El registro para el Proceso de Asignación a la Educación Media Superior «Mi derecho, mi lugar» ya tiene calendario definido y supone un cambio profundo en la forma de entrar al bachillerato público en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM). El nuevo esquema sustituye al histórico examen de Comipems y apuesta por un sistema de elección de planteles y asignación de lugares pensado para ampliar la cobertura y acercar las escuelas al domicilio del alumnado.
Impulsado por la presidencia de Claudia Sheinbaum Pardo y presentado por el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, el programa busca que todas las personas que terminan la secundaria en la zona metropolitana puedan continuar en el bachillerato. La prioridad es que el acceso deje de estar condicionado por un solo examen competitivo y pase a gestionarse como un derecho garantizado, con reglas claras, plazos definidos y un proceso digital unificado.
Fechas clave y dónde hacer el registro
El registro al proceso «Mi derecho, mi lugar» se realiza exclusivamente en línea a través del portal oficial miderechomilugar.gob.mx. La plataforma abrirá el 17 de marzo y permanecerá disponible hasta el 14 de abril de 2026, periodo en el que las y los estudiantes deberán completar todos los pasos del trámite.
Según la Secretaría de Educación Pública (SEP), se trata de un proceso equitativo, ordenado y transparente, en el que cada aspirante puede seleccionar varias opciones de bachillerato en función de sus intereses y cercanía. En paralelo, a partir del mismo 17 de marzo se pondrán a disposición el instructivo oficial, los catálogos de escuelas participantes y los requisitos específicos de cada institución, todo accesible desde el propio portal.
La SEP ha recalcado que este mecanismo es el único canal para solicitar plaza en bachilleratos públicos de la ZMVM dentro del proceso ECOEMS 2026. No se contemplan registros presenciales ni por otras vías, por lo que se recomienda revisar con calma las indicaciones y respetar los plazos marcados para evitar problemas de acceso.
En la práctica, «Mi derecho, mi lugar» es el sistema que gestiona la asignación de lugares en educación media superior para estudiantes de Ciudad de México y municipios conurbados del Estado de México. Quien no se registre dentro del periodo establecido corre el riesgo de quedarse fuera del reparto regular de plazas.

Para poder inscribirse, el requisito central es contar con una cuenta activa en Llave MX, la identidad digital del Gobierno de México. Esta cuenta sirve como mecanismo de autenticación para acceder a distintos servicios públicos en línea y es indispensable para entrar al sistema de registro de ECOEMS 2026.
Quien aún no tenga Llave MX debe crearla previamente en el portal llave.gob.mx. El alta es personal e intransferible y exige facilitar algunos datos básicos. Entre los requisitos se encuentran la CURP, un número de teléfono móvil y un correo electrónico vigentes, que después se utilizarán para recibir notificaciones y verificaciones de seguridad.
Una vez dentro de la web de Llave MX, el procedimiento de registro incluye introducir la CURP, pasar la verificación de seguridad, rellenar los datos de domicilio (país de residencia, código postal, colonia, calle y número), asociar un teléfono, confirmar el correo electrónico, crear una contraseña y aceptar el aviso de privacidad. Al completar estos pasos, el sistema confirma que la cuenta se ha creado correctamente.
Es importante revisar los mensajes que llegan por SMS y correo electrónico, ya que los enlaces de verificación caducan en 24 horas. Si se pasa ese tiempo sin confirmar, será necesario iniciar sesión en Llave MX y solicitar de nuevo los medios de validación. Solo con la cuenta verificada se podrá continuar sin problemas hacia el registro en «Mi derecho, mi lugar».
Con la cuenta de Llave MX lista, las y los aspirantes deberán, entre el 17 de marzo y el 14 de abril, acceder al portal de la convocatoria ECOEMS 2026 y completar una serie de pasos. Todo el procedimiento se desarrolla de forma digital, por lo que conviene disponer de conexión estable a internet y tener a mano la información académica necesaria.
En primer lugar, el sistema solicita validar los datos personales asociados a la CURP: nombre completo, domicilio, teléfono y correo electrónico. En el caso de quienes ya terminaron la secundaria, se debe subir al sistema el archivo electrónico del Certificado de Educación Secundaria para acreditar la conclusión de este nivel educativo.
Posteriormente, la plataforma pide responder una encuesta de Datos Generales, donde se recaba información adicional del aspirante. También se consulta si la persona presenta alguna discapacidad o condición específica que deba ser considerada de cara a la asignación y a la atención educativa.
Uno de los puntos más sensibles del registro es la elección de la modalidad de participación en el proceso de asignación, así como el orden en que se colocan las opciones educativas. El comprobante que se genera al final del trámite incluirá la lista de planteles seleccionados y servirá como constancia oficial de participación.

El corazón del nuevo modelo es la selección de preparatorias y bachilleratos por parte del alumnado. En lugar de competir por puntos en un examen único, las y los estudiantes eligen entre las alternativas disponibles y el sistema se encarga de la asignación de lugares conforme a las reglas definidas.
La convocatoria distingue tres modalidades de participación en el proceso:
- Acceso directo sin examen: los planteles que se acogen a esta vía asignan sus plazas sin que el aspirante tenga que presentar una prueba de admisión. El criterio principal es el orden de preferencia y la disponibilidad de lugares.
- Ingreso con examen: aplicable a los centros de educación media superior del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que conservan sus propios procesos de evaluación y selección.
- Modalidad mixta: permite a cada estudiante combinar opciones de acceso directo con planteles que sí piden examen, adaptando así la estrategia de participación a sus intereses.
Durante el registro será necesario ordenar las opciones educativas según la preferencia real de cada aspirante. Este orden no es un simple trámite: es el criterio central que utilizará el sistema para decidir en qué centro se asigna el lugar, siempre que haya plazas disponibles y se cumplan las condiciones de la modalidad elegida.
La experiencia de la primera edición del programa, aplicada en 2025, mostró que el 98 % de las personas aspirantes obtuvo un lugar entre su primera y tercera opción, y que ocho de cada diez estudiantes fueron colocados en un plantel a menos de siete kilómetros de su casa. Estas cifras son utilizadas por la SEP como ejemplo de que el modelo favorece tanto la preferencia como la cercanía.
En el caso de quienes deseen concursar por un espacio en bachilleratos del IPN o de la UNAM, el procedimiento incluye una etapa extra. Además de registrarse en las fechas generales, deberán volver a entrar al portal entre el 18 y el 22 de mayo para conocer con detalle el protocolo específico de estas instituciones.
En ese segundo acceso se indicarán los pasos para completar el ingreso con examen, así como la cita para la toma de fotografía, que forma parte del proceso de validación de identidad. La fecha concreta aparecerá en la solicitud de registro y será imprescindible respetarla para poder participar en la evaluación correspondiente.
Aunque el IPN y la UNAM conservan su normativa interna para el ingreso, se integran al esquema general de «Mi derecho, mi lugar» y al Espacio de Coordinación de la Educación Media Superior. De este modo, sus resultados se articulan con el resto de subsistemas para que la asignación sea coherente y no se dupliquen plazas.
Las autoridades educativas recomiendan que el alumnado que apueste por estas instituciones revise con detalle la información que se publicará en el portal a partir del 17 de marzo, de modo que no se le escape ningún requisito ni plazo relacionado con el examen.
Uno de los cambios más relevantes es que este sistema reemplaza al tradicional examen de la Comisión Metropolitana de Instituciones Públicas de Educación Media Superior (Comipems), que durante décadas funcionó como la vía principal de acceso a las preparatorias públicas en la ZMVM.
Con la implantación de «Mi derecho, mi lugar», el énfasis se desplaza de la lógica de competencia hacia una visión en la que el ingreso al bachillerato se concibe como un derecho garantizado. En lugar de un único examen definitorio, el alumnado registra sus preferencias y el sistema distribuye los lugares disponibles intentando respetar esas elecciones.
De acuerdo con el titular de la SEP, esta transformación responde a una instrucción directa de la presidencia, basada en la idea de que la educación no debe funcionar como un filtro excluyente. La eliminación del examen centralizado pretende reducir la presión sobre las familias y evitar que el futuro académico dependa exclusivamente de un día de prueba.
La propia SEP destaca que los resultados de la primera aplicación del programa apuntan a una mayor permanencia en el sistema educativo, al lograr que la gran mayoría de estudiantes se matricule en centros relativamente cercanos y, en muchos casos, en alguna de sus primeras opciones.
«Mi derecho, mi lugar» se integra en la estrategia de fortalecimiento del Sistema Nacional de Bachillerato, con la meta de que toda persona que concluya la secundaria tenga un espacio en la educación media superior. Este enfoque se considera especialmente relevante en la Zona Metropolitana del Valle de México, una de las áreas con mayor demanda escolar del país.
El proceso está coordinado por el Espacio de Coordinación de la Educación Media Superior, donde participan diversos subsistemas y organismos públicos. Entre las instituciones implicadas figuran el Colegio de Bachilleres (Colbach), el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep), la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) y otros sistemas federales y estatales, además del IPN y la UNAM.
Esta coordinación permite que la asignación de plazas tenga en cuenta criterios de cercanía, equidad y cobertura, evitando solapamientos y garantizando que los cupos disponibles se ocupen de manera ordenada. La intención declarada es que nadie que termine la secundaria se quede sin la posibilidad de continuar en el bachillerato por falta de información o por un problema de organización.
En este contexto, la administración federal presenta el programa como una pieza clave de su política educativa, orientada a ampliar las oportunidades de formación para adolescentes y jóvenes y a reducir las brechas de acceso entre distintos territorios y realidades socioeconómicas.
El proceso está coordinado por el Espacio de Coordinación de la Educación Media Superior, donde participan diversos subsistemas y organismos públicos. Entre las instituciones implicadas figuran el Colegio de Bachilleres (Colbach), el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep), la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) y otros sistemas federales y estatales, además del IPN y la UNAM.
Esta coordinación permite que la asignación de plazas tenga en cuenta criterios de cercanía, equidad y cobertura, evitando solapamientos y garantizando que los cupos disponibles se ocupen de manera ordenada. La intención declarada es que nadie que termine la secundaria se quede sin la posibilidad de continuar en el bachillerato por falta de información o por un problema de organización.
En este contexto, la administración federal presenta el programa como una pieza clave de su política educativa, orientada a ampliar las oportunidades de formación para adolescentes y jóvenes y a reducir las brechas de acceso entre distintos territorios y realidades socioeconómicas.
Una vez cerrado el periodo de registro y completadas las distintas fases del proceso, la SEP ha fijado el martes 18 de agosto de 2026 como fecha de publicación de los resultados de la asignación. Esta información se difundirá a través de la Gaceta Electrónica de Resultados, disponible en el mismo portal oficial donde se realizó el registro.
Las y los aspirantes podrán consultar de manera individual el plantel que se les ha asignado, en qué modalidad han quedado y bajo qué condiciones deberán formalizar posteriormente su inscripción. La recomendación general es conservar el comprobante de registro y cualquier documento generado durante el trámite, ya que puede ser solicitado más adelante.
Las cifras de la edición anterior se utilizan como referencia para la expectativa de este nuevo ciclo: 98 % de las personas aspirantes fue ubicada entre su primera y tercera opción, y ocho de cada diez consiguió un lugar en una escuela situada a menos de siete kilómetros de su domicilio. Estos datos refuerzan la apuesta por un modelo que prioriza la continuidad educativa y la proximidad.
Tomando en cuenta la experiencia reciente y la estructura del sistema, todo apunta a que el proceso de este nuevo periodo buscará mantener y, en la medida de lo posible, mejorar esos porcentajes de satisfacción y cercanía, consolidando así a «Mi derecho, mi lugar» como el mecanismo estándar de ingreso al bachillerato público en la Zona Metropolitana del Valle de México.