Volvemos a echar mano de los estudios que se están llevando a cabo en las principales universidades mundiales para entender mejor cómo funciona nuestro cerebro. En esta ocasión, nos vamos a fijar en los científicos del Instituto Salk de California, en Estados Unidos, quienes han hecho un descubrimiento que podría ayudar mucho a los estudiantes y a cualquier persona interesada en cuidar su salud cerebral. No en vano, está relacionado con sus estudios y con la manera que tiene el cuerpo de memorizar información y consolidar nuevos aprendizajes.
Según las investigaciones que han estado llevando a cabo, han encontrado la proteína ERRy (receptor gamma relacionado con estrógenos), la cual es la encargada de regular procesos clave que influyen en la memoria y la capacidad de aprendizaje. Esto significa que, al actuar sobre esta proteína, se podrían diseñar estrategias para fomentar su actividad y mejorar el funcionamiento de nuestro cerebro, permitiendo que actúe de una manera más efectiva cuando estudiamos o realizamos tareas intelectuales exigentes.
Qué es la proteína ERRy y por qué es tan importante
Básicamente, la proteína ERRy es la responsable de controlar la energía que precisan los músculos y el cerebro. Actúa como un interruptor metabólico maestro que decide cómo se utilizan los combustibles en el organismo. De hecho, en el caso de que esté presente en valores más o menos normales, la capacidad de funcionamiento de diferentes partes de nuestro cuerpo se vería aumentada de manera considerable, ya que facilita que llegue la energía necesaria justo cuando se necesita.
Los científicos han descubierto que la energía para los músculos y el cerebro es controlada por esta única proteína llamada receptor gamma relacionado con estrógenos (ERRy). Antes se había estudiado sobre todo en el corazón y en el músculo esquelético, donde se comprobó que incrementar la actividad de ERRy en el músculo de ratones sedentarios aumentaba el riego sanguíneo y duplicaba su capacidad de esfuerzo, ya que enciende un grupo de genes que convierten la grasa en energía utilizable.
Por lo tanto, ERRy se hizo conocida como un potente regulador metabólico que activa los músculos para mejorar el rendimiento físico. Lo interesante es que los estudios también mostraban que ERRy estaba activa en el cerebro, pero no se entendía bien por qué, ya que el cerebro utiliza sobre todo glucosa (azúcar) como combustible y se había demostrado previamente que ERRy sólo quemaba grasas en el músculo.
Cómo actúa ERRy en el cerebro y su relación con la memoria

Para resolver esta duda, los investigadores analizaron por primera vez neuronas aisladas y descubrieron que, igual que en el músculo, ERRy activa decenas de genes metabólicos en las células cerebrales. Lo sorprendente fue comprobar que, en el cerebro, esta activación se relaciona principalmente con el uso de glucosa en lugar de grasa. Las neuronas que carecían de ERRy no podían aumentar la producción de energía cuando la necesitaban y, por lo tanto, tenían un rendimiento claramente comprometido.
Los científicos asumían que ERRy hacía lo mismo en todo el cuerpo, pero los experimentos mostraron que su papel es diferente según el tejido. En los músculos, ERRy activa vías de quema de grasa, mientras que en el cerebro activa vías de quema de azúcar. Esta doble función convierte a ERRy en una pieza clave para distribuir la energía de forma eficiente tanto en el sistema muscular como en el sistema nervioso.
Evans y sus colaboradores observaron que ERRy era especialmente activa en el hipocampo, un área del cerebro que participa en la creación de nuevas células cerebrales, en el aprendizaje y en la memoria, y que además requiere una gran cantidad de energía para funcionar correctamente. Esto les llevó a preguntarse si ERRy tenía un papel directo en la memoria y en la capacidad de aprender más rápido.
En estudios con ratones modificados para no tener ERRy en el cerebro, comprobaron que, aunque estos animales mantenían una visión, un movimiento y un equilibrio normal, eran mucho más lentos al aprender tareas nuevas (como nadar en un laberinto de agua) y mostraban más dificultades a la hora de recordar el recorrido en pruebas posteriores. Es decir, se comportaban como “estudiantes muy lentos”, lo que refuerza la idea de que los niveles de ERRy pueden estar detrás de las diferencias individuales en la facilidad para aprender y memorizar.
Relación entre actividad física, ERRy y rendimiento intelectual
Una de las conclusiones más interesantes del trabajo del Instituto Salk es que las actividades físicas y mentales se apoyan en la misma proteína metabólica que controla el flujo de sangre y nutrientes a través del cuerpo: ERRy. Como señalaba el autor principal del estudio, se trata de conseguir la energía necesaria de las “centrales eléctricas” del cuerpo (las mitocondrias) justo en el lugar y en el momento en que se necesita.
El corazón y los músculos necesitan una oleada de energía para realizar ejercicio intenso, mientras que las neuronas requieren una oleada similar para formar nuevos recuerdos y consolidar lo que aprendemos cada día. ERRy coordina ese suministro de energía tanto en el músculo como en el cerebro, lo que explica por qué el ejercicio físico regular no sólo mejora el rendimiento deportivo, sino que también puede tener un impacto positivo en la memoria y otras funciones cognitivas.
Además, entender mejor el metabolismo de las neuronas gracias a la ERRy podría abrir la puerta a nuevos tratamientos dirigidos a trastornos de atención, dificultades de aprendizaje o problemas de memoria asociados a diferentes enfermedades. Incluso se plantea que, si en el futuro se encontraran formas seguras de aumentar de manera controlada la actividad de ERRy en el cerebro, se podría potenciar el aprendizaje porque se estaría mejorando al mismo tiempo la eficiencia energética de las neuronas.
ERRy, nuevas células cerebrales y hábitos para cuidar tu memoria

De hecho, ERRy sólo quema grasas en el músculo, aunque es más activa en el hipocampo, una zona cerebral que contribuye a la creación y producción de nuevas células cerebrales. Al intervenir en esta región tan relacionada con el aprendizaje y la memoria, la proteína tiene una influencia directa sobre la capacidad de adquirir conocimientos, adaptarse a experiencias nuevas y conservar lo estudiado a largo plazo.
La investigación pone de manifiesto que la memoria se apoya en un auténtico andamio metabólico, es decir, en un circuito de producción y distribución de energía que sostiene cada recuerdo que se forma. Para comprender bien cómo aprendemos y cómo recordamos, no basta con estudiar las conexiones entre neuronas: también hay que entender los circuitos energéticos que alimentan ese proceso, y ahí es donde ERRy desempeña un papel esencial.
Lamentablemente, en la investigación no se ha desvelado cómo podemos adquirir directamente esta proteína ni existe por ahora una manera práctica de “tomar ERRy” mediante suplementos o fármacos de uso común. Lo que sí se sabe es que estilos de vida que favorecen un buen metabolismo cerebral (ejercicio físico regular, actividad mental frecuente, gestión del estrés y descanso adecuado) crean un entorno en el que proteínas como ERRy pueden funcionar de forma más eficiente.
En cualquier caso, os seguimos recomendando que tengáis una dieta equilibrada, rica en nutrientes que apoyen la salud del cerebro, y que combinéis esa alimentación con actividad física moderada y retos intelectuales diarios. En el caso de que no tengáis en vuestro cuerpo todos los elementos necesarios, es evidente que no podréis estudiar de manera correcta ni aprovechar al máximo el potencial que revela la investigación sobre la proteína ERRy, que conecta la energía de los músculos con la energía que necesita el cerebro para aprender mejor.

