La carta de presentación es tan importante como el currículum para buscar trabajo. A través de esta fórmula puedes expresar en un lenguaje más descriptivo cuestiones que tal vez no encajan tan bien en el formato del currículum. En este medio de interacción, debes tener siempre presente que te diriges a un receptor. Por tanto, la comunicación siempre parte de esta atención al interlocutor puesto que este punto de vista genera empatía.
Tu formación y tu experiencia laboral son tu principal activo, por tanto, pon en valor tu trayectoria y expresa a través de esta carta cuáles son tus logros. Intenta observar la vinculación que esos logros pueden tener con esa empresa, es decir, piensa en las razones por las que deberías ser contratado.
Este tipo de carta contiene la estructura propia de este documento. El saludo es muy importante. Sería recomendable que supieras el nombre del responsable al que tienes que remitir este mensaje, sin embargo, si lo desconoces puedes dirigir el saludo de manera genérica al responsable de recursos humanos.
Asunto de la carta
Haciendo un paralelismo entre el correo electrónico y la carta, así como en el email rellenas el apartado de asunto con el motivo específico por el que contactas con esa persona, en el encabezamiento de la carta también puedes sintetizar el motivo por el que escribes a la empresa. Por ejemplo, has visto la oferta de trabajo que han publicado en una bolsa online.
Habla en positivo de ti mismo
Es muy importante que describas algunos méritos profesionales que te gustaría compartir en esta carta de manera principal. Es decir, lee detenidamente tu currículum y observa qué detalles del mismo te parecen prioritarios para concretar un perfil especializado.
Sin embargo, no te limites a enumerar una secuencia de datos. Si quieres buscar trabajo en un sector vocacional para ti, no des por supuesta esta información y ponla de manifiesto.
Creatividad
Las empresas reciben cada día muchos currículums y muchas cartas de presentación. Por tanto, imprime tu propio sello personal al mensaje y no envíes la carta hasta que realmente te sientas cómodo con el resultado porque crees que representa tu mejor versión. Tu carta es un medio, no un fin en sí mismo. Tu carta habla de ti.
Habla en positivo de la empresa
En una carta de presentación no solo tú eres importante. También lo es la empresa para la que quieres trabajar. Consulta información sobre la empresa a través de su página web y describe algún dato por el que admires el proyecto y por el que deseas trabajar en él.
Si finalmente surge un acuerdo laboral con la empresa, este acuerdo será posible a partir del esquema: gano-ganas. En el contexto de la carta, tus servicios adquieren valor en relación con el medio con el que contactas. Por ello, evita tener una carta genérica para enviarla a todos los medios. Tómate el tiempo necesario para dar forma al mensaje de manera individual.
Tono de la carta
El tono es fundamental cuando se trata de comunicar la información a través de una carta de presentación. En ese caso, adopta un tono formal en lugar de un trato coloquial. No confundas esta idea con el uso excesivo de tecnicismos o palabras de uso poco frecuente.
Despedida de la carta
Elige una despedida que, en realidad, sea una invitación para continuar el diálogo. Es decir, di adios desde la apertura de la comunicación. Por ejemplo, puedes cerrar el mensaje con una idea similar a esta: «Si fuese posible, me gustaría concretar una reunión para hablar de mi candidatura».
Disfruta de la experiencia de escribir una carta que te encante.