Dos universidades españolas han movido ficha en las últimas horas para reconocer trayectorias de primer nivel con la distinción de doctor honoris causa. Por un lado, la Universidad de Córdoba ha dado un paso administrativo para que Daniel Barenboim, Ana María Cuervo y Carlos Diéguez González reciban ese título. Por otro, la Universidad de Cádiz ha aprobado concederlo a Sara Baras, una de las figuras más reconocidas del flamenco actual.
Los casos comparten algo más que el nombre del reconocimiento: mezclan prestigio internacional, arraigo territorial y una relación previa con las instituciones académicas. En Córdoba, las candidaturas están ligadas a la música clásica, la investigación biomédica y la neuroendocrinología. En Cádiz, el foco se pone en la danza y en la proyección universal del flamenco. No son decisiones cerradas en todos los casos, ya que cada universidad sigue su propio calendario y procedimiento.
La Universidad de Córdoba propone tres nombres
El Consejo de Gobierno de la UCO ha acordado elevar al Claustro las candidaturas de Barenboim, Cuervo y Diéguez. La institución justifica la propuesta por la relevancia mundial de sus carreras y por los lazos que mantienen con Córdoba. El siguiente paso será la aprobación definitiva del Claustro, por lo que el nombramiento todavía no puede darse por completado.
Daniel Barenboim aparece en la rama de Arte y Humanidades. Pianista y director de orquesta, ha desarrollado una carrera en grandes escenarios internacionales. A su faceta musical se suma su defensa del diálogo entre culturas, sobre todo a través de la West-Eastern Divan Orchestra, creada junto a Edward Said con músicos israelíes, palestinos y de otros países árabes. Ambos recibieron el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 2002, y Barenboim ha sido Embajador de la Paz de Naciones Unidas.
Su vínculo con Córdoba no es nuevo. Actuó en su juventud en el Salón Liceo del Círculo de la Amistad y décadas después volvió al frente de la Orquesta del Diván, en una ocasión con un concierto en la Mezquita-Catedral. La UCO enmarca su candidatura en el contexto de la Capitalidad Mediterránea de la Cultura y el Diálogo 2027, por su identificación con valores de convivencia y entendimiento.
Ana María Cuervo es profesora distinguida en el Albert Einstein College of Medicine de Nueva York. Ocupa la Cátedra Robert and Renee Belfer y codirige el Instituto de Investigación del Envejecimiento. Su campo es la biología celular y el envejecimiento, y es pionera en el estudio de la autofagia mediada por chaperonas, un mecanismo relacionado con enfermedades neurodegenerativas, metabólicas y varios tipos de cáncer. Ha sido elegida miembro de la National Academy of Sciences y de la American Academy of Arts and Sciences.
La científica mantiene desde hace catorce años una colaboración continuada con la UCO, en especial con el Departamento de Bioquímica y Biología Molecular. Esa relación ha dado lugar a proyectos conjuntos, estancias, docencia y más de veinte publicaciones. Es uno de los argumentos que refuerzan su candidatura al honoris causa.
Carlos Diéguez González es catedrático de Fisiología en la Universidad de Santiago de Compostela e investigador del CiMUS y del CIBER de Obesidad y Nutrición. Está considerado una referencia en Neuroendocrinología, con más de 670 artículos científicos y más de 64.000 citas. También ha tenido responsabilidades en la gestión científica española, la dirección científica del CiMUS y del CIBEROBN, y preside el área de Biomedicina de la Agencia Estatal de Investigación.
Cádiz concede el honoris causa a Sara Baras
El Claustro de la Universidad de Cádiz, reunido en sesión extraordinaria, aprobó otorgar el grado de Doctor Honoris Causa a la bailaora y coreógrafa Sara Baras. La propuesta partió del Consejo de Dirección y fue defendida ante el Claustro por el vicerrector de Sostenibilidad y Cultura. La UCA basa la decisión en los méritos de una artista con una carrera internacional consolidada.
Nacida en San Fernando (Cádiz) en 1971, Sara Pereyra Baras es una de las bailaoras, coreógrafas y directoras de danza más influyentes del flamenco. Acumula más de tres décadas sobre los escenarios y se ha convertido en una de las figuras gaditanas más destacadas de la danza contemporánea española. Su formación comenzó en la escuela de su madre, Concha Baras, en San Fernando.
A lo largo de su carrera ha colaborado con maestros como Manuel Morao, Javier Barón y Paco Peña. Ha actuado en espacios como el Théâtre des Champs-Élysées de París, el Auditorio de la Cartuja durante la Expo 92 o el Town Hall de Nueva York. En 1998 fundó el Ballet Flamenco Sara Baras, con el que ha creado y dirigido más de diecisiete espectáculos, entre ellos Sensaciones, Juana la Loca, Mariana Pineda, Carmen, La Pepa, Sombras, Vuela e Infinita.
Su palmarés incluye el Premio Nacional de Danza 2003, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes 2020, la Medalla de Oro de Andalucía, el Laurence Olivier Award de Londres, la Médaille de la Ville de París, el Premio del Círculo de Críticos de Chile y varios Premios Max. Este mismo año ha recibido el Premio Max Aplauso del Público y ha sido nombrada Hija Predilecta de la Diputación de Cádiz.
Reacción emocionada y valor simbólico
Tras conocer la decisión, la bailaora se mostró agradecida y emocionada en redes sociales. Aseguró que el reconocimiento le hacía doble ilusión por venir de la Universidad de Cádiz, “de mi tierra”, y quiso compartirlo con su familia, su equipo y el público que la ha acompañado. También recordó a Paco de Lucía, al que llamó “nuestro queridísimo maestro”, y tuvo palabras para las familias de la asociación Mi Princesa Rett.
El nombramiento se produce en una sesión extraordinaria del Claustro de la UCA. La institución quiere subrayar con este gesto la difusión del flamenco dentro y fuera de España y el papel de Baras como embajadora cultural de Cádiz. La artista ha dedicado mensajes de cariño a su provincia y ha agradecido a la universidad un reconocimiento que considera extensible a todo el flamenco.
Entre Córdoba y Cádiz, la semana deja dos movimientos distintos alrededor del doctorado honoris causa. La UCO aún debe confirmar en el Claustro los nombres de Barenboim, Cuervo y Diéguez, tres trayectorias que unen música, envejecimiento celular y neuroendocrinología con vínculos reales con la institución. La UCA, por su parte, ya ha aprobado la distinción para Sara Baras, un reconocimiento que pone el acento en el flamenco, en la cultura gaditana y en una carrera de más de treinta años. El denominador común es la apuesta de dos universidades públicas españolas por premiar méritos internacionales con arraigo local.
