Instituto de Investigación Tecnológica Comillas: referencia en energía, IA y ferrocarril

  • El Instituto de Investigación Tecnológica de Comillas es un referente internacional en sistemas y mercados energéticos, con más de 3.000 proyectos y 175 investigadores.
  • Su trabajo se centra en transición energética, descarbonización, digitalización de infraestructuras y aplicación de inteligencia artificial en la industria y el transporte.
  • El IIT mantiene una estrecha colaboración con la industria, reguladores y centros como el MIT, influyendo en decisiones estratégicas y marcos regulatorios.
  • Comillas ofrece un fuerte apoyo a la empleabilidad de sus egresados, con miles de ofertas gestionadas y una alta tasa de inserción laboral.

Instituto de Investigación Tecnológica Comillas

El Instituto de Investigación Tecnológica de Comillas (IIT) se ha convertido, con el paso de los años, en uno de esos lugares donde la ingeniería, la energía y la innovación se dan la mano a diario. No es solo un centro donde se hacen estudios teóricos: es un espacio en el que los modelos se transforman en herramientas reales que ayudan a tomar decisiones estratégicas en sectores clave como el eléctrico, el ferroviario o el tecnológico. Quien entra en su ecosistema descubre un entorno en el que se mezclan la rigurosidad académica y el pulso de la industria actual.

Este instituto, integrado en la Universidad Pontificia Comillas, ha sabido construir un modelo propio muy pegado a las necesidades del mercado y de las instituciones públicas, sin perder la esencia universitaria. A mitad de camino entre la investigación más puntera y la aplicación práctica inmediata, el IIT se ha consolidado como un referente internacional en sistemas y mercados energéticos, descarbonización, digitalización de infraestructuras, sistemas ferroviarios e inteligencia artificial aplicada, todo ello con un ojo puesto en la sostenibilidad y el impacto social.

Origen del Instituto de Investigación Tecnológica Comillas y su evolución

Hace unos cuarenta años, un grupo de profesores e investigadores de Comillas se propuso crear un modelo de investigación distinto, flexible y muy conectado con la realidad, basado en la innovación abierta, inspirado en la forma de trabajar de centros como el MIT de Boston. Aquella idea, que en su momento sonaba casi a aventura, cristalizó en el laboratorio de lo que más tarde se consolidaría como el IIT: un lugar en el que probar nuevas metodologías, colaborar con empresas punteras y experimentar, sin perder el rigor científico.

Desde esos comienzos más modestos hasta hoy, el IIT ha experimentado un crecimiento constante y sostenido, apoyado en una fórmula clara: trabajo conjunto entre la universidad, la industria y los organismos reguladores. Ese enfoque ha permitido que sus investigaciones no se queden en cajones ni en publicaciones académicas alejadas de la realidad, sino que se traduzcan en proyectos que influyen en decisiones regulatorias, en inversiones y en la planificación de sistemas complejos como las redes energéticas o las infraestructuras ferroviarias.

Con el paso de las décadas, el instituto ha reforzado progresivamente su proyección internacional, colaborando con entidades y centros de investigación de primer nivel en todo el mundo. Entre sus socios habituales se encuentran organizaciones del sector energético, empresas de transporte, administraciones públicas y reguladores que recurren al IIT cuando necesitan modelos sólidos para anticipar escenarios, valorar inversiones o diseñar políticas relacionadas con la energía y la sostenibilidad.

La figura de su dirección, actualmente en manos de Paloma Cucala García, ha sido clave para consolidar esa visión. Bajo su liderazgo, el instituto ha reforzado su posicionamiento como referencia mundial en sistemas y mercados energéticos, ampliando además su radio de acción hacia áreas emergentes como la bioingeniería, la ingeniería medioambiental y la gestión para la sostenibilidad, siempre con una mirada integral y multidisciplinar.

Todo este recorrido ha llevado al IIT a ser reconocido como actor imprescindible en la revolución energética y tecnológica que vivimos. Su papel va mucho más allá de un centro académico clásico: actúa como nodo de conexión entre quienes diseñan las políticas energéticas, quienes construyen y operan las infraestructuras y quienes investigan en la frontera del conocimiento técnico.

Centro de investigación tecnológica Comillas

Más de 3.000 proyectos y un equipo investigador de referencia

Uno de los datos que mejor definen la trayectoria del IIT es la magnitud de su actividad: más de 3.000 proyectos desarrollados desde su fundación. No se trata solo de volumen, sino del tipo de iniciativas que han llevado a cabo: estudios de planificación energética a largo plazo, modelos para analizar mercados liberalizados, herramientas para mejorar la eficiencia de redes de transporte o soluciones de inteligencia artificial para la industria, entre muchos otros.

Detrás de este enorme número de proyectos se encuentra un equipo formado actualmente por alrededor de 175 investigadores, con perfiles que cubren desde la ingeniería industrial y eléctrica hasta la informática, la economía de la energía, la estadística o la bioingeniería. Esta diversidad permite que el instituto pueda afrontar problemas complejos con una visión global, combinando conocimientos técnicos y económicos con una comprensión profunda de la regulación y el funcionamiento real de los sistemas.

Parte de los investigadores del IIT se encuentran, además, entre el 2% de los científicos más influyentes del mundo, de acuerdo con el conocido ranking elaborado por la Universidad de Stanford. Este reconocimiento externo confirma el impacto de su producción científica, tanto en términos de publicaciones como de citaciones, y refuerza la idea de que el instituto no solo hace investigación aplicada de alto valor para la industria, sino también ciencia de primer nivel internacional.

La organización del trabajo en el IIT se caracteriza por un entorno dinámico, creativo y colaborativo. Se fomenta que los investigadores jóvenes se integren pronto en proyectos reales con empresas y administraciones, y que al mismo tiempo puedan desarrollar sus tesis doctorales o líneas propias de investigación. Ese equilibrio entre formación avanzada y participación en proyectos aplicados ha sido una de las claves del éxito del instituto.

De hecho, muchos de los proyectos desarrollados han tenido un impacto directo en la transición energética y en la digitalización de infraestructuras. Desde herramientas que ayudan a planificar la expansión de redes eléctricas con alta penetración de renovables, hasta modelos para evaluar el papel del gas o del hidrógeno en los futuros sistemas energéticos, pasando por soluciones para mejorar la operación de sistemas ferroviarios urbanos y de alta velocidad.

Especialización en sistemas y mercados energéticos

Si hay un área en la que el Instituto de Investigación Tecnológica de Comillas es especialmente reconocido, esa es la de los sistemas y mercados energéticos. Desde hace décadas, el IIT analiza cómo se diseñan y se operan los sistemas eléctricos, de gas o, más recientemente, de hidrógeno, ofreciendo herramientas para que empresas, reguladores y gobiernos puedan tomar decisiones informadas y coherentes con los objetivos de seguridad de suministro, eficiencia económica y sostenibilidad ambiental.

En este ámbito, el instituto ha desarrollado modelos avanzados para la planificación y operación de redes energéticas en horizontes de corto, medio y largo plazo. Estos modelos permiten, por ejemplo, determinar qué inversiones en redes o en generación son más adecuadas, cómo integrar grandes volúmenes de energías renovables, o de qué manera pueden participar nuevas tecnologías como el almacenamiento o la gestión de la demanda en los mercados.

La influencia del IIT en la regulación de los mercados energéticos ha sido especialmente notable. A lo largo de su trayectoria, el instituto ha colaborado con organismos reguladores y administraciones públicas, aportando análisis rigurosos que han ayudado a definir marcos normativos, reglas de mercado y mecanismos de retribución para distintas tecnologías. Su conocimiento técnico y económico ha sido determinante en decisiones relacionadas con la liberalización del sector eléctrico, la integración de renovables o el diseño de sistemas de capacidad.

Un ejemplo ilustrativo de su actividad en este campo es la implicación de investigadores del IIT en la impartición de cursos avanzados en instituciones de referencia mundial. Profesores como Andrés Ramos Galán, Javier García González y Pablo Dueñas Martínez participan, por ejemplo, en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) en la docencia del curso “Modeling energy systems for a data-center-driven future”. En este programa se abordan modelos de decisión para el sector eléctrico en diferentes horizontes temporales, con un foco especial en el impacto creciente de los centros de datos sobre la operación y la expansión del sistema.

Todo ello refuerza el posicionamiento del IIT como referente global en análisis de sistemas y mercados de energía, capaz de anticipar tendencias, estudiar nuevos retos y proponer soluciones realistas que se pueden trasladar directamente al diseño de políticas y a la estrategia de empresas energéticas de todo el mundo.

Investigación tecnológica y energía en Comillas

Transición energética, descarbonización y sostenibilidad

Los grandes desafíos de nuestro tiempo, como la lucha contra el cambio climático y la descarbonización de la economía, están plenamente integrados en la estrategia del IIT. El instituto trabaja desde hace años en el diseño de soluciones que permitan avanzar hacia un sistema energético más limpio, eficiente y justo, en línea con los objetivos europeos e internacionales en materia de clima y sostenibilidad.

En los últimos tiempos, el foco se ha desplazado hacia la creación de sistemas energéticos más resilientes, descentralizados y sostenibles. Esto implica, entre otros aspectos, estudiar la integración masiva de energías renovables, la electrificación de la demanda (transporte, climatización, procesos industriales), el papel de los vectores energéticos como el hidrógeno y la coordinación entre las distintas redes (eléctrica, gasista, etc.).

La directora del instituto, Paloma Cucala García, ha subrayado en varias ocasiones que el IIT continuará centrando sus esfuerzos en el desarrollo de herramientas para la descarbonización y la planificación de redes energéticas de transporte y distribución, tanto eléctricas como de gas o hidrógeno. El objetivo es claro: facilitar la toma de decisiones que permitan reducir emisiones, garantizar la seguridad de suministro y mantener unos costes asumibles para ciudadanos y empresas.

Pero la sostenibilidad no se limita únicamente al sector energético. El IIT también contribuye a diseñar un ecosistema industrial más eficiente y responsable, en el que sectores como el ferroviario, el tecnológico o el industrial adopten prácticas y tecnologías que reduzcan su huella ambiental. Para ello, el instituto impulsa proyectos que analizan el ciclo de vida de infraestructuras, la eficiencia de sistemas de transporte o la aplicación de soluciones inteligentes para optimizar recursos.

Este enfoque transversal de la sostenibilidad implica que prácticamente todas las áreas de trabajo del instituto, desde la inteligencia artificial hasta la ingeniería de fluidos o la bioingeniería, integran de una u otra forma la preocupación por el impacto ambiental y social de las soluciones técnicas desarrolladas.

IA, digitalización y sistemas inteligentes al servicio de la industria

Además de su fuerte presencia en energía, el Instituto de Investigación Tecnológica de Comillas se ha convertido en un centro puntero en la aplicación de la inteligencia artificial en la industria. La digitalización de procesos y el uso de algoritmos avanzados para tomar decisiones o predecir comportamientos son ya una seña de identidad de muchos proyectos del IIT.

La combinación de datos en tiempo real, modelos físicos y técnicas de machine learning permite al instituto desarrollar soluciones que optimizan el funcionamiento de redes e infraestructuras, detectan anomalías, mejoran la planificación de operaciones o facilitan la gestión de la demanda en sistemas energéticos complejos, y reforzar programas como ciberseguridad en Comillas. Esta aproximación se aplica tanto en el ámbito eléctrico como en el ferroviario y en otros sectores industriales.

En paralelo, el IIT ha impulsado el concepto de smart management, entendido como el aprovechamiento de la tecnología digital para optimizar procesos, tiempos y recursos dentro de organizaciones y sistemas. Se trata de utilizar de forma coordinada datos, sensores, plataformas digitales e inteligencia artificial para tomar decisiones más rápidas, precisas y sostenibles.

Los llamados sistemas inteligentes son otra de las áreas en las que el instituto está especialmente activo. Aquí entran en juego redes eléctricas inteligentes, sistemas de transporte avanzados, soluciones de monitorización y control o plataformas de gestión integral para infraestructuras críticas. El objetivo es claro: crear entornos más eficientes, seguros y respetuosos con el medio ambiente, sin perder de vista la viabilidad económica.

Todo este trabajo contribuye a dibujar un futuro en el que la digitalización y la IA se convierten en herramientas clave para impulsar una economía más sostenible y competitiva, con un peso creciente de los datos y la automatización, pero siempre bajo criterios de responsabilidad y servicio a la sociedad.

Sistemas ferroviarios, bioingeniería e ingeniería medioambiental

El ámbito ferroviario es otro de los pilares tradicionales de la actividad del IIT. A lo largo de su trayectoria, el instituto ha realizado proyectos para sistemas de metro, cercanías y alta velocidad, abordando aspectos como la planificación de líneas, la optimización de horarios, la eficiencia energética en la operación o el diseño de sistemas de señalización y control avanzados.

La experiencia del IIT en este sector lo ha llevado a colaborar con empresas y operadores ferroviarios de referencia, así como con fabricantes de material rodante y administradores de infraestructuras. El objetivo compartido en estos proyectos suele ser mejorar la capacidad, puntualidad, seguridad y sostenibilidad del transporte ferroviario, al tiempo que se optimizan costes y se mejora la experiencia de los usuarios.

Además del ferrocarril, el instituto ha ido incorporando progresivamente nuevas líneas de trabajo relacionadas con la bioingeniería y la ingeniería medioambiental. Estas áreas emergentes permiten al IIT acercarse a retos tan diversos como el desarrollo de tecnologías para la salud, la mejora de procesos biotecnológicos o el análisis del impacto ambiental de distintos sistemas y productos.

La ingeniería de protección contra incendios, así como la ingeniería térmica y de fluidos, también forman parte del abanico de competencias del centro. En estos campos se desarrollan modelos y soluciones para mejorar la seguridad de instalaciones críticas, optimizar el diseño de sistemas de climatización o evaluar el comportamiento de fluidos en distintas condiciones, con aplicaciones tanto en la industria como en infraestructuras de transporte y energía.

Todo este conjunto de áreas de trabajo convierte al IIT en un centro multidisciplinar, capaz de abordar problemas muy variados con una perspectiva técnica sólida y una fuerte orientación a resultados prácticos, siempre en colaboración con empresas, administraciones y otros centros de investigación.

Un 40 aniversario lleno de talento y referentes internacionales

La celebración del 40 aniversario del Instituto de Investigación Tecnológica fue un reflejo del prestigio alcanzado por el centro en el ámbito nacional e internacional. En la conmemoración, organizada en torno a la jornada “Global and National Energy Decarbonization Challenges”, se dieron cita algunas de las figuras más destacadas del sector energético y tecnológico.

Entre los participantes destacaron personalidades como Ernest Moniz, exsecretario de Estado de Energía en la administración Obama, o José Bogas, consejero delegado de Endesa. También acudieron referentes como Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola; Arturo Gonzalo, CEO de Enagás; y Olvido Moraleda, presidenta de BP España, lo que evidencia el peso del IIT en las discusiones estratégicas sobre energía y descarbonización.

El sector ferroviario también estuvo representado a través de figuras como Javier Martínez Ojinaga, CEO de CAF, subrayando la relevancia del instituto en este ámbito. Además, acudieron responsables de grandes compañías tecnológicas e industriales, como Marc Murtra, anterior presidente de Indra y posteriormente vinculado a Telefónica, o Bernardo Velázquez, CEO de Acerinox.

Durante la jornada se abordaron de forma detallada los principales retos de la descarbonización en la producción de energía, analizando cómo la transición energética condicionará el futuro de la sociedad y qué papel deben jugar las distintas tecnologías, regulaciones y modelos de negocio en este proceso.

La presencia de tantos líderes del sector en el aniversario del IIT evidenció que el instituto no solo es un actor relevante en el ámbito académico, sino también un interlocutor clave para empresas, gobiernos y organismos internacionales cuando se trata de discutir el futuro de la energía, la industria y el transporte bajo criterios de sostenibilidad.

Conexión con el MIT y colaboración con la industria y reguladores

Una de las fortalezas más claras del Instituto de Investigación Tecnológica de Comillas es su capacidad para tejer alianzas estratégicas con centros de referencia mundial, así como con empresas y reguladores. La relación con el MIT es un claro ejemplo de esta vocación de colaboración internacional.

La participación de investigadores del IIT en cursos avanzados como “Modeling energy systems for a data-center-driven future” no es solo una anécdota académica: muestra hasta qué punto los modelos y metodologías desarrollados en Comillas resultan relevantes en debates globales como el impacto de los centros de datos en los sistemas eléctricos o la transformación digital del sector energético.

En el terreno industrial, el IIT mantiene colaboraciones estables con empresas punteras de sectores como el energético, el ferroviario, el tecnológico y el industrial. Estas colaboraciones se materializan en proyectos de investigación y desarrollo, estudios de viabilidad, asesoría técnica o diseño de herramientas de apoyo a la decisión, entre otras formas.

Por otro lado, la relación con organismos reguladores y administraciones públicas es igualmente estrecha. El instituto suele aportar informes, modelos y análisis que sirven de base para definir normas, marcos de mercado o estrategias de transición energética, contribuyendo así al diseño de políticas públicas mejor fundamentadas.

Todo este entramado de colaboraciones configura al IIT como un nodo de referencia en el ecosistema global de investigación e innovación, capaz de conectar la generación de conocimiento con su aplicación práctica y con la elaboración de políticas que afectan directamente a la vida de millones de personas.

Acompañamiento al estudiante y conexión con el empleo

El impacto del Instituto de Investigación Tecnológica y de la también se deja sentir en el terreno de la inserción laboral y el desarrollo profesional de sus egresados. A través de la Oficina de Prácticas y Empleo, la universidad ofrece un servicio específico para informar, orientar y apoyar a los recién titulados, así como a aquellos antiguos alumnos que quieren dar un giro o un impulso a su carrera.

Esta oficina cuenta con una plataforma en línea que conecta directamente a candidatos y empresas, facilitando el acceso a ofertas de prácticas y empleo. En la actualidad, la red de contactos de Comillas incluye más de 5.000 empresas colaboradoras, con las que se gestionan de forma continua oportunidades profesionales ajustadas a los perfiles formados en la universidad y, en particular, a los vinculados a las áreas tecnológicas y de ingeniería.

En un solo curso académico reciente, se llegaron a gestionar cerca de 1.800 ofertas de empleo a través de esta herramienta, lo que da una idea del dinamismo del mercado laboral al que se incorporan los egresados. Estos datos se reflejan en una alta tasa de empleabilidad: en la promoción de 2018, más del 93% de los titulados se encontraba trabajando o ampliando estudios en los seis meses siguientes a finalizar su formación.

Este porcentaje tan elevado muestra que la combinación entre la formación académica de calidad que ofrece Comillas (con el IIT como uno de sus buques insignia en el ámbito tecnológico) y el acompañamiento en el acceso al mercado laboral funciona realmente bien, facilitando que los estudiantes den el salto al mundo profesional con buenas perspectivas.

De esta forma, el IIT no solo contribuye al avance del conocimiento y la innovación, sino también a la transformación real de la vida de las personas, ayudando a que los nuevos ingenieros, analistas y especialistas encuentren su sitio en sectores clave para el futuro de la economía y de la sociedad.

En conjunto, la trayectoria del Instituto de Investigación Tecnológica de Comillas demuestra cómo un centro universitario puede convertirse en un auténtico motor de cambio: más de 3.000 proyectos desarrollados, un equipo de 175 investigadores, liderazgo en sistemas y mercados energéticos, presencia en ámbitos como el ferroviario, la IA o la bioingeniería, y una intensa colaboración con la industria, los reguladores y centros internacionales de referencia conforman una historia en la que la excelencia académica y la aplicación práctica se dan la mano para impulsar una transición energética justa, una industria más eficiente y un futuro en el que la tecnología se ponga al servicio de la sostenibilidad y del bienestar social.

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