La polĂ©mica en torno a las oposiciones al cuerpo de maestros en Asturias no cesa. El elevado nĂşmero de suspensos en la primera prueba ha puesto sobre la mesa un debate que va más allá de las notas: las faltas de ortografĂa y los errores gramaticales se han convertido en el principal motivo de exclusiĂłn, segĂşn la ConsejerĂa de EducaciĂłn. Pero no solo eso, tambiĂ©n se ha detectado una preparaciĂłn insuficiente y problemas de comprensiĂłn lectora entre los aspirantes.
Los datos son contundentes. De los más de 5.900 inscritos, cerca de 5.170 se presentaron a la prueba del 20 de junio. Sin embargo, más del 30% de ellos no llegó a completar el examen: o no se presentaron o abandonaron el aula en los primeros quince minutos. En especialidades como Infantil o Primaria, ese porcentaje se disparó hasta el 43%. Quienes sà terminaron se enfrentaron a una corrección que penalizaba cada falta ortográfica con 0,2 puntos, un criterio que, según los tribunales, se aplicó con «generosidad e indulgencia».
Faltas de ortografĂa y errores gramaticales: el lastre de los aspirantes
Entre los ejemplos recogidos por los tribunales figuran autĂ©nticas burradas como escribir «abances» en lugar de «avances», «surga» por «surja» o «llendo» por «yendo». Estos errores, junto con un mal uso de los signos de puntuaciĂłn, una sintaxis deficiente y fallos de comprensiĂłn lectora, han sido señalados por la ConsejerĂa como «una de las causas más relevantes en el Ăndice de suspensos». La penalizaciĂłn por faltas de ortografĂa figuraba expresamente en las bases de la convocatoria, como novedad este año, y establecĂa una resta de 0,2 puntos por cada falta, con un máximo de 1 punto en pruebas de 0 a 5 y de 2 puntos en las de 0 a 10.
Los miembros de los tribunales, según fuentes oficiales, se mostraron «sorprendidos» por el bajo nivel y aseguraron que actuaron con «gran generosidad e indulgencia» durante las correcciones. A pesar de ello, el número de suspensos fue tan elevado que ha generado una ola de protestas entre los opositores y los sindicatos.
Un 30% de abandono y una preparaciĂłn insuficiente

La ConsejerĂa de EducaciĂłn, dirigida por Eva Ledo, ha querido aclarar que el abandono masivo no es el Ăşnico problema. Se ha detectado una «preparaciĂłn insuficiente» entre los aspirantes, lo que se refleja no solo en las faltas de ortografĂa, sino tambiĂ©n en la incapacidad para estructurar un discurso escrito coherente. SegĂşn los datos facilitados por el sindicato CCOO, de las 5.170 personas que se presentaron, 1.586 se limitaron a firmar o abandonaron la prueba cuando se permitiĂł hacerlo (a la media hora), dejando el examen en blanco. De los 3.500 que lo completaron, solo 1.314 lograron superar la primera fase. Es decir, por cada aprobado hubo aproximadamente dos suspendidos.
La oferta inicial de plazas era de 324, pero se amplió hasta 556 en el marco del Pacto Asturias Educa. Sin embargo, el alto número de suspensos ha puesto en duda que se puedan cubrir todas las plazas. La consejera Ledo ha asegurado que, pese a todo, se espera poder adjudicar la totalidad de las plazas convocadas, ya que el nivel de quienes han pasado a la segunda prueba es «bueno». Para analizar la oferta de plazas de maestro de primaria, es fundamental conocer la normativa vigente.
Sindicatos exigen transparencia y revisiĂłn
Los sindicatos CSIF y CCOO han sido muy crĂticos con el desarrollo del proceso. CSIF ha registrado una solicitud formal ante la ConsejerĂa para que se publiquen los criterios de evaluaciĂłn, las rĂşbricas y las actas de calificaciĂłn, asĂ como para que se permita a los opositores acceder a sus ejercicios antes de la segunda prueba. Consideran que el actual sistema deja a los aspirantes «en indefensiĂłn», ya que las alegaciones solo pueden presentarse al final de todo el proceso, cuando ya no hay posibilidad de corregir un error a tiempo.
CCOO, por su parte, ha denunciado el «oscurantismo» de la ConsejerĂa y ha pedido un análisis más exhaustivo de las causas de los suspensos, más allá de las faltas de ortografĂa. Tras una reuniĂłn con la consejera, el sindicato ha conseguido el compromiso de revisar a fondo la convocatoria del prĂłximo curso y garantizar la revisiĂłn tras la primera prueba. Además, la ConsejerĂa se ha comprometido a publicar una nota informativa en Educastur para asegurar que, si se admiten alegaciones, el procedimiento se retrotraiga para que los afectados puedan realizar la segunda prueba.
La consejera Eva Ledo también se ha comprometido a incrementar la transparencia del proceso, publicando más información en la web para evitar desplazamientos innecesarios. Sin embargo, desde CCOO consideran que estos compromisos son «insuficientes» para solucionar los problemas de la convocatoria actual.
El contexto nacional: un problema de base
El caso asturiano no es un hecho aislado. En Murcia, las oposiciones de maestros celebradas el mismo dĂa registraron un 62,7% de suspensos en la primera prueba, segĂşn datos de la Cadena SER. La falta de competencias básicas entre los aspirantes a docente es un problema recurrente que ya ha sido señalado por el Ministerio de EducaciĂłn y por la Real Academia Española. Informes como PISA 2022 y TIMSS 2023 muestran que el alumnado español tiene dificultades en lectura, matemáticas y ciencias, lo que se traslada a la formaciĂłn universitaria y, finalmente, a las oposiciones.
Además, la inflaciĂłn de notas en Bachillerato y la alta tasa de abandono educativo temprano (12,8% en 2025, aĂşn por encima del objetivo europeo del 9%) contribuyen a que muchos titulados lleguen a las oposiciones sin un dominio sĂłlido de la expresiĂłn escrita. La European Literacy Policy Network (ELINET) ha documentado problemas similares en otros paĂses europeos, lo que sugiere que se trata de un desafĂo global en la selecciĂłn de docentes.
La polĂ©mica en Asturias ha abierto un debate necesario sobre la calidad de la formaciĂłn docente y la transparencia de los procesos selectivos. Mientras los sindicatos siguen reclamando medidas inmediatas, la ConsejerĂa se prepara para analizar a fondo los resultados y mejorar futuras convocatorias. Lo que está claro es que el problema no se limita a unas cuantas faltas de ortografĂa: es un sĂntoma de un sistema que necesita una revisiĂłn profunda para garantizar que quienes enseñan a las prĂłximas generaciones dominen las competencias básicas que deben transmitir.
