramente la afiliación y dirección de los autores, y como máximo dos tercios de los autores publicados pueden pertenecer a la misma institución. Además, el comité editorial académico tiene que incluir miembros asociados a universidades u otras instituciones independientes, lo que refuerza la diversidad y la independencia en la toma de decisiones.

En cuanto al contenido, ERIH PLUS exige que todos los artículos sean originales y vayan acompañados de resúmenes en inglés y/o en otro idioma internacional relevante para el área de conocimiento. Estos requisitos garantizan una mínima visibilidad internacional de los trabajos publicados, algo muy valorado en los procesos de evaluación académica.

Indexación en grandes bases de datos bibliográficas

Más allá de los índices específicos, una parte muy importante de los indicios de calidad proviene de la presencia de la revista en grandes bases de datos bibliográficas de carácter multidisciplinar o sectorial. Estar indexada en una base de datos de prestigio implica, de entrada, un filtro de calidad y una mayor visibilidad global.

En las solicitudes de acreditaciones y sexenios es habitual que se distinga entre indicadores de calidad relativa (ratings, posiciones en rankings, cuartiles) y otros indicios complementarios como la indexación en bases de datos reconocidas en el área. Para estos segundos, resulta fundamental revisar los listados oficiales de revistas que mantienen dichas bases y citar la presencia de la revista de forma precisa (nombre de la base, tipo de cobertura, etc.).

Dentro de las bases de datos multidisciplinares, Web of Science y Scopus son las dos grandes referencias internacionales. Además, según la disciplina, adquieren relevancia otras plataformas como Proquest One Business, EconLit, ÍnDICEs CSIC, Dialnet o bases especializadas que registran la producción científica de determinadas áreas y países.

Cuando redactes los indicios de calidad, conviene mencionar no solo que la revista está incluida en la base de datos, sino también el producto concreto del que se alimentan los rankings o métricas más conocidas (por ejemplo, JCR en el caso de Web of Science, SJR y CiteScore en el caso de Scopus) y, si procede, el área temática o categoría en la que la revista se encuentra clasificada.

Web of Science, JCR y el Factor de Impacto

Web of Science (WoS) es una de las bibliotecas de referencias científicas más influyentes a nivel internacional, y de ella se nutre directamente el Journal Citation Reports (JCR), donde se calcula el famoso Factor de Impacto. En los procesos de evaluación, poder decir que una revista está indexada en WoS y, además, que tiene Factor de Impacto en JCR suele considerarse un indicio de gran peso.

Para comprobar si una revista forma parte de Web of Science, se utiliza la herramienta Master Journal List, donde puedes introducir título o ISSN y verificar la inclusión de la revista en las distintas colecciones de WoS. Desde ahí se pueden ver las bases específicas en las que está indexada (Science Citation Index Expanded, Social Sciences Citation Index, Arts & Humanities Citation Index, etc.).

El Factor de Impacto es un indicador bibliométrico que se calcula a partir del promedio de citas recibidas por los artículos publicados en una revista durante un periodo de dos años (aunque también hay variantes a cinco años). Este indicador fue ideado por Eugene Garfield, fundador del Institute for Scientific Information (ISI), en los años 70, y desde entonces se ha convertido en el referente internacional más utilizado por las agencias de evaluación.

Durante décadas, las comisiones han usado casi en exclusiva el Factor de Impacto como parámetro de calidad, identificando las mejores revistas de un campo con aquellas que poseen un FI elevado dentro de su categoría temática. Sin embargo, en los últimos años han surgido otros indicadores alternativos como el SJR (Scimago Journal Rank) o el CiteScore, basados en la base de datos Scopus, así como iniciativas nacionales que ofrecen métricas complementarias como MIAR o CIRC.

En cualquier caso, cuando una revista tiene Factor de Impacto JCR, es recomendable indicar el valor de ese indicador, el cuartil en el que se sitúa dentro de su categoría y la categoría concreta. Estos datos permiten presentar una imagen muy clara de la posición relativa de la revista y facilitan la comparación con otras publicaciones del mismo campo.

Scopus, SJR y CiteScore

Scopus es actualmente una de las mayores bases de datos de literatura científica mundial, que incluye revistas, libros y actas de congresos sometidos a revisión por pares. A diferencia de Web of Science, Scopus abarca un espectro más amplio de publicaciones y una mejor cobertura de determinadas áreas, sobre todo en ciencias sociales y campos aplicados.

A partir de los datos de Scopus se generan indicadores como el Scimago Journal & Country Rank (SJR), uno de los rankings de revistas científicas más consultados en todo el mundo, y el indicador CiteScore, que ofrece otra forma de medir el impacto de las revistas a partir de las citas recibidas.

Para comprobar si una revista está incluida en Scopus, se utiliza el apartado Sources, donde se puede buscar por título, ISSN o editor y consultar los indicadores de impacto asociados. En las solicitudes de acreditación y sexenios, se suele destacar el cuartil SJR (Q1, Q2, Q3, Q4) o el valor concreto de CiteScore, además de la categoría temática y el área general en la que se encuadra la revista.

Dado que en muchos campos Scopus ofrece una cobertura más amplia que Web of Science, en especial para revistas en lenguas distintas del inglés, los indicadores SJR y CiteScore han ganado un peso considerable en los criterios de muchas agencias. De hecho, las convocatorias de ANECA y CNEAI suelen mencionar expresamente estos recursos como fuentes válidas de indicios de calidad.

Otras bases de datos y recursos bibliográficos relevantes

Además de WoS y Scopus, existen otras bases de datos bibliográficas que sirven de indicio de calidad importante cuando la revista está bien posicionada en su área. Destacan especialmente aquellas que se centran en campos concretos o en la producción científica de determinados países o regiones.

Proquest One Business es una base de datos especializada en economía, empresa, turismo, marketing, contabilidad y disciplinas afines. Su valor reside en que ofrece miles de revistas a texto completo con procesos de revisión por pares, lo que convierte su inclusión en un indicador de relevancia para las áreas económico-empresariales, sobre todo si la revista tiene alta presencia en esta plataforma.

EconLit, por su parte, es la base de datos de la American Economic Association y se considera una de las fuentes de referencia más prestigiosas en el ámbito de la economía. Recoge más de 1.100.000 registros desde 1886 hasta la actualidad y cubre prácticamente todas las ramas de la disciplina. Estar indexado en EconLit es un signo claro de reconocimiento internacional en economía y campos estrechamente relacionados.

Dialnet es una plataforma clave para la literatura científica española e iberoamericana, especialmente en ciencias sociales, humanidades y ciencias jurídicas. En su apartado Revistas, se puede consultar el listado de publicaciones indizadas y acceder a información sobre su periodicidad, contenidos y visibilidad. En muchos casos, Dialnet sirve además de puerta de entrada a artículos a texto completo y a otros indicadores derivados.

ÍnDICEs CSIC (Información y Documentación de la Ciencia en España) es un recurso bibliográfico multidisciplinar que reúne principalmente artículos de revistas científicas españolas. Surge como evolución de las antiguas bases de datos del CSIC (ICYT para ciencia y tecnología, IME para biomedicina e ISOC para ciencias sociales y humanidades) y ofrece un acceso unificado a esta información, lo que lo convierte en un elemento relevante en los indicios de calidad de revistas españolas.

Calidad relativa: rankings e indicadores nacionales

La calidad relativa de una revista se mide a través de indicadores que permiten compararla con otras publicaciones de la misma categoría temática. No se trata solo de saber si la revista es buena, sino de saber si está entre las mejores, en una posición intermedia o más bien en la cola de su área.

Los principales indicadores de calidad relativa proceden de las ya mencionadas Web of Science y Scopus (Factor de Impacto JCR, cuartiles SJR, CiteScore), pero también existen herramientas de ámbito nacional que resultan especialmente importantes para ciencias sociales y humanidades, donde la presencia en índices internacionales a veces es limitada o no refleja bien la producción en lengua española.

Dialnet Métricas es un buen ejemplo de iniciativa orientada a medir la calidad relativa de revistas españolas de ciencias sociales y humanidades. Ofrece indicadores basados en citas y métricas derivadas que permiten situar las revistas en rankings y comparar su rendimiento dentro de las distintas áreas temáticas.

Otra herramienta clave es MIAR (Matriu d’Informació per a l’Avaluació de Revistes), que permite introducir un ISSN para averiguar en qué bases de datos está indizada una revista de entre las contempladas en su matriz. A partir de esta información, MIAR calcula el índice ICDS, que refleja la difusión de la revista en bases de datos y repertorios de evaluación.

MIAR también informa sobre la presencia de la revista en repertorios específicos de evaluación como el Sello de Calidad FECYT, Scimago Journal Rank, CARHUS+ o CIRC, así como la política de acceso abierto que figura en servicios como ROMEO. Esta combinación de datos hace de MIAR un recurso muy útil para construir un panorama completo de los indicios de calidad de una publicación.

CIRC, CARHUS Plus+ y otros sistemas de clasificación

En el ámbito de las ciencias sociales y humanas, las agencias de evaluación nacionales han ido consolidando clasificaciones integradas de revistas científicas que complementan los indicadores de impacto internacionales. Entre las más citadas se encuentran CIRC y CARHUS Plus+.

La Clasificación Integrada de Revistas Científicas (CIRC) tiene como objetivo integrar distintos productos de evaluación y construir una clasificación por niveles de calidad de las revistas de ciencias sociales y humanidades. En la práctica, CIRC combina información procedente de bases de datos y sistemas reconocidos por agencias como CNEAI y ANECA, lo que la convierte en una referencia muy utilizada a nivel nacional.

CARHUS Plus+ es un sistema desarrollado por AGAUR (Agència de Gestió d’Ajuts Universitaris i de Recerca) que clasifica revistas científicas de ciencias sociales y humanidades en cuatro categorías de calidad, atendiendo a su visibilidad local, nacional e internacional. Esta clasificación se actualiza periódicamente y se toma en consideración en diferentes procesos de evaluación académica, especialmente en Cataluña, pero también como referencia general.

Entre los recursos complementarios destacan también los listados de revistas con Sello de Calidad FECYT, que certifican el cumplimiento de ciertos criterios de calidad editorial y científica, y proyectos especializados como RETI, centrado en revistas de traducción e interpretación, que recopila indicadores de calidad aceptados por organismos como AQU, ANECA y CNEAI.

El portal RETI, impulsado por el Departamento de Traducción e Interpretación y el personal de la Biblioteca de Humanidades de la Universitat Autònoma de Barcelona, ofrece además información práctica sobre requisitos editoriales, enlaces a catálogos bibliográficos y permisos de autoarchivo en repositorios institucionales, lo que lo convierte en un recurso muy completo para justificar la calidad de las revistas en ese campo concreto.

Sello de Calidad FECYT y procesos de renovación

El Sello de Calidad FECYT se ha consolidado como uno de los reconocimientos más relevantes para las revistas científicas españolas, especialmente en el contexto de ciencias sociales, humanidades y áreas emergentes. Este sello certifica que la revista cumple una serie de estándares de calidad editorial, transparencia, puntualidad y buenas prácticas científicas.

En las últimas ediciones del proceso, FECYT ha ido incorporando novedades. Por ejemplo, en la novena convocatoria se establece que las revistas que ya disponen del Sello y cuya vigencia finaliza el 24 de julio de 2025 deberán presentarse a un proceso de renovación. Esto implica registrarse en la plataforma de participación, aportar la documentación requerida y firmar la solicitud en la modalidad de Renovación.

Las revistas que se presentan a esta modalidad de renovación son evaluadas de nuevo en todos los indicadores cuantitativos establecidos en la guía de evaluación vigente. Es decir, mantener el sello no es automático: la revista debe demostrar que sigue cumpliendo los estándares de calidad y que incluso ha mejorado en algunos aspectos.

Para quien solicita acreditaciones o sexenios, el hecho de que una revista tenga Sello FECYT en vigor constituye un indicio de calidad muy valioso. Conviene indicar el año de obtención, la categoría del sello y, si es posible, el periodo de vigencia, junto con una referencia a la ficha oficial de la revista en el portal de FECYT o en recursos como MIAR que recogen esta información.

Algunos servicios de biblioteca universitaria complementan esta información con guías específicas sobre evaluación de la publicación científica, donde se explican los recursos básicos y se ofrecen cursos de formación, como los dedicados a “Evaluación de la publicación científica: indicios de calidad y factor de impacto”. Este apoyo resulta especialmente útil para conocer a fondo cómo interpretar el Sello FECYT y otras acreditaciones.

Citas recibidas y cómo presentarlas correctamente

Las citas son otro de los pilares fundamentales en los indicios de calidad, tanto de la revista como de los artículos individuales. No obstante, es importante utilizarlas con cuidado: no se deben sumar de forma indiscriminada las citas procedentes de diferentes bases de datos, porque se corre el riesgo de contar dos veces la misma referencia.

Lo recomendable es elaborar un listado de citas únicas, indicando de qué fuente proceden (Web of Science, Scopus, Google Scholar, ÍnDICEs CSIC, etc.) y especificando los datos bibliográficos básicos. En algunos casos, puede bastar con dar un número global de citas verificadas en una fuente principal; en otros, sobre todo en áreas donde las bases de datos internacionales cubren menos, puede ser útil apoyarse en varias fuentes complementarias.

Para las revistas, también pueden utilizarse indicadores basados en citas agregadas, aunque en general las agencias de evaluación se centran más en métricas normalizadas como el Factor de Impacto, el SJR, el CiteScore o los índices derivados que haya definido cada sistema. De nuevo, lo importante es citar siempre la fuente y el año al que se refieren los datos.

En algunos contextos, especialmente en humanidades y ciencias sociales, el simple hecho de que una revista esté bien representada en recursos como Dialnet, ÍnDICEs CSIC o bases disciplinares de prestigio puede servir como indicio de impacto y circulación de sus contenidos en la comunidad académica, aunque no exista un factor de impacto clásico como el de JCR.

Muchos servicios de biblioteca y unidades de apoyo a la investigación ofrecen asesoramiento para ayudar a los investigadores a localizar, depurar y presentar correctamente las citas en sus solicitudes de acreditación y sexenios. Esta tarea puede resultar laboriosa, pero una buena presentación de las citas puede marcar la diferencia en la valoración final de los méritos.

Cómo estructurar los indicios de calidad de un artículo

Para que tu solicitud sea clara y fácil de evaluar, resulta muy práctico seguir una estructura estándar a la hora de detallar los indicios de calidad de cada artículo, review, carta o contribución similar. Una propuesta habitual, alineada con las recomendaciones de muchas bibliotecas universitarias, se organiza en cuatro apartados básicos.

En primer lugar, se expone la calidad relativa de la revista: se incluyen el Factor de Impacto JCR (si lo hay), su cuartil en la categoría correspondiente, el valor y cuartil SJR o CiteScore, y cualquier otro índice nacional o internacional relevante (Dialnet Métricas, CIRC, CARHUS+, etc.). Aquí conviene ser conciso pero muy concreto, indicando siempre año, fuente y categoría temática.

En segundo lugar, se detalla la indexación de la revista en bases de datos bibliográficas. Se enumeran las principales bases en las que está recogida la publicación (Web of Science, Scopus, EconLit, Proquest One Business, ÍnDICEs CSIC, Dialnet, ERIH PLUS, Latindex Catálogo, etc.) y, si es de interés, se añade la fecha de inclusión o el tipo de cobertura.

El tercer bloque se centra en la presencia de la revista en otros productos de evaluación o catálogos de calidad editorial, como Latindex, FECYT, MIAR, RETI u otros sistemas sectoriales. Aquí se puede mencionar el número de criterios Latindex cumplidos, la pertenencia al Catálogo, la posesión del Sello FECYT o la categoría CIRC o CARHUS+ que tenga la revista.

Por último, se incorporan datos sobre citas recibidas, tanto a nivel de artículo (si el número es significativo) como de la revista en general, siempre cuidando de no mezclar ni duplicar las cifras procedentes de diferentes fuentes. Un breve comentario sobre la repercusión del artículo en el ámbito de estudio también puede ser útil, siempre que se apoye en datos verificables.

Esta organización no solo ayuda a quien evalúa, sino también al propio investigador, porque le obliga a identificar, seleccionar y justificar los mejores indicios de calidad disponibles para cada uno de sus trabajos, alineándolos con los criterios formales que exigen ANECA, CNEAI y otras agencias de evaluación.

Conocer a fondo todos estos recursos (Latindex, ERIH PLUS, Web of Science, Scopus, MIAR, CIRC, CARHUS+, FECYT, ÍnDICEs CSIC, Dialnet, RETI, Proquest One Business, EconLit y otros) permite construir un relato sólido y bien documentado sobre la calidad de las revistas en las que se publica, la actividad de los grupos de investigación en educación y TIC y el impacto real de las contribuciones científicas. A la hora de afrontar acreditaciones y sexenios, esta combinación de criterios editoriales, presencia en bases de datos, indicadores de impacto y citas verificadas se convierte en la mejor carta de presentación de la trayectoria investigadora.

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