Toledo, 21 de febrero de 2026. El Centro de Educación de Personas Adultas ‘Castillo de Almansa’ se ha consolidado como uno de los principales espacios de referencia para quienes desean retomar o continuar sus estudios en la etapa adulta, tanto en Almansa como en su entorno más cercano. La visita institucional del director general de Formación Profesional, José Rodrigo Cerrillo, ha puesto el foco en la relevancia que este tipo de recursos tiene para garantizar oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida.
Con una oferta amplia y adaptada a diferentes perfiles, el CEPA se ha convertido en un pilar educativo para personas adultas que buscan mejorar su formación básica, acceder a estudios superiores o actualizar competencias clave en un contexto cada vez más digital. A ello se suma su papel como lugar de encuentro, convivencia e integración para vecinos de la comarca que comparten el objetivo común de seguir formándose.
Un centro clave para la comarca de Almansa
Durante la reciente visita, José Rodrigo Cerrillo recorrió las instalaciones del CEPA ‘Castillo de Almansa’ acompañado por la alcaldesa de Almansa, Pilar Collado, y el delegado provincial, Diego Pérez. A lo largo de la jornada mantuvo reuniones con el equipo directivo y con representantes de la comunidad educativa, interesándose por el funcionamiento diario del centro y por los retos a los que se enfrenta la formación de personas adultas en la zona.
El CEPA atiende actualmente a más de 900 personas matriculadas, un volumen significativo que evidencia la demanda de este tipo de enseñanzas. El alumnado procede no solo de Almansa, sino también de las aulas de extensión situadas en Alpera y Caudete, lo que permite acercar la educación a quienes viven en municipios más pequeños y podrían tener más dificultades para desplazarse.
La dirección del centro trasladó a los responsables de la Consejería la importancia de mantener una oferta flexible, capaz de adaptarse a distintas situaciones personales y laborales. Muchos de los estudiantes compaginan sus estudios con el trabajo, el cuidado de la familia o responsabilidades diversas, por lo que los horarios, los apoyos y las metodologías juegan un papel determinante para que puedan culminar sus itinerarios formativos.
Durante el recorrido, Cerrillo puso en valor que este tipo de centros son también espacios donde se tejen relaciones sociales, se comparte experiencia vital y se refuerza la autoestima de quienes deciden volver a las aulas. La educación de personas adultas, destacó, no solo mejora las perspectivas laborales, sino que también contribuye a la cohesión social y al arraigo en el territorio.

Una oferta educativa amplia y adaptada
Uno de los puntos fuertes del CEPA ‘Castillo de Almansa’ es su catálogo de enseñanzas diversificadas, pensado para atender necesidades muy distintas. Entre las principales propuestas se encuentra la Educación Secundaria para Personas Adultas (ESPA), que permite obtener el título de Graduado en ESO, una credencial clave tanto para acceder a otras etapas educativas como para mejorar el acceso al empleo.
El centro también imparte cursos de acceso a ciclos formativos de Formación Profesional, así como a estudios universitarios para personas mayores de 25 y 45 años. Estos programas se dirigen a quienes no pudieron seguir la vía académica tradicional en su juventud y ahora desean optar a titulaciones de nivel medio, superior o universitario, abriéndose así nuevas oportunidades profesionales.
Además de la formación reglada, el CEPA ofrece itinerarios de acreditación de competencias clave, muy útiles para quienes necesitan demostrar determinados conocimientos básicos a la hora de presentarse a pruebas de acceso o procesos selectivos. Estos contenidos suelen abarcar materias como comunicación lingüística, razonamiento matemático o competencias en idiomas.
La enseñanza de lenguas es otro de los ejes del centro: se programan cursos de idiomas y castellano para personas extranjeras, lo que también favorece la integración social y laboral de quienes han llegado a la comarca desde otros países. Este tipo de formación no solo mejora la comunicación en el día a día, sino que facilita también la participación en la vida comunitaria.
En paralelo, el CEPA viene apostando por la formación digital, imprescindible en un contexto en el que tanto los trámites administrativos como muchos empleos requieren un manejo fluido de las tecnologías de la información. Desde competencias básicas en informática hasta habilidades más avanzadas ligadas a la comunicación online, la idea es reducir la brecha digital y que nadie quede descolgado por falta de conocimientos tecnológicos.
Colaboración con el IES ‘José Conde García’ e inversión en nuevos itinerarios
El CEPA ‘Castillo de Almansa’ no trabaja de manera aislada, sino que forma parte de una oferta integrada de formación junto al Instituto de Educación Secundaria ‘José Conde García’. Esta coordinación permite aprovechar recursos, diseñar recorridos educativos coherentes y responder mejor a las necesidades del entorno socioeconómico de la zona.
En esta oferta conjunta se prestan especial atención a las familias profesionales de Informática y Comunicaciones, así como a la de Servicios Socioculturales y a la Comunidad. Ambas áreas están muy vinculadas a sectores con fuerte proyección en Europa, como la digitalización de procesos, la atención a las personas dependientes o el acompañamiento en el ámbito social y comunitario.
Para impulsar estas líneas de trabajo se ha destinado una inversión que supera los 50.000 euros, orientada a reforzar equipamientos, recursos didácticos y organización de los itinerarios. Esta dotación económica facilita que el centro pueda ajustar su propuesta a los nuevos perfiles profesionales que demanda el mercado laboral, especialmente en lo que tiene que ver con el uso intensivo de las tecnologías.
Una de las prioridades marcadas por la Consejería es que estos itinerarios respondan a los retos de la digitalización y la economía de los cuidados. Por un lado, se busca que el alumnado adquiera competencias tecnológicas suficientes para desenvolverse en entornos digitales. Por otro, se pretende profesionalizar y dignificar trabajos relacionados con la atención a mayores, la intervención comunitaria o el apoyo a colectivos vulnerables.
Esta colaboración entre el CEPA y el IES ‘José Conde García’ encaja con las orientaciones europeas en materia de aprendizaje permanente, que insisten en la necesidad de ofrecer oportunidades de reciclaje y actualización a lo largo de toda la vida laboral. De esta manera, se favorece que las personas adultas puedan reorientar su trayectoria profesional o especializarse en nuevos campos sin tener que abandonar su entorno.
Formación a lo largo de la vida y reconocimiento institucional
Durante su intervención, José Rodrigo Cerrillo subrayó que los centros de educación de personas adultas son mucho más que lugares donde obtener un título. A su juicio, se trata de espacios que fomentan la formación a lo largo de la vida y crean redes de apoyo mutuo entre personas con trayectorias muy diversas, pero con un objetivo común: seguir aprendiendo.
El responsable de Formación Profesional recordó que la Consejería está llevando a cabo un recorrido por distintos centros de adultos de la región para conocer de primera mano sus necesidades. Este contacto directo permite detectar carencias de recursos, necesidades específicas de formación o posibles mejoras organizativas que no siempre se aprecian desde una perspectiva puramente administrativa.
Durante la visita al CEPA ‘Castillo de Almansa’, también se quiso poner en valor el trabajo del profesorado y del resto del personal del centro. Su labor diaria, a menudo poco visible, resulta fundamental para que el alumnado pueda compatibilizar estudios con otras responsabilidades, mantenga la motivación y logre avanzar paso a paso en sus objetivos educativos y profesionales.
El reconocimiento institucional a este tipo de iniciativas no solo tiene un componente simbólico. También sirve para reforzar el mensaje de que la educación de personas adultas es una pieza clave dentro del sistema educativo, y no un recurso marginal. Esta visión coincide con las recomendaciones europeas, que insisten en el valor estratégico de la formación continua para mejorar la empleabilidad y la inclusión social.
Con todo ello, el CEPA ‘Castillo de Almansa’ se perfila como un ejemplo representativo de cómo un centro de educación de personas adultas puede convertirse en un auténtico referente comarcal: ofrece una amplia gama de opciones formativas, mantiene lazos con otros centros educativos, se adapta a las demandas del mercado laboral y, al mismo tiempo, contribuye a fortalecer la vida comunitaria en su entorno más cercano.