El Gobierno de Navarra ha puesto en marcha el proceso de selección para incorporar nuevos efectivos a sus equipos de emergencia. La Dirección General de Función Pública ya ha hecho oficial el listado de admitidos, confirmando que 715 candidatos se han inscrito para luchar por las vacantes disponibles.
La cita inaugural está marcada para el próximo 27 de junio, donde los aspirantes se reunirán a las 9:00 horas en las instalaciones del aulario de la Universidad Pública de Navarra. En cuanto a la composición del grupo, se ha registrado una participación de 629 hombres y 86 mujeres.
Distribución de plazas y turnos
En esta convocatoria se ofrecen un total de 42 puestos de trabajo. La administración ha decidido repartirlos a partes iguales: 21 plazas se destinan al turno libre y las otras 21 están reservadas para quienes opten a la promoción interna.
Llama la atención la diferencia en la demanda entre ambos turnos, ya que 692 personas compiten por las plazas de acceso libre, mientras que solo 23 aspirantes se han presentado por la vía de promoción.
Estructura de la primera fase selectiva
El camino para convertirse en bombero comienza con una primera etapa compuesta por tres retos distintos. Primero, los candidatos se enfrentarán a un examen de conocimientos mediante un test de hasta 150 preguntas, donde cada una tiene cuatro opciones y solo una respuesta correcta.
Posteriormente, se llevará a cabo una exhaustiva batería de ocho ejercicios físicos para comprobar que los aspirantes están en plena forma. Entre las pruebas obligatorias destacan:
- Nadar 100 metros (estilo libre o crol).
- El conocido Test de Barrow y el Test de Cooper.
- Levantamiento de pesas mediante Press de Banca.
- Pruebas de equilibrio y saltos laterales para medir la coordinación.
- Ejercicios específicos de trabajo en altura y en espacios confinados.
Para cerrar esta fase, se evaluará el perfil psicológico de los interesados. Mediante cuestionarios de personalidad, análisis de aptitudes y posibles dinámicas de grupo o entrevistas, se determinará si el candidato encaja con las exigencias emocionales y profesionales del cargo.
Formación final y calificación
Aquellos que logren superar con éxito todas las pruebas anteriores y resulten elegidos para las plazas vacantes no habrán terminado el proceso. Deberán matricularse en un curso de formación básica especializado.
Dicha capacitación estará a cargo de la Escuela de Seguridad y Emergencias de Navarra (ESEN). Es un paso crítico, ya que la calificación será dicotómica: o se obtiene el resultado de apto o se queda fuera del proceso, siendo este el requisito indispensable para entrar finalmente a trabajar en el cuerpo.
El proceso selectivo asegura que los futuros profesionales cuenten con la preparación física y mental necesaria, habiendo filtrado a los 715 inscritos a través de un sistema riguroso que culmina en la ESEN para garantizar la seguridad en las emergencias de la región.
