Año sabático después de estudiar: ventajas e inconvenientes

Año sabático después de estudiar: ventajas e inconvenientes

Disfrutar de un año sabático después de estudiar puede ser un premio de descanso a tantos años de esfuerzo al finalizar la universidad. Sin embargo, es difícil que una persona pueda tomarse un año sabático si no tiene los recursos necesarios como para vivir durante doce meses de sus propios ahorros.

Ventajas de tener un año sabático

1. Tiempo libre para llevar a cabo muchos de los sueños que no has podido realizar hasta ahora.

2. Sumarte a la filosofía del movimiento slow, dejando la prisa de lado. Aprendiendo a vivir desde la calma de un modo consciente. Siendo dueño de tu destino.

3. Tener tiempo para pensar en tu futuro desde una perspectiva consciente. Es decir, este año sabático pude ser una preparación para tu porvenir. A través de decisiones tomadas desde una actitud madura y serena.

4. Tendrás tiempo libre para viajar y conocer nuevos lugares. También para colaborar como voluntario en una organización. Leer todos los libros que has pospuesto para otro momento. Aprender un idioma. Es decir, si quieres tomarte un año sabático debes pensar en el porqué y el para qué de esta decisión que no es buena o mala en sí misma sino en relación con su finalidad práctica.

5. Vivir con libertad un año sabático es un estímulo antiestrés con el que poner freno al síndrome de la ocupación constante tan propia de la sociedad actual.

6. Tener un año sabático no significa dar rienda suelta a la pereza sino invertir este tiempo en ti mismo.

Inconvenientes de tener un año sabático

1. Un año es mucho tiempo, especialmente, durante la juventud. El riesgo de tener un año sabático tras finalizar los estudios es perder el ritmo de aprendizaje o de búsqueda de trabajo. Actualmente, la competencia profesional es muy exigente. Por esta razón, un año sabático puede hacer que tu currículum deje de estar actualizado cuando quieras retomar tus compromisos profesionales.

2. Desde el punto de vista económico, un año sabático también puede producir estrés financiero puesto que durante doce meses, restarás una buena cantidad de esos ahorros que con tanto esfuerzo has ido acumulando.

3. Puede ocurrir que una persona inicie su año sabático con mucha ilusión pero pronto comience a sentirse desubicada a nivel emocional, ante una agenda en blanco que tiene que construir desde cero.

Vivir un año sabático es una decisión totalmente personal pero es muy poco frecuente que los alumnos se tomen un año para sí mismos tras finalizar los estudios. Entre otros motivos, porque hay que tener unas condiciones de seguridad económica para vivir estos doce meses de búsqueda personal.

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Maite Nicuesa

Licenciada y Doctora en Filosofía. Experta en Coaching y PNL.
Trabajo como redactora de medios digitales.

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