Memoria implícita y explícita

La memoria es la base del aprendizaje de cualquier persona o ser capaz de aprender… Sin ella, estaríamos perdidos. Cualquier persona que tenga que estudiar puede decirte que para aprobar un examen debe aprender la información de memoria. En realidad, no solo la memoria es importante para los exámenes, lo es para cualquier aprendizaje del día a día, por pequeño que sea.

Si estudias para un examen es probable que necesites práctica y esfuerzo para conseguir buenos resultados. En realidad, también hay otros detalles o eventos que ocurren en el día a día que pueden entrar en la memoria con más o menos esfuerzo, ¿por qué existe esta diferencia de esfuerzo en la memoria?

Depende de cómo reciba el cerebro la información. No es lo mismo intentar aprender una canción a la fuerza que aprenderla sin darte cuenta porque la escuchas cada día en la radio de camino al trabajo. ¿Por qué parece que algunas cosas son tan difíciles de recordar y otras cosas tan fáciles? ¿Cual es la diferencia?

Memoria implícita y explícita

La información que tienes que recordar de forma consciente es la memoria explícita (por ejemplo, las respuestas para un examen) y la información que recuerdas de forma inconsciente y sin esfuerzo se conoce como memoria implícita (por ejemplo, conducir o montar en bicicleta). Para entender bien qué es la memoria implícita, primero tenemos que entender qué es y cómo funciona la memoria explícita. En la memoria explícita se requiere de esfuerzo consciente y en la memoria implícita no.

Memoria explícita

Cuando quieres recordar algo de forma intencional (por ejemplo, una nueva receta para un plato que quieres cocinar), esta información se almacena en tu memoria explícita. Este tipo de memoria se utiliza todos los días ya que se usa para el aprendizaje académico, para recordar la clave del wifi o la cita que tienes para ir al médico la próxima semana. Este tipo de memoria es conocida también como memoria declarativa.

Ejemplos de memoria explícita:

  • Recordar lo que aprendiste en clase
  • Recordar el número de teléfono de tu tía
  • Recordar el nombre del presiente del gobierno actual
  • Escribir un trabajo y recordar qué debes poner
  • Recordar la hora a la que has quedado con tu cita
  • Recordar una receta
  • Recordar las instrucciones de un juego de mesa que no se conoce bien

Tipos de memoria explícita

Existen dos tipos diferentes de memoria explícita, estos son:

  • Memoria episódica. Recuerdos a largo plazo de eventos concretos (qué cenaste ayer)
  • Memoria semántica. Recuerdos o conocimientos generales (nombres, hechos, etc.)

Memoria implícita

Llegados a este punto ya podrás entender bien en qué consiste la memoria implícita. Las cosa que no recuerdas intencionalmente ni de forma consciente se almacenan en tu memoria implícita. Este tipo de memoria es inconsciente e involuntaria. También se conoce como memoria no declarativa ya que no es posible que sea consciente… es una memoria automática.

En la memoria implícita tenemos la memoria de procedimiento. Esta es la forma de realizar una tarea específica (como hacer tostadas para el desayuno o montar en bicicleta) que provienen de la memoria implícita y que no es necesario que recuerdes de forma consciente para llevarlas a cabo. Si bien los recuerdos implícitos no se recuerdan conscientemente, aún influyen en la forma en que te comportas y en tu conocimiento de las diferentes tareas.

Ejemplos de memoria implícita

  • Cantar una canción que conoces
  • Escribir en el teclado de tu ordenador
  • Cepillarte los dientes
  • Montar en bicicleta
  • Conducir un coche
  • Realizar taras simples de cocina
  • Andar por una ruta familiar
  • Vestirte
  • Marcar un teléfono de alguien que te sabes de memoria

Ejercicio para que los diferencies mejor

No hay nada mejor para aprender las cosas que hacerlo de manera práctica. Para que entiendas mejor las diferencias entre la memoria implícita y la memoria explícita, escribe esta oración sin mirar el teclado del ordenador en un nuevo documento en blanco: ‘Comer pimiento rojo es tentador’… Fácil, ¿verdad? Ahora, sin mirar el teclado intenta pronunciar todas las letras que aparecen en la primera fila del teclado de tu ordenador… ¡ya no es tan fácil!

Es probable que puedas escribir la frase en tu ordenador y sin mirar el teclado sin tener que pensar de forma consciente dónde está cada letra… Porque esta tarea requiere memoria implícita. Sin embargo, tener que recodar las letras exactas que aparecen en la primera línea superior del teclado requerirá un trabajo de la memoria explícita. Probablemente nunca te hayas sentado a aprenderte las letras de la primera línea superior de tu teclado, por lo que no es algo que puedas recordar fácilmente.


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Formación

Maestra de educación especial, psicopedagoga y apasionada de la escritura y la comunicación. Fanática de la decoración y el buen gusto estoy siempre en un aprendizaje continuo... haciendo de mi pasión y mis aficiones, mi trabajo.

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