Cómo afrontar el miedo ante el cambio de empleo

Existen muchos momentos en los que el miedo al cambio es lo que mantiene a un profesional en una situación de estancamiento laboral al realizar una tarea que no cumple sus expectativas. La persona siente que su desmotivación aumenta, sin embargo, sus propias creencias en torno al riesgo inherente a este cambio profesional, pueden bloquear la iniciativa del cambio.

El miedo tiene una función positiva puesto que también alimenta la prudencia. De este modo, al tomar una decisión puedes valorar las ventajas y los inconvenientes desde una visión de contexto. ¿Cómo afrontar el miedo al cambio de empleo?

Medita tu decisión

Decide desde la libertad interior atendiendo no solo al presente, sino también a tu proceso interior de las últimas semanas. Ten también en mente qué es aquello que puedes ganar con este cambio; qué mejora puedes obtener en tu calidad de vida. El miedo hace que te enfoques principalmente en el riesgo. Sin embargo, es recomendable que identifiques la oportunidad.

En todo proceso de cambio existe una nueva situación que desplaza el escenario previo. En ese caso, haz balance de aquello que ganas y de aquello que pierdes en esta posibilidad. En todo cambio existen dificultades y fortalezas.

¿Cuál es tu decisión final? ¿Qué es aquello que harías ahora mismo a nivel profesional si no tuvieses miedo? Responde a esta pregunta con sinceridad y alimenta esa idea a través de tiempo, búsqueda de nuevas posibilidades y consejos de expertos. Que algo no sea fácil, no significa que sea imposible.

Si el motivo principal por el que descartas la opción de un cambio de empleo es el miedo, intenta profundizar en torno a aquello que sientes. ¿Qué esconde esta emoción? Dialoga con el miedo y ponlo en su contexto.

Habla con quienes ya han cambiado de trabajo

Conocer otras historias también puede darte motivación para observar el cambio desde la perspectiva particular de ejemplos reales. Puedes mirarte a ti mismo, desde la distancia, en ese espejo de lo posible.

Si otras personas pudieron hacerlo, tú también puedes. Además, quien ya ha vivido este proceso puede comprenderte muy bien y tener empatía contigo en relación con tus dudas, tus miedos y tus inseguridades. A su vez, esa persona también puede darte consejos para tomar tu decisión definitiva. Actualmente, gracias a las nuevas tecnologías no solo puedes conocer historias a través de tu entorno más cercano. También puedes escuchar charlas motivacionales a través de Internet.

Prepara estas conversaciones con personas de tu entorno de forma anticipada. Anota en un cuaderno qué preguntas te gustaría plantear.

No busques la certeza absoluta

El miedo al cambio te lleva a seguir pegado en tu zona de confort habitual. Sin embargo, no existe ningún tipo de certeza absoluta cuando se trata de tomar decisiones si mides el nivel de acierto en función de aquello que ocurre después de ese momento.

Lo más importante al tomar esta decisión es que actúes con coherencia interior. Si realmente quieres cambiar de trabajo, traslada esta motivación teórica al plano de la experiencia. Tus decisiones de búsqueda de empleo, la selección de prioridades y el plan de acción deben estar alineadas con esta imagen previa.

Esta búsqeuda de certezas absolutas alimenta la resistencia al cambio por medio de preguntas interminables en forma de “y si…?”. Los distintos supuestos que pueden darse en esta circunstancia son numerosos. Enfócate en la realidad misma y no en los posibles supuestos de futuro. No existe una decisión mejor que otra, no puedes saber qué hubiese ocurrido en caso de haber tomado otro camino.

¿Cómo afrontar el miedo ante el cambio de empleo? Asumiendo que el miedo forma parte del proceso.


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