Cómo crear tu propia felicidad en el trabajo

En muchas ocasiones la felicidad y el trabajo no están unidos de la mano… Un estudio de Gallup de 2013, dejó claro en sus datos de más de 180 millones de personas, que solo el 13% de las personas trabajadoras están felices con su trabajo, ¡esto es una barbaridad! De los felices en el trabajo solo un 36% se sentían motivados y con energía en sus puestos de trabajo. Pero la buena noticia es que solo el 50% de la felicidad está influenciada por la genética… el resto para que sonrías cada mañana antes de ponerte a trabajar, depende de ti.

Cuando se trata de tu felicidad, necesitas saber qué es lo que funciona contigo. Cuando descubre esto, todo lo demás empieza a encajar casi por si solo. Sentirte feliz mejora tu rendimiento y además, es bueno para tu salud.

Las personas felices suelen tener una buena inteligencia emocional… Pero también coinciden en algunos aspectos para crear su propia felicidad en su trabajo. ¿Quieres descubrir algunos de estos secretos? ¡No pierdas detalle!

Tú creas tu propia felicidad

O la creas o no la creas. Tú decides. Tienes dos opciones en tu trabajo: seguir con tu trabajo y aprovechar al máximo cada día o buscar otra cosa que te haga más feliz. De cualquier forma, tu felicidad depende de ti y de nadie más. Cuando te sientas atascado en tu trabajo, recuerda esto y si es necesario busca alternativas para sentirte feliz cada día de tu vida. Si estás triste es porque algo no marcha bien, y tienes que encontrar la solución.

No te obsesiones por lo que está fuera de tu control

Es posible que escuches noticias que te puedan afectar de forma secundaria, como la subida de impuestos. Pero no te puedes obsesionar con esto porque son aspectos que tú no puedes controlar. Igual también te preocupa cómo empieza a crecer la competencia, pero la realidad es que debes preocuparte por ti y por lo que haces cada día por y para mejorar.

No te compares con los demás

No hay nada peor que comprarse con los demás. Si tu sentido del placer y la satisfacción personal tienen que ver con la comparación con los demás, entonces no podrás ser dueño de tu propia felicidad. Cuando te sientas bien con algo que has hecho, no permitas que las opiniones o los logros de otra persona te quiten eso.

Si bien es imposible desviar tus reacciones a lo que los demás piensan de ti, sí que es cierto que tú decides el cómo te puede afectar. No tienes que compararte con los demás, siempre puedes tomar las opiniones de otras personas como algo constructivo. Recuerda que da igual lo que piensen de ti, tú sabes quién eres.

Elige tus batallas

Deberás elegirlas de forma sabia. Las personas que son emocionalmente inteligentes, saben lo importante que es vivir para luchar otro día, es decir, que lo que importa es estar bien y si alguien te intenta romper tu equilibrio interior… simplemente déjalo pasar. En un conflicto, la emoción que no es controlada puede hacerte salir perjudicando y sentirte infeliz por algún tiempo.

Cuando comprendes tus emociones, podrás escoger mejor tus batallas y solo defender tu posición cuando sea el momento adecuado. No permitas que las personas tóxicas se apoderen de tus sentimientos para hacerte sentir mal.

Sé fiel a ti mismo

Cuando cruzas los límites morales en nombre del éxito, es un camino innegable a la infelicidad. A veces el dinero, el poder o el éxito no lo es todo, y si pierdes o vendes tu dignidad por llegar a ello, no te sentirás pleno ni feliz con lo que estás haciendo. La violación de tu dignidad te hará sentir arrepentimiento, insatisfacción y desmotivación por lo que estás haciendo.

Pero cuando aprendas a defenderte y a expresar tu disentimiento cuando alguien quiere que hagas algo que no deberías hacer o de lo que no estás de acuerdo, te sentirás mucho mejor con tu persona. En el momento en que te sientas confundido, deberás tomarte tu tiempo para revisar tus valores y anotarlos y así tomar la decisión correcta. Tu brújula moral deberá estar siempre señalando de posición correcta.

Estas son algunas formas con las que puedes ser feliz en tu trabajo, disfrutando de tu integridad y de lo que te rodea. Pero si realmente no te sientes feliz durante tus jornadas laborales, entonces deberías empezar a plantearte seriamente el cambiar de trabajo por otro que te haga sentir mejor, aunque no sea fácil.


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