Formación permanente en la etapa adulta

Formación permanente en la etapa adulta

Como profesional de una sociedad en la que existe un alto nivel de competencia laboral, es muy positivo que adoptes una actitud proactiva para formarte constantemente. Sin embargo, algunas personas se estancan en sus estudios universitarios, y no se dan cuenta de que es esencial actualizar los conocimientos porque el contexto cambia constantemente. Por ejemplo, es esencial actualizar las competencias tecnológicas. ¿Y cómo fomentar esta formación permanente en la etapa adulta?

Consejos para la formación permanente

1. Durante las próximas fiestas de Navidad, pide a aquellas personas que te hacen regalos de fin de año que prioricen las sorpresas culturales. Por ejemplo, la matrícula para un curso o para un congreso.

2. Fomenta el hábito de leer el periódico cada día, en especial, la sección de agenda del diario de tu provincia porque en la agenda encontrarás un amplio catálogo de propuestas de conferencias, exposiciones e iniciativas. Anota aquellas a las que quieres asistir.

3. Deja de poner excusas que son un freno para tu formación. Por ejemplo, tacha de tu lista de pensamientos, ideas del tipo: “No tengo tiempo”. Si realmente quieres encontrarlo, lo lograrás a través de una mejor gestión del mismo.

4. Sigue el ejemplo de aquellas personas a las que admiras, precisamente, por la inquietud de seguir aprendiendo cada día. El ejemplo de esas personas puede ser un punto de inspiración para ti.

5. La formación a distancia ofrece una mejor compatibilidad para conciliar estudios y trabajo. La UNED ofrece apoyo continuado para la formación permanente. Otro centro de formación online de reconocido prestigio es la Universidad Internacional de La Rioja.

6. Además, los cursos para trabajadores y desempleados ofrecidos por organismos tan conocidos como FOREM incrementan la formación para el empleo.

7. Invierte en tu futuro profesional. Para ello, identifica tu punto débil. Por ejemplo, si no utilizar profesionalmente las redes sociales, estás a tiempo de hacer un curso sobre esta temática para incrementar tus competencias en este contexto.

8. Forma parte de grupos culturales a través del asociacionismo. Por ejemplo, puedes ser socio del Ateneo de tu provincia.

9. Fomenta el networking en torno al conocimiento. Por ejemplo, informa a tus contactos sobre iniciativas culturales que pueden ser de su interés. Notarás cómo otras personas siguen tu ejemplo y también te informan sobre cursos, libros, películas, y cualquier aspecto interesante.

10. Por último, otra medida práctica es que te suscribas a la newsletter de distintos centros de formación para estar informado de las novedades.


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Formación

Maite Nicuesa

Licenciada y Doctora en Filosofía. Experta en Coaching y PNL. Trabajo como redactora de medios digitales.

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