Las nuevas becas Luisa de Medrano se convierten en una de las grandes apuestas del Gobierno para relanzar la movilidad entre universidades españolas. Este programa permitirÔ que miles de estudiantes de grado cursen un año completo en un campus de otra provincia con un apoyo económico pensado para cubrir alojamiento, manutención y desplazamientos.
Con estas ayudas se recupera el espĆritu de las antiguas becas SĆ©neca, suprimidas en 2013, pero con una dotación mĆ”s alta y criterios adaptados a la realidad actual. El plan busca que el lugar de nacimiento o la renta familiar no limiten la posibilidad de vivir una experiencia acadĆ©mica en otra parte del paĆs, algo que el propio Ejecutivo vincula a la cohesión territorial y al fortalecimiento de la universidad pĆŗblica.
¿En qué consisten las becas Luisa de Medrano?
El programa se dirige a estudiantes de titulaciones oficiales de grado que deseen realizar una estancia de nueve meses en otra universidad espaƱola, siempre ubicada en una provincia distinta a la del centro de origen. La idea es similar a un Erasmus interno: cursar un curso completo en otro campus, pero sin salir de EspaƱa.
Cada persona seleccionada recibirÔ una ayuda total de 8.100 euros por curso, lo que se traduce en 900 euros mensuales durante nueve meses. A diferencia de otras becas, el importe se ingresarÔ en un único pago al beneficiario, de forma que el estudiante pueda organizar con antelación gastos como el alquiler, la fianza del piso o los billetes de transporte.
En su primera convocatoria se prevĆ© conceder 2.300 becas en todo el paĆs, con una financiación global de hasta 18,8 millones de euros. El Ejecutivo subraya que con esta inversión se revierte parte de los recortes que, hace mĆ”s de una dĆ©cada, dejaron fuera de la movilidad interior a unos 2.500 universitarios que se apoyaban en las antiguas ayudas SĆ©neca.
El programa incluye ademĆ”s un complemento especĆfico para quienes se desplacen desde o hacia universidades situadas fuera de la penĆnsula, con el fin de compensar el mayor coste del transporte y de la propia estancia. Aunque este plus no se detalla todavĆa al cĆ©ntimo, la intención es que las islas y otros territorios alejados no queden en desventaja. Para la cobertura de desplazamientos, existen ademĆ”s guĆas de ayudas como las de becas de transporte municipales.
Un homenaje a la primera catedrƔtica universitaria de EspaƱa
Las becas toman su nombre de Luisa de Medrano, figura histórica considerada la primera mujer que ocupó una cÔtedra universitaria en España. En 1508, en la Universidad de Salamanca, llegó a impartir clases en un Ômbito reservado casi en exclusiva a los hombres de la época.
Con esta denominación, el Gobierno pretende vincular el programa a la igualdad de oportunidades y al reconocimiento de las mujeres pioneras en la educación superior. No es solo un guiño simbólico: se presenta como una forma de subrayar que el acceso a la universidad y a la movilidad académica no debe depender ni del género ni del origen social.
Desde Moncloa se insiste en que la movilidad interterritorial enriquece la experiencia formativa del estudiantado y favorece el intercambio entre campus con realidades muy distintas: grandes capitales, ciudades medianas e incluso entornos mƔs pequeƱos donde la universidad es un motor clave del territorio.
CuantĆa de la ayuda y financiación del programa
Uno de los elementos mÔs llamativos del plan es la dotación económica. Cada beca supondrÔ una ayuda de 900 euros al mes durante nueve meses, lo que suma 8.100 euros por estudiante a lo largo de un curso académico completo. La cantidad se ha fijado pensando en que pueda cubrir los principales gastos de residencia fuera del hogar habitual, al menos en parte.
A diferencia de otros programas de movilidad, el dinero no se va ingresando mes a mes, sino que se abona en un solo pago directo al beneficiario. Esta fórmula estÔ pensada para que el estudiante tenga liquidez suficiente desde el principio, por ejemplo para afrontar el depósito del alquiler o el transporte de ida y vuelta.
En tĆ©rminos globales, el Gobierno ha establecido un presupuesto mĆ”ximo de 18.800.000 euros para el primer aƱo. Con esta cifra se cubre el coste de las 2.300 ayudas previstas y los complementos adicionales para los desplazamientos desde o hacia universidades de fuera de la penĆnsula.
SegĆŗn explica el Ejecutivo, la nueva convocatoria llega con condiciones mejoradas respecto a las antiguas becas SĆ©neca, tanto en cuantĆa como en el nĆŗmero de plazas y en la intención de favorecer destinos diferentes a los grandes nĆŗcleos urbanos universitarios.
Requisitos académicos y de participación
Las becas Luisa de Medrano estÔn dirigidas a estudiantes que ya hayan avanzado algo en su carrera. Para optar a ellas serÔ necesario estar matriculado en una titulación oficial de grado, en cualquier universidad española, pública o privada, y haber superado al menos 60 créditos en el momento de la solicitud.
Esto implica que la movilidad deberÔ realizarse a partir del segundo curso, de modo que quienes acceden por primera vez a la universidad no podrÔn pedir la ayuda para el primer año. La intención es que el alumnado que se desplace ya tenga una base académica asentada en su titulación.
Otro requisito clave es haber obtenido una plaza en el Sistema de Intercambio entre Centros Universitarios de EspaƱa (SICUE). Este programa, gestionado por la Conferencia de Rectores y Rectoras de las Universidades EspaƱolas (CRUE), es el que articula los acuerdos de movilidad entre facultades y determina quƩ materias se cursan y se reconocen en cada caso.
La estancia deberƔ realizarse siempre en una universidad situada en una provincia distinta a la del centro de origen y en rƩgimen de estudios presenciales. Es decir, no se financian modalidades a distancia ni semipresenciales, ni desplazamientos que no impliquen un cambio real de residencia a otra ciudad.

Condiciones de la estancia y compatibilidades
La duración de la movilidad serĆ” de nueve meses, equivalente a un curso completo. Durante ese periodo, el estudiante seguirĆ” matriculado administrativamente en su universidad de origen, lo que significa que no tendrĆ” que abonar tasas de matrĆcula adicionales en la universidad de destino.
Esta configuración permite que el alumnado continúe vinculado a su centro habitual en lo académico y administrativo, mientras realiza las asignaturas acordadas a través de SICUE en la universidad receptora. Una vez finalizada la estancia, las materias superadas se reconocen en el expediente de origen.
Las becas Luisa de Medrano serĆ”n compatibles con la beca general para estudios universitarios del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, con una salvedad importante: no podrĆ”n acumularse con la ayuda de residencia de esa beca general. SĆ serĆ” posible, en cambio, cobrar la parte de matrĆcula y otros componentes ligados a la renta.
Este diseƱo busca que el estudiantado de familias con menos recursos pueda recibir a la vez la beca general (sin el complemento de residencia) y la ayuda Luisa de Medrano, lo que incrementa notablemente el apoyo total disponible para afrontar un curso fuera del domicilio familiar.
Criterios de selección y plazas reservadas
La adjudicación de las ayudas se realizarÔ mediante concurrencia competitiva. En la prÔctica, esto significa que no basta con cumplir los requisitos bÔsicos, sino que las solicitudes se ordenarÔn según varios criterios y se concederÔn las becas hasta agotar el presupuesto disponible.
El principal factor de valoración serÔ el expediente académico del estudiante. Un mejor rendimiento se traducirÔ en mÔs opciones de figurar en los primeros puestos del listado. AdemÔs del historial de notas, se tendrÔ en cuenta la movilidad hacia universidades situadas en ciudades pequeñas o intermedias, con la intención de equilibrar los flujos y evitar que toda la demanda se concentre solo en las grandes capitales.
El programa también incorpora una dimensión inclusiva al reservar hasta un mÔximo del 5% de las plazas para estudiantes con una discapacidad igual o superior al 25%. Este cupo pretende facilitar que quienes se encuentran en esta situación puedan acceder a la movilidad en condiciones mÔs favorables. Para iniciativas relacionadas con la inclusión, existen programas como los de la Fundación ONCE.
En conjunto, el esquema de selección combina el reconocimiento al esfuerzo académico con el objetivo de extender la movilidad a todo el mapa universitario español, evitando que solo unos pocos campus muy masificados se beneficien del programa.
Calendario previsto y puesta en marcha
El Gobierno trabaja en la tramitación de la orden de bases y la convocatoria oficial de las becas Luisa de Medrano, que deberÔn aprobarse en Consejo de Ministros. El objetivo marcado es que la primera convocatoria esté lista para financiar la movilidad del curso 2026-2027.
Según el calendario avanzado, durante los próximos meses se concretarÔn los plazos de solicitud, la documentación necesaria y el procedimiento telemÔtico para presentar las candidaturas. La idea es coordinar los tiempos con el propio programa SICUE, de forma que el alumnado pueda saber con antelación si contarÔ con esta ayuda antes de confirmar definitivamente su traslado.
A partir del curso 2027-2028 estĆ” previsto que el calendario se adelante aĆŗn mĆ”s, con el fin de que las resoluciones se conozcan antes del inicio de las clases. Esto permitirĆa a los estudiantes organizar con mayor tranquilidad la bĆŗsqueda de alojamiento, el transporte y otros aspectos prĆ”cticos relacionados con la mudanza temporal.
Con todo este paquete de medidas, las becas Luisa de Medrano se perfilan como un instrumento clave para impulsar de nuevo la movilidad universitaria dentro de EspaƱa, mejorando las condiciones que tuvieron las antiguas SĆ©neca y abriendo la puerta a que mĆ”s jóvenes, con independencia de su situación económica, puedan vivir un curso en otra universidad del paĆs.
