El centro de formación MasterD te ayuda a afrontar los test psicotécnicos con una serie de efectivos trucos que te permitirán incrementar tu rendimiento y reducir al mínimo los nervios el día del examen.
Los test psicotécnicos son pruebas cada vez más frecuentes dentro del proceso de selección en una oposición y en muchas entrevistas de trabajo. El motivo es que son valiosos instrumentos para evaluar el nivel de desarrollo de determinadas capacidades y aptitudes de los candidatos que optan a un puesto de trabajo o a una plaza en la administración.
Las pruebas psicotécnicas son uno de los instrumentos más utilizados, ya que permiten evaluar un amplio abanico de capacidades. Podríamos agrupar las aptitudes que evalúan las pruebas psicotécnicas en cinco grandes bloques: aptitud verbal, aptitud administrativa, aptitud numérica, razonamiento y memoria. En muchos procesos también se incorporan pruebas de personalidad, muy útiles para completar el perfil del candidato.
Las personas seleccionadas serán aquellas que mejor se adapten a un determinado perfil profesional y personal, el cual la empresa o institución ha establecido con anterioridad. Por eso, estas pruebas no solo miden si eres bueno o malo, sino cómo encajan tus capacidades en lo que se busca para el puesto.

De esta prueba puede que dependa que consigamos el puesto de trabajo al que estamos optando o la plaza de nuestras oposiciones. Por ello, normalmente los candidatos se sienten nerviosos e intimidados al enfrentarse a este tipo de pruebas. Además, solemos tener un gran desconocimiento sobre en qué consisten y cómo podemos prepararlas, lo que aumenta la sensación de inseguridad.
Para reducir estos nervios y miedos, el centro de formación y preparación de oposiciones MasterD te ofrece estos consejos básicos, que después ampliaremos con técnicas más avanzadas y pautas prácticas:
Consejos esenciales para afrontar test psicotécnicos

- Practicar, practicar y practicar. Este es el principal consejo que se puede dar. El practicar con una rutina constante y diaria este tipo de prueba es la clave para diferenciarte de los demás candidatos que se enfrenten a ella. Es recomendable que se realicen varios test psicotécnicos todos los días y que estos sean variados, para poder coger agilidad y quitar el miedo. Se deberán repetir aquellos en los que se ha sacado menor puntuación. Con la práctica se pueden mejorar los resultados hasta en un 30%.
- Confianza. En ningún caso, se debe acudir a la prueba con una actitud negativa. Hay que ir convencidos de que se va a superar la prueba sin ningún problema. Trabajar la autoconfianza y el optimismo refuerza nuestra autoestima y nos ayuda a rendir más. Esta es una de las grandes claves para conseguir el éxito.
- Fuera prisas y cansancio. Presentarse a la prueba con tiempo suficiente y habiendo descansado la noche y las horas anteriores a la misma será fundamental. Si acudes cansado física y mentalmente, tu rendimiento es menor, y eso puede hacerte dudar a la hora de responder. Evita también la ingesta de alimentos pesados o bebidas estimulantes como el café en exceso. Debemos estar lo más relajados posible.
- Antes de comenzar a responder a las preguntas, hay que leer atentamente las instrucciones de las mismas para asegurarnos de que las hemos entendido correctamente. Esto evitará posibles confusiones del lugar de colocación de la respuesta. Es especialmente importante cuando las respuestas las colocamos sobre una hoja de lectura óptica, en la que un error de casilla puede anular una buena respuesta.
- Echar un vistazo general a todo el test antes de comenzar a responder. Esto ayuda a distribuir el tiempo, ya que de esta manera nos hacemos una idea de la extensión y dificultad del mismo. Siempre hay que comenzar por las preguntas que se tienen seguras y dejar las preguntas con duda para el final. Esto nos dará agilidad, y no debemos olvidar que nos van a marcar un tiempo límite para realizarlo.
- Evitar cualquier distracción a la hora de realizar los psicotécnicos y mantenerse concentrado en todo momento. Es aconsejable no mirar en exceso el reloj y no estar pendiente de lo que hacen el resto de los candidatos. Tenemos que trabajar con prisa pero con seguridad, ya que el tiempo corre en nuestra contra. Normalmente, solo un porcentaje muy reducido de los candidatos llega a responder a todas las preguntas.
- Tiempo en responder. Si vemos que una respuesta se nos resiste, pasamos inmediatamente a la siguiente pregunta. Demorarse en responder una pregunta significa dejar otra u otras sin responder. No hay que caer en la tentación de la suerte. Si vemos que al terminar la prueba todavía disponemos de tiempo, intentaremos responder las preguntas que se nos han resistido. En muchos exámenes las preguntas sin responder no descuentan, pero las erróneas sí, no lo olvides.
Todos estos consejos nos ayudarán tanto a la hora de preparar un test psicotécnico, como en el momento en el que nos enfrentamos a la prueba para realizarlo.
Qué es un test psicotécnico y qué tipos de pruebas existen
Un examen psicotécnico es una prueba estandarizada diseñada para obtener información sobre el candidato: aptitudes, inteligencia, capacidades, estilo de razonamiento e incluso rasgos de personalidad, intereses o valores. Gracias a estos datos, los responsables de selección pueden hacerse una idea mucho más completa y fiable del perfil de cada aspirante y seleccionar con más acierto.
En general, se suelen combinar dos grandes tipos de test:
- Test de aptitudes: miden capacidades concretas relacionadas con el puesto o la oposición.
- Test de personalidad: exploran la forma habitual de comportarse, relacionarse o tomar decisiones.
Dentro de los test de aptitudes puedes encontrar, entre otros, los siguientes formatos que conviene conocer y entrenar:
- Aptitudes verbales: se evalúa la comprensión lectora, el manejo del vocabulario, la ortografía, la gramática y la capacidad para trabajar con sinónimos, antónimos o analogías. Son clave en puestos en los que hay que leer, escribir o redactar informes.
- Aptitudes numéricas y de cálculo: miden la capacidad para entender y resolver problemas matemáticos, operar con rapidez, trabajar con series de números o interpretar gráficos y tablas. Resultan esenciales en puestos administrativos, financieros o técnicos.
- Razonamiento abstracto y lógico: test en los que se trabaja con secuencias de figuras, matrices, relaciones entre formas o patrones. Valoran la habilidad para detectar reglas, deducir lógicas y adaptarse a problemas nuevos.
- Memoria y retención: se presenta información (palabras, números, dibujos, órdenes) y se pide recordarla después de un tiempo. Evalúan la capacidad para retener y recuperar datos con precisión.
- Aptitudes espaciales o mecánicas: en algunas convocatorias se mide la capacidad para imaginar figuras en 3D, interpretar planos o entender el funcionamiento sencillo de mecanismos. Son habituales en procesos para bomberos, mantenimiento, ejército o cuerpos técnicos.
- Aptitudes administrativas: pruebas de organización, clasificación, atención al detalle o manejo de listados de datos, muy frecuentes en oposiciones a auxiliares administrativos, auxiliares de biblioteca y otros puestos de oficina.
- Atención, fatiga y percepción visual: ejercicios de detección de diferencias, búsqueda de símbolos o comprobación de datos que miden rapidez y precisión bajo presión, así como la capacidad para mantener la atención sostenida.
Conocer bien estos tipos de pruebas te permitirá orientar mejor tu entrenamiento, elegir materiales adecuados y no llevarte sorpresas el día del examen.
Plan de entrenamiento: cómo practicar los psicotécnicos con eficacia

La práctica es fundamental, pero no se trata solo de hacer muchos ejercicios sin orden. Para que el entrenamiento sea realmente útil conviene seguir una estrategia clara:
- Establece una rutina diaria. Dedica un tiempo fijo cada día a trabajar psicotécnicos, igual que harías con cualquier otra materia de tu oposición o proceso de selección. Siempre que puedas, hazlos a primera hora, cuando tu mente está más fresca.
- Alterna tipos de ejercicios. Trabaja a diario varias áreas: verbal, numérica, razonamiento, memoria, etc. Esto te ayudará a desarrollar un rendimiento equilibrado y a evitar la monotonía.
- Repite los test que peor resultado te dan. No te limites a pasar páginas. Analiza en qué fallas, revisa las soluciones y repite los ejercicios días después para comprobar si realmente has mejorado.
- Simula condiciones reales de examen. Ponte tiempos límite, evita distracciones, utiliza hojas de respuesta tipo test siempre que puedas y respeta las mismas normas que tendrás en la prueba oficial.
- Utiliza distintos recursos. Combina libros especializados, páginas web y aplicaciones de psicotécnicos, exámenes oficiales de años anteriores y materiales de academias. Cuanta más variedad, más preparado estarás.
Si tienes acceso a una academia o centro de formación, podrás contar además con orientación experta, corrección de errores y seguimiento de tu evolución, algo especialmente útil si los psicotécnicos son una parte decisiva en tu oposición.
Técnicas mentales y de bienestar para rendir al máximo
Además de practicar ejercicios, es muy útil trabajar aspectos como la atención, la concentración y la gestión del estrés, que influyen directamente en tu resultado:
- Ejercicios de atención y concentración. La meditación, el mindfulness o el simple control de la respiración pueden ayudarte a mantener la mente en el presente y reducir distracciones durante la prueba.
- Actividad física regular. El deporte mejora el estado de ánimo, reduce el estrés y aumenta la claridad mental. Practicar ejercicio de forma habitual te ayudará a llegar al examen con más energía y mejor capacidad de respuesta.
- Descanso adecuado. Dormir 7-8 horas las noches previas, evitar excesos de café y otras sustancias estimulantes y cuidar la alimentación (comidas ligeras, de fácil digestión) hará que tu cerebro esté en su mejor momento.
- Actitud positiva y motivación. Trabaja tu diálogo interno y recuerda tus avances. Una actitud optimista te permitirá aprovechar al máximo todo lo que has entrenado.
Trucos estratégicos para el día del examen psicotécnico
El día de la prueba es cuando todo el trabajo previo se pone a prueba. Además de los consejos generales de práctica, ten en cuenta estas pautas específicas para el examen:
- Llega con antelación. Evitar prisas y contratiempos de última hora reduce el nivel de estrés y te permite empezar el test en un estado mental mucho más estable.
- Lee con mucha atención las instrucciones. Asegúrate de conocer el tiempo disponible, la forma de rellenar las respuestas, si los errores restan puntuación y cómo debes corregir en caso de fallo.
- Analiza la estructura del examen. Un vistazo rápido al cuadernillo te ayudará a calcular cuánto tiempo puedes dedicar a cada bloque y a decidir en qué orden abordar las preguntas.
- No te bloquees en una sola pregunta. Todas las respuestas suelen valer lo mismo. Si una se resiste, márcala para volver después y continúa avanzando. Así optimizas tu puntuación global.
- Valora el riesgo de responder al azar. Si los errores restan puntos, es preferible dejar en blanco las cuestiones que desconoces por completo. Si no restan, puedes intentar una respuesta razonada, pero evita elegir opciones sin ningún criterio.
- Cuida la forma de marcar las respuestas. Un simple desliz en la hoja de lectura óptica puede hacer que toda una serie de respuestas se desplace de casilla y se consideren erróneas.
- Reserva unos minutos finales para repasar. Si terminas antes de tiempo, revisa las respuestas, comprueba que no has cometido errores mecánicos y valora si te compensa arriesgar en alguna pregunta dudosa según el sistema de puntuación.
Cómo actuar en los test de personalidad
En muchos procesos de selección los psicotécnicos incluyen un cuestionario de personalidad. Aunque pueda resultar tentador «responder lo que crees que buscan», este enfoque suele ser contraproducente:
- Sé sincero. Estos cuestionarios incorporan escalas de sinceridad y coherencia que detectan fácilmente las respuestas forzadas o contradictorias. Si el evaluador percibe falta de honestidad, puede invalidar todo el test.
- Piensa en tu forma habitual de actuar. Responde tal y como sueles comportarte en el trabajo o en situaciones cotidianas, no como te gustaría ser en teoría.
- No busques el perfil “perfecto”. Cada puesto requiere características diferentes; intentar encajar en un modelo ideal puede llevarte a un resultado poco creíble.
Un enfoque honesto te permite mostrar un perfil sólido y coherente, que será mucho mejor valorado que un cuestionario «maquillado» y poco fiable.
Cuidando la práctica, la planificación y también tu bienestar físico y mental, los test psicotécnicos pasan de ser una amenaza a convertirse en una gran oportunidad para destacar frente a otros candidatos y demostrar todo tu potencial.
