Quizás estás en esa época en la que irte o no irte de Erasmus supone un gran dilema en tu cabeza, así que hemos querido ayudarte con cosas que debes saber antes de irte de Erasmus si es que finalmente te decantas por el «sí». Quizás sólo de esta manera, también puedas decantarte mejor por el «no»… ¡Quién sabe!
Cosas que debes saber si te vas de Erasmus
Las becas Erasmus son aquellas que se hacen entre universidades europeas. Si lo que quieres es irte fuera de Europa, quizás debas mirar los convenios bilaterales que tiene cada universidad propia o programas específicos de movilidad internacional. En cualquier caso, es fundamental que tengas claro qué tipo de experiencia académica buscas y cómo encaja en tu plan de estudios y en tus objetivos personales.
Estudiar en el extranjero es una experiencia transformadora. Conocer otras culturas, convivir con personas de diferentes países, enfrentarte a un idioma distinto y aprender a gestionar tu día a día sin la familia cerca te obliga a crecer. Pero, para aprovecharla al máximo, conviene prepararla con cabeza y sin ideales irreales basados sólo en redes sociales o en lo que has oído de otros.
Tipos de beca Erasmus: elige la que encaja contigo
Si lo tuyo es quedarte por Europa, ¿qué tipo de beca Erasmus debes elegir?
- Becas Erasmus Estudios: son aquellas que solicitan los estudiantes de licenciaturas o grados para estudiar en alguna universidad europea un curso completo o un cuatrimestre.
- Becas Erasmus Mundo: pueden solicitarlas los estudiantes de algún máster con componente internacional, que combinan instituciones de varios países.
- Becas Erasmus Placement: son aquellas que debes solicitar si lo que quieres realizar son prácticas en empresas u organizaciones de otro país europeo.
Al escoger, define primero tus objetivos: mejorar un idioma, reforzar tu currículum, conocer otro sistema educativo, hacer prácticas internacionales o, simplemente, vivir una experiencia vital intensa. Tener claro qué buscas te ayudará a elegir mejor el programa, el país y la universidad.
Requisitos para solicitar una beca Erasmus Estudios

Debes cumplir dos requisitos indispensables (que pueden variar ligeramente según tu universidad):
- Haber superado un mínimo de créditos ECTS de tu plan de estudios. Suele exigirse haber aprobado al menos el primer curso y un porcentaje mínimo de créditos para garantizar que tienes una base académica sólida.
- Tener cierto nivel del idioma oficial del país de destino (el cual varía dependiendo de la universidad en la que estés). Normalmente se pide un nivel B1 o B2 del idioma en el que recibirás las clases, que puede ser el idioma local o inglés.
Además, muchas universidades valoran otros aspectos como tu expediente académico, tu carta de motivación, certificados oficiales de idiomas o incluso entrevistas personales. Es recomendable revisar con tiempo los requisitos concretos de tu facultad y del destino que te interesa.
Para evitar sorpresas, prepara con antelación tu Learning Agreement, el acuerdo de estudios donde se recogen las asignaturas que cursarás fuera y su convalidación en tu universidad de origen. Revisa bien los planes de estudio de ambas instituciones y pide ayuda al coordinador Erasmus y a estudiantes que ya hayan estado allí.
¿De cuánto dinero estaríamos hablando?

Según la región en la que te encuentres te darán más o menos cuantía. ¿Por qué? Porque contiene fondos de la Unión Europea, del Ministerio de Educación y, en algunos casos, también de las Comunidades Autónomas o de tu propia universidad. Entonces depende mucho de qué organismo lo facilite y del coste de vida del país de destino.
De todas formas, la experiencia de muchos estudiantes indica que la cuantía de la beca suele cubrir sobre todo gastos básicos de manutención (comer, transporte local, parte del alquiler) y poco más. Por eso es importante que, antes de irte, hagas un presupuesto realista con alquiler, comida, transporte, seguros, ocio y viajes, y que valores si puedes permitirte la experiencia sin agobios.
Ten en cuenta también que puedes solicitar ayudas complementarias, como más financiación para becas Erasmus (becas propias de tu universidad, becas de entidades privadas o bancos, ayudas autonómicas, etc.). Aun así, lo más prudente es ahorrar algo de dinero antes de irte para poder viajar, hacer actividades y cubrir imprevistos sin que tu economía se resienta.
Trámites, documentación y seguros que no puedes olvidar
Antes de irte hay que hacer muchos trámites y papeleos que a menudo pueden estresarte y hacer que se te quiten las ganas de irte, pero… ¡no te rindas! Organizar bien esta parte te evitará muchos problemas allí.
- Documentación personal y académica: revisa que tu DNI y pasaporte estén en vigor durante toda la estancia, guarda copias digitales y lleva contigo certificados de matrícula, carta de aceptación de la universidad de destino, Learning Agreement y seguros.
- Tarjeta Sanitaria Europea si te mueves dentro de la UE, y posible seguro médico privado o seguro de viaje con buena cobertura (asistencia sanitaria, responsabilidad civil, repatriación, equipaje, etc.). En muchos países la sanidad tiene copagos y límites, por lo que un seguro completo te permitirá despreocuparte de imprevistos médicos.
- Cuentas bancarias y medios de pago: infórmate de las comisiones de tu banco por sacar dinero o pagar en el extranjero. Valora abrir una cuenta para estudiantes internacionales o usar tarjetas sin comisiones para facilitar tu día a día.
Parece mucho, pero si empiezas a organizarlo con meses de antelación, siguiendo un listado de tareas, todo fluye mejor. Recuerda que en tu universidad suele haber una oficina de relaciones internacionales y, en el país de destino, oficinas para estudiantes extranjeros que pueden orientarte en aspectos legales, culturales y prácticos.
Experiencia Erasmus: lo que realmente puedes esperar

¿Qué puedes esperar de tu Erasmus? Mucho más que fiestas y viajes de fin de semana. La clave es ir con mente abierta, dispuesto a salir de tu zona de confort y a aprovechar cada oportunidad.
- Conocerás gente de muchos países distintos y harás nuevos amigos. Descubrirás que la edad es sólo un número y que acabarás conectando con personas que jamás habrías imaginado.
- Mejorarás el idioma casi sin darte cuenta: usarás diccionario, apps y sobre todo practicarás hablando a diario. Perder la vergüenza será uno de tus grandes logros.
- Las fiestas están “aseguradas”, pero Erasmus no consiste sólo en beber y salir de noche. También habrá excursiones, conciertos, planes culturales como los Erasmus Days, viajes cortos a otros países y mil planes improvisados.
- Descubrirás nuevos sistemas educativos y otras formas de evaluar y enseñar. Podrás comparar metodologías, tipos de exámenes y relación con el profesorado, algo muy útil si piensas seguir estudiando o investigando.
- El viaje en sí es toda una experiencia: encontrar alojamiento, gestionar el transporte, hacer la compra, cocinar, organizar tu tiempo… Lo cotidiano se convierte en aprendizaje.
Además, vivirás emociones intensas: ilusión, miedo, añoranza, euforia, cansancio… Es normal extrañar tu casa, preocuparte por cómo cambiarán tus amistades en la distancia o temer no encajar. Todos los estudiantes Erasmus pasan por esa montaña rusa emocional, pero la mayoría coincide en que el balance final es muy positivo.
Con el tiempo, te darás cuenta de que muchos de tus mejores recuerdos no serán grandes viajes, sino el día a día: cocinar con tus compañeros, ir al supermercado, desplazarte en bici, estudiar en la biblioteca o compartir tardes de charla en tu residencia.
Cómo elegir bien destino, alojamiento y vida diaria

Escoger un destino que se adapte a ti es fundamental. No es un viaje de unos días: será tu futuro hogar durante meses. Más allá del prestigio de la universidad o del precio del país, piensa en tu carácter, idioma, clima, cultura y tipo de ciudad en la que te ves viviendo.
- Investiga la cultura y las costumbres: fiestas típicas, horarios, forma de relacionarse, normas no escritas… Saber un poco de todo esto te ayudará a integrarte. Pequeños detalles, como aprender a moverte en bici en ciudades donde es el transporte principal, marcan la diferencia.
- Alojamiento: residencia universitaria, piso compartido o familia de acogida son las opciones más habituales. Valora la ubicación, el ambiente y el precio. La residencia suele ofrecer un entorno muy internacional; el piso compartido más autonomía; y vivir con una familia una inmersión cultural intensa.
- Lista de cosas que llevar: imprescindible algo que te recuerde a casa (fotos, pequeños objetos), ropa cómoda y adecuada al clima, documentación organizada y, si eres de los que echa de menos la comida de casa, algún producto típico para los primeros días.
También es importante que antes de irte disfrutes del tiempo con tu familia y amigos. Los vas a echar de menos, sobre todo al principio, así que vivir momentos especiales antes de marcharte hará la despedida un poco menos dura.
Actitud y aprendizaje personal: más allá del currículum

Uno de los aspectos más valiosos del Erasmus es el crecimiento personal. Salir de tu zona de confort, aprender a valerte por ti mismo, adaptarte a otra cultura y convivir con personas muy diferentes te cambia más de lo que imaginas.
Deja los prejuicios en casa, evita compararlo todo con tu país y permítete vivir tu propio Erasmus, no el que otros te han contado. Habrá tiempo para estudiar y para salir, para viajar y para descansar. La clave está en encontrar tu equilibrio y en ser honesto con lo que quieres sacar de la experiencia.
Con el paso de los meses, notarás que tu forma de ver el mundo, tus prioridades y hasta tus planes de futuro se han transformado. Es habitual regresar con más autonomía, resiliencia y apertura mental. Tal vez no vuelvas siendo la misma persona, y eso forma parte de la magia de haber vivido fuera.
Y un largo «etcétera» que sólo descubrirás si decides ir o te lo cuentan… ¿Has elegido ya destino? Esta aventura puede ser uno de los capítulos más intensos de tu vida académica y personal si la afrontas bien informado, preparado y con ganas de aprender en todos los sentidos.