La Universidad de Alcalá vive uno de esos momentos clave que marcan un antes y un después en la vida de una institución: la elección de la persona que se sentará en el Rectorado para los próximos seis años. Cuatro catedráticos y catedráticas se disputan el cargo, con proyectos muy distintos pero todos con un denominador común: redefinir el rumbo de una universidad pública con tanta historia como retos de futuro.
En estas elecciones al Rectorado de la UAH concurren tres economistas y un ingeniero, dos hombres y dos mujeres, en una cita en la que la comunidad universitaria —más de 24.000 personas entre profesorado, estudiantes, personal investigador y PTGAS— está llamada a decidir quiĂ©n liderará la instituciĂłn bajo el modelo de mandato Ăşnico de seis años que marca la LOSU. A lo largo de este artĂculo repasamos quiĂ©nes son los candidatos, cuáles son sus principales propuestas, cĂłmo se organiza el proceso electoral y de quĂ© forma se pondera el voto de cada colectivo.
Candidatos al Rectorado de la Universidad de Alcalá

En esta convocatoria concurren cuatro catedráticos de reconocido prestigio dentro de la UAH, proclamados definitivamente como candidatos el 18 de febrero, siguiendo el calendario electoral iniciado el 29 de enero. Se trata de perfiles con trayectorias consolidadas en docencia, investigación y gestión universitaria, que ahora dan el salto al máximo órgano de gobierno de la institución.
Por un lado, está Carmelo GarcĂa PĂ©rez, natural de Cogolludo (Guadalajara) y catedrático de MĂ©todos Cuantitativos para la EconomĂa y la Empresa. Actualmente ejerce como vicerrector del campus de la Universidad de Alcalá en Guadalajara y se presenta con una propuesta que gira en torno al concepto de “impulso” y a un estilo de direcciĂłn muy pegado a la realidad diaria de facultades y servicios.
El segundo aspirante es JosĂ© Antonio (Antonio) Portilla, catedrático del Departamento de TeorĂa de la Señal y Comunicaciones en la Escuela PolitĂ©cnica Superior. Su candidatura, articulada bajo el lema de la ilusiĂłn y la idea de “reilusionarse” con la UAH, apuesta por una universidad abierta, transparente y guiada por el bien comĂşn, donde el mĂ©rito y el esfuerzo sean los ejes centrales.
En el bloque de candidaturas femeninas encontramos a MarĂa Sarabia, catedrática de OrganizaciĂłn de Empresas y hasta hace poco vicerrectora de Relaciones Institucionales y CoordinaciĂłn. Ha dejado su puesto en el equipo de gobierno para volver a su plaza de profesora y presentarse a estas elecciones con un mensaje directo: que la Universidad de Alcalá “vuelva a ser la Primera”, recuperando liderazgo, visibilidad y ambiciĂłn acadĂ©mica.
Completa la terna MarĂa JesĂşs Such Devesa, catedrática de EconomĂa Aplicada en el Departamento de EconomĂa. Su proyecto está centrado en “transformar la UAH” desde una visiĂłn regenerativa de la universidad, con estructuras más abiertas, evaluables y participativas, y un fuerte Ă©nfasis en la empleabilidad del estudiantado y en la renovaciĂłn del modelo de gobernanza interna.
En conjunto, estos cuatro nombres representan tres catedráticos de EconomĂa y una catedrática de IngenierĂa, dos hombres y dos mujeres, lo que abre tambiĂ©n la posibilidad de que, por primera vez en la historia de la instituciĂłn, una mujer pueda alcanzar el Rectorado de la Universidad de Alcalá.
Calendario electoral, fechas clave y horarios de votaciĂłn

El proceso electoral arrancó formalmente el 29 de enero con la aprobación del calendario por parte del Consejo de Gobierno de la UAH. Tras los plazos de presentación y revisión de candidaturas, el 18 de febrero se hizo pública la proclamación definitiva de los cuatro aspirantes que han pasado a la fase de campaña.
La campaña electoral se desarrolla entre el 19 y el 27 de febrero, periodo en el que los equipos de los cuatro candidatos despliegan sus propuestas, se reúnen con los distintos sectores de la comunidad universitaria y presentan en detalle sus programas. Además, la UAH ha dado espacio a formatos más dinámicos, como un especial del podcast institucional #DeVIVAvoz, en el que cada candidato dispone de su “minuto de oro” para sintetizar su proyecto y dirigirse de forma directa al electorado universitario.
Las votaciones de la primera vuelta están fijadas para el dĂa 3 de marzo. Ese martes, las mesas electorales abrirán sus urnas a las 10:00 horas y permanecerán operativas de forma ininterrumpida hasta las 18:00 horas, de acuerdo con lo establecido en el reglamento electoral. La Ăşnica excepciĂłn se da en las mesas ubicadas en centros hospitalarios, que cerrarán a las 15:00 horas debido a las particularidades de su actividad asistencial.
Si en esa primera jornada ningĂşn aspirante consigue alcanzar la mayorĂa absoluta del voto ponderado, está prevista una segunda vuelta una semana más tarde, el 10 de marzo, a la que concurrirán exclusivamente los dos candidatos que hayan obtenido el mayor porcentaje de voto ponderado en la primera ronda. El horario de votaciĂłn en esta segunda vuelta será el mismo: de 10:00 a 18:00 horas, con cierre anticipado a las 15:00 en los hospitales.
Estas elecciones se enmarcan en el nuevo contexto normativo de la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU), que establece que el rector o rectora tendrá un único mandato de seis años, sin posibilidad de reelección. De esta forma, la persona que resulte elegida relevando a José Vicente Saz —que ha permanecido dos mandatos de cuatro años— ocupará el cargo durante seis años y no podrá optar de nuevo al Rectorado de la UAH.
Centros y sedes de votaciĂłn para la comunidad universitaria
Una de las caracterĂsticas de estas elecciones al Rectorado de la Universidad de Alcalá es la amplitud y diversidad de las sedes de votaciĂłn, pensadas para facilitar al máximo la participaciĂłn de toda la comunidad universitaria, repartida en distintos campus y centros, tanto docentes como asistenciales.
En el conjunto de la UAH, las urnas se distribuyen por las principales facultades y escuelas, de manera que el estudiantado, el personal docente e investigador y el PTGAS puedan ejercer su derecho al voto sin necesidad de grandes desplazamientos. Entre los puntos de votación habilitados dentro de la universidad figuran la Escuela Politécnica Superior, la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud y la Facultad de Farmacia, todos ellos espacios con un alto volumen de actividad académica diaria.
TambiĂ©n forman parte de la red de mesas electorales la Facultad de Ciencias, la Facultad de Derecho y la Facultad de Ciencias EconĂłmicas, Empresariales y Turismo, centros en los que desarrollan su labor docentes, investigadores y estudiantes de áreas clave en la estructura de la universidad. Tres de los candidatos —Carmelo GarcĂa, MarĂa Sarabia y MarĂa JesĂşs Such— tienen precisamente su docencia vinculada a la Facultad de Ciencias EconĂłmicas, lo que subraya el peso de este centro en la vida acadĂ©mica de la UAH.
La Facultad de FilosofĂa y Letras, la Escuela de Arquitectura y el edificio del Rectorado completan el listado de sedes universitarias principales, a las que se suman la Facultad de EducaciĂłn y el Edificio Multidepartamental, especialmente relevantes en la provincia de Guadalajara. Además, existe una mesa en el edificio de TorrejĂłn de Ardoz y otra en el Centro Universitario Cardenal Cisneros, integrado en la red de centros vinculados a la Universidad de Alcalá.
En el ámbito sanitario, y dado el peso de la enseñanza clĂnica y de la investigaciĂłn biomĂ©dica en la UAH, las elecciones cuentan con mesas en varios hospitales universitarios. Entre ellos figuran el Hospital Universitario RamĂłn y Cajal, el Hospital Universitario de Guadalajara, el Hospital Universitario Central de la Defensa GĂłmez Ulla y el Hospital Universitario PrĂncipe de Asturias. En estos centros las urnas están disponibles desde las 10:00 hasta las 15:00 horas, adaptándose a la realidad asistencial de cada hospital.
En el caso concreto de Guadalajara, se han habilitado puntos de votaciĂłn en la Facultad de EducaciĂłn, el Edificio Multidepartamental y el Hospital Universitario de Guadalajara, acercando el proceso electoral a la comunidad universitaria ubicada en esta provincia, que forma parte de plena derecho de la UAH y participa en igualdad de condiciones en la elecciĂłn del nuevo Rectorado.
CĂłmo se elige al rector o rectora: sufragio universal ponderado
El sistema elegido para designar a la persona que ocupará el Rectorado de la Universidad de Alcalá es el sufragio universal ponderado, un modelo comĂşn en muchas universidades pĂşblicas españolas que combina la participaciĂłn de todos los colectivos con un peso especĂfico para cada uno de ellos en funciĂłn de sus responsabilidades y su vinculaciĂłn con la instituciĂłn.
En la práctica, todo miembro de la comunidad universitaria con derecho a voto —personal docente e investigador, estudiantes, personal técnico, de gestión, de administración y de servicios, asà como ayudantes, becarios y personal contratado para investigación— deposita una papeleta en la urna. Sin embargo, en el recuento final, el voto de cada sector no vale lo mismo, sino que se pondera según los porcentajes fijados en la normativa electoral de la UAH.
El colectivo con mayor peso es el formado por el personal de los cuerpos docentes universitarios funcionarios y el profesorado permanente laboral o contratado doctor. Este grupo concentra el 51 % del voto ponderado total, reflejando su papel central en la actividad académica y de investigación, asà como en el gobierno colegiado de la universidad.
Por detrás se sitúa el estudiantado, que representa un 25 % del voto ponderado. Aunque cada estudiante individualmente tiene un peso menor que un profesor funcionario o permanente, en conjunto el colectivo estudiantil es determinante y puede inclinar claramente la balanza hacia una u otra candidatura, especialmente si se moviliza de forma masiva.
El profesorado no doctor con vinculación permanente a la universidad, junto con el profesorado contratado sin vinculación permanente —tanto doctor como no doctor, incluido el interino—, aporta un 12 % del voto ponderado. Se trata de un grupo muy numeroso y diverso, cuya situación laboral y expectativas de estabilización suelen ser un punto recurrente en los programas de los candidatos.
El personal técnico, de gestión y de administración y servicios (PTGAS) suma un 10 % del voto ponderado. Este colectivo, imprescindible para el funcionamiento diario de la universidad, desde la gestión económica hasta los servicios informáticos o la atención al alumnado, está muy presente en las propuestas que abogan por mejorar la organización interna, reducir la burocracia y dignificar las condiciones laborales.
Finalmente, los ayudantes, becarios y personal contratado para investigaciĂłn representan un 2 % del voto ponderado. Aunque su peso cuantitativo es menor, su papel en la generaciĂłn de conocimiento, en los proyectos competitivos y en las publicaciones cientĂficas es esencial, y muchas candidaturas incluyen medidas especĂficas para evitar la precariedad y mejorar sus perspectivas de carrera acadĂ©mica.
Perfil y propuestas de Carmelo GarcĂa: impulso, cercanĂa y ascenso social
La candidatura de Carmelo GarcĂa se articula en torno a un concepto muy claro: el impulso de la universidad desde un liderazgo cercano, humano y orientado a las personas. Como actual vicerrector del campus de Guadalajara, conoce de primera mano la realidad de los distintos centros, y su mensaje insiste en romper con una gestiĂłn distante o encerrada en despachos.
GarcĂa defiende un modelo de “liderazgo de presencia”, en el que gobernar no significa limitarse a la oficina del Rectorado, sino “pisar las facultades”, escuchar directamente a estudiantes, profesorado y personal de administraciĂłn y servicios y, en sus propias palabras, “dar la cara”. Para su equipo, la universidad no son solo edificios o normas, sino, sobre todo, “las personas que la habitan”.
Su programa otorga un papel protagonista a la educaciĂłn pĂşblica como motor de igualdad de oportunidades. Plantea que una universidad bien financiada, con buena docencia y excelentes condiciones de trabajo, puede transformar de manera profunda la vida de quienes pasan por ella, especialmente de quienes proceden de entornos con menos recursos.
En cuanto a la hoja de ruta, Carmelo GarcĂa propone un crecimiento “sereno, colectivo y sĂłlido”, apostando por una gestiĂłn responsable de los recursos para blindar esa igualdad de oportunidades. Su proyecto, bajo la etiqueta “Carmelo Impulso UAH”, se centra en impulsar proyectos innovadores, modernizar estructuras y abrir nuevas lĂneas de investigaciĂłn alineadas con los desafĂos del futuro en el Corredor del Henares, una zona estratĂ©gica en la que la universidad juega un papel clave.
Entre las prioridades que subraya su candidatura están la creación de una universidad capaz de responder a retos sociales y económicos complejos, la mejora del bienestar colectivo de la comunidad universitaria y la puesta en marcha de nuevas formas de diálogo, participación y toma de decisiones, con procesos más inclusivos y una comunicación más fluida entre el equipo de gobierno y los distintos sectores de la UAH.
Proyecto de MarĂa Sarabia: recuperar el liderazgo y “volver a ser la Primera”
MarĂa Sarabia, catedrática de OrganizaciĂłn de Empresas, formula su candidatura alrededor de una idea muy potente desde el punto de vista simbĂłlico: que la Universidad de Alcalá vuelva a ser “la Primera”. Con esta expresiĂłn alude a la etapa en la que la UAH lideraba, innovaba y colocaba el conocimiento y la cultura al servicio de la sociedad con un protagonismo destacado.
Sarabia insiste en que la UAH tiene todo lo necesario para recuperar ese lugar de referencia, y por ello se presenta a rectora, convencida de las posibilidades de la institución y de lo que puede llegar a ser. Ha anunciado su decisión públicamente, incluso a través de redes sociales, y ha dejado su cargo de vicerrectora de Relaciones Institucionales y Coordinación para asumir este nuevo reto y volver a su plaza de profesora.
Su visión pasa por una universidad que dé un paso adelante en varios frentes: una mejor preparación del estudiantado para los retos reales del futuro, el cuidado del profesorado y del personal técnico y administrativo con condiciones laborales “dignas” y un reconocimiento acorde con su esfuerzo, asà como una reducción significativa de la burocracia para dedicar más tiempo a lo que realmente importa: enseñar, investigar y crear.
Otro eje fuerte de su programa es que la UAH tenga una voz propia, influyente y respetada en la sociedad, reforzando su visibilidad pública y su participación en debates sociales, económicos y culturales. Para ello, defiende una universidad abierta y conectada con su entorno, donde ser Patrimonio de la Humanidad no solo sea motivo de orgullo, sino también una responsabilidad que exige un plan singular de financiación que permita asumir los costes de conservación y desarrollo sin poner en riesgo la calidad de la docencia ni de la investigación.
Aunque Sarabia recuerda que ella no nació ni estudió en Alcalá de Henares, precisamente por eso afirma saber bien lo que significa escoger la UAH y reconocer su valor desde fuera. Resume su proyecto con una serie de contraposiciones muy claras: “menos inercia y más dirección, menos burocracia y más talento, menos resignación y más ambición”. Su objetivo es que la universidad recupere liderazgo, visibilidad y orgullo institucional, poniendo el acento en lo que la UAH puede decidir y construir en el presente.
La propuesta de Antonio Portilla: transparencia, rendiciĂłn de cuentas y bien comĂşn
La candidatura de Antonio Portilla, catedrático de TeorĂa de la Señal y Comunicaciones, se presenta como un proyecto para una “nueva etapa” en la Universidad de Alcalá, fuertemente basada en la transparencia, la rendiciĂłn de cuentas y el bien comĂşn. Portilla reconoce un vĂnculo profundo con la instituciĂłn, afirmando que conoce sus aulas, laboratorios, pasillos y silencios, asĂ como su enorme potencial, y que justamente por ese vĂnculo ha decidido dar el paso y aspirar al Rectorado.
Su visión de la universidad pasa por una institución abierta, justa y exigente, en la que el mérito, el talento y el esfuerzo sean los criterios determinantes en el acceso, la promoción y el reconocimiento del personal, dejando al margen intereses de grupo, dinámicas cerradas o compromisos ajenos al interés general.
Portilla señala que cuenta con un equipo plural, honesto y altamente cualificado, integrado por personas de distintas sensibilidades y ámbitos de conocimiento. Su apuesta es romper con sistemas “hereditarios”, cĂrculos restringidos o inercias prolongadas sin la debida rendiciĂłn de cuentas y reemplazarlos por una cultura institucional donde cada decisiĂłn se explique y se evalĂşe a la luz del bien comĂşn.
Entre sus preocupaciones aparece con fuerza la burocracia que asfixia la actividad universitaria, tanto para el personal docente e investigador como para el PTGAS y el estudiantado. Plantea una universidad en la que nadie quede rezagado por falta de recursos y donde la promoción académica y profesional obedezca a criterios objetivos, previsibles y equitativos, con especial atención a la estabilidad y la proyección del PDI y del PTGAS.
Portilla tambiĂ©n pone el foco en el deterioro de ciertas infraestructuras universitarias, que, a su juicio, están lejos del nivel que deberĂa tener una universidad pĂşblica de referencia. Dice que le duele que algunos estudiantes reciban clase en condiciones poco adecuadas y defiende la necesidad de contar con instalaciones y medios materiales dignos, apoyos efectivos y una planificaciĂłn rigurosa que garantice la calidad de la enseñanza y la investigaciĂłn. Para Ă©l, “reilusionarse” como comunidad no es ingenuidad, sino el motor que puede convertir los proyectos en realidades concretas.
El proyecto de MarĂa JesĂşs Such: transformaciĂłn regenerativa y Proyecto SABER
MarĂa JesĂşs Such, catedrática de EconomĂa Aplicada, se presenta con un mensaje de transformaciĂłn profunda de la Universidad de Alcalá, tanto hacia el interior de la instituciĂłn como en su relaciĂłn con el entorno social, econĂłmico y ambiental. Su objetivo es impulsar una universidad regenerativa, con estructuras más abiertas, transparentes y sometidas a evaluaciĂłn, capaz de contribuir activamente al desarrollo del territorio en el que se inserta.
Su candidatura se apoya en dos grandes lĂneas de acciĂłn. La primera se centra en la empleabilidad del estudiantado y el currĂculo ampliado. Propone la incorporaciĂłn transversal de competencias digitales avanzadas, sostenibilidad, emprendimiento y pensamiento sistĂ©mico en los planes de estudio, de manera que no solo se mejoren los indicadores de inserciĂłn laboral, sino que se formen personas preparadas para liderar con criterio, responsabilidad y capacidad crĂtica en contextos complejos.
La segunda lĂnea apuesta por una reforma profunda del modelo de gobernanza, planificaciĂłn y evaluaciĂłn interna. Such considera necesario contar con procesos más participativos y con criterios claros y compartidos, junto con una cultura organizativa que reconozca el talento de todos los colectivos, disminuya las cargas administrativas que dificultan la labor diaria y haga más ágil la adopciĂłn de decisiones estratĂ©gicas.
Estas dos lĂneas se integran en los cinco ejes del denominado Proyecto SABER que vertebra su propuesta: S de sello y sentido, A de ágora, B de buen gobierno y bienestar, E de excelencia y R de redes y regeneraciĂłn. Con estos ejes, Such plantea un modelo de universidad pĂşblica de excelencia que abra una nueva etapa para la UAH, fortaleciendo lo comĂşn y situando la colaboraciĂłn, el bienestar y la responsabilidad social en el centro.
Para la candidata, “transformar la universidad” significa, sobre todo, fortalecer lo común, y fortalecer lo común es reforzar también el futuro colectivo. Su discurso conecta la mejora de la institución con el impacto que puede tener en la sociedad, desde la formación de profesionales comprometidos hasta la contribución directa a la sostenibilidad y a la cohesión social.
En definitiva, estas elecciones al Rectorado de la Universidad de Alcalá reúnen cuatro proyectos sólidos y bien diferenciados, que abordan desde perspectivas complementarias cuestiones como la transparencia, la igualdad de oportunidades, la empleabilidad, la reducción de burocracia, la mejora de infraestructuras, la conexión con el entorno y la regeneración del modelo de gobierno universitario. La comunidad universitaria, con su voto ponderado y distribuido entre los distintos colectivos, tiene en sus manos decidir qué visión marcará el rumbo de la UAH durante los próximos seis años.