
Todos sabemos del éxito alcanzado por el empresario, creador de Microsoft, Bill Gates. Según la revista Forbes, su fortuna estaría alrededor de los 89.200 millones de dólares y aunque bien es cierto que el éxito no es sinónimo de riqueza, en el caso de B. Gates se podría decir que una cosa lo llevó a tener la otra.
Entonces, ¿por qué no aprender de los mejores empresarios y de las claves que estos nos dan como consejos para mejorar y alcanzar el éxito? Por ello, os traigo las reglas de Bill Gates que nadie te enseñará en el colegio. Toma nota y decides si merece la pena tenerlas en cuenta o no…
Las 11 reglas
- La vida no es justa. No esperes más a que la vida te ponga las cosas en bandeja. Posiblemente las merezcas, pero debes buscarlas por ti mismo.
- Al mundo no le importa tu autoestima, ni tu situación. El mundo sólo espera que puedas triunfar en algo, sin importar cómo de bien te sientas contigo mismo. Por ello, empieza a hacer algo por ti mismo, ahora mismo y en este preciso instante.
- No ganarás 60.000 dólares al mes justo después de terminar tu formación y graduarte. No esperes eso. Tendrás que trabajar bastante duro para conseguir esa «recompensa».
- Si crees que ese maestro que tienes en la escuela es bastante rudo, prepárate para conocer a tu futuro jefe. En vez de dejarte en evidencia delante de toda la clase, en esta ocasión será delante de toda la oficina o lugar de trabajo.
- Trabajar como camarero de hamburguesas, por ejemplo, no atenta contra tu dignidad. Trágate el orgullo y lucha por tu objetivo, el camino nunca fue fácil.
- Si te equivocas, no culpes ni responsabilices de tu error a tus padres u otras personas. Asume tu responsabilidad y aprende de los errores.
- Tus padres saben cosas de la vida que tú aún desconoces. Si para ti son aburridos hoy, piensa que también fueron jóvenes, que también disfrutaron, que también experimentaron y que también se equivocaron. De esas equivocaciones quizás puedan aconsejarte hoy.
- En tu escuela, quizás no se hagan distinciones ya entre ganadores y perdedores, pero en la vida real aún se mantiene esta distinción. El resultado de un examen no justifica los medios. No se parece en nada a la vida real.
- La vida no está dividida en semestres. Emplea tu tiempo en algo que merezca la pena realmente. El tiempo es escaso y pasa volando.
- Lo que ves en televisión no es la vida real. En la vida real se trabaja, se estudia, no se pasa uno las horas y las horas en las cafeterías con sus amigos.
- Se amable con los ‘nerds’. Posiblemente, acabes trabajando para uno de ellos.
¿Qué opinas de estos consejos? ¿Estás de acuerdo con todos ellos?